La vacuna del coronavirus es voluntaria, pero se estudia que sea una obligación condicional si quieres viajar o ir al fútbol
La inminente campaña de vacunación frente a la expansión de la enfermedad COVID-19 que está a punto de iniciarse en los países de la Unión Europea plantea dos grandes retos a las Administraciones públicas. El primero no es otro que la necesidad de resolver los desafíos logísticos que conlleva su distribución, especialmente si tenemos presente que la vacuna de Pfizer y BioNTech, que es la primera que ha obtenido la autorización condicional de comercialización de la Agencia Europea del Medicamento, debe ser conservada a una temperatura en ningún caso superior a los -70 ºC.
El Gobierno español planea comenzar la campaña de vacunación el próximo 27 de diciembre atendiendo en primer lugar a los grupos poblacionales que están más expuestos y a aquellos cuya salud puede verse comprometida de una forma más severa. Esta categoría recoge a los residentes y el personal que trabaja en las residencias de mayores y los centros de grandes dependientes, y también al personal sanitario. Pero este es solo el primer eslabón de la cadena.










