DAZN sube los precios (otra vez). Y las subidas castigan aún más a quienes quieren una suscripción ocasional

DAZN sube los precios (otra vez). Y las subidas castigan aún más  a quienes quieren una suscripción ocasional

Con DAZN no ganamos para sustos. La empresa ya subió sus precios para el fútbol hace un año, vetó las cuentas compartidas y poco después puso trabas a la cancelación de la suscripción.

Pero lo peor ha llegado este año, porque en enero la plataforma anunció una subida de precios generalizada que no obstante parecía solo un aviso. Ahora DAZN sube de nuevo los precios en todos sus planes, y lo hace de forma notable.

Las subidas son las siguientes:

DAZN Total:

  • Mensual: 39,99 €/mes sin permanencia, en lugar de 29,99 €/mes.
  • Anual (pago fraccionado): 29,99 €/mes (con 12 meses de permanencia), en lugar de 24,99 €/mes.
  • Anual (pago de una vez): 349,99 €/año (29,16 €/mes), en lugar de 299,99 €/año (24,99 €/mes).

DAZN Esencial:

  • Mensual: 29,99 €/mes sin permanencia, en lugar de 19,99 €/mes.
  • Anual (pago fraccionado): 19,99 €/mes (con 12 meses de permanencia), en lugar de 12,99 €/mes.
  • Anual (pago de una vez): 239,99 €/año (19,99 €/mes), en lugar de 149,99 €/año (12,49 €/mes).

La subida de precios es, como puede comprobarse, muy notable, pero es especialmente preocupante en los planes sin permanencia. El objetivo claro es incentivar la contratación de planes anuales, ya se pague de forma fraccionada o por adelantado.

La web oficial de DAZN de momento ya refleja ese cambio en los precios, un duro golpe para los suscriptores que ya han empezado a criticar el movimiento en redes sociales.

Todo esto se produce días después de la multa de cinco millones de euros que la CNMC impuso a Telefónica por el acuerdo al que esta llegó con DAZN para los derechos de la Fórmula 1.

-
La noticia DAZN sube los precios (otra vez). Y las subidas castigan aún más a quienes quieren una suscripción ocasional fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más

La pesadilla de las estafas en Booking: alquilan un chalet por 1.800 euros y cuando llegan no está ahí

La pesadilla de las estafas en Booking: alquilan un chalet por 1.800 euros y cuando llegan no está ahí

Booking se ha convertido en un monopolio de facto a la hora de hacer reservas de hoteles y apartamentos. Bruselas ya cargó contra esta empresa y contra Expedia, pero lo cierto es que su posición dominante sigue convirtiéndola en referente a la hora de buscar, por ejemplo, alquileres en periodos vacacionales. ¿El problema? Que en ocasiones el proceso puede acabar en pesadilla.

Qué ha pasado. Como indican en La Voz de Galicia, una familia madrileña pagó 1.800 euros por alquilar nueve días un chalé en la localidad gallega de Boiro. Raquel Torres, la afectada por la estafa, contaba cómo tras tres semanas "peinando Booking y Airbnb" acabó encontrando una localización fantástica con piscina infinita, vistas espectaculares y cuatro habitaciones. En principio no pensó que fuera una estafa, confesaba, a pesar de que el precio era claramente inferior al de localizaciones similares.

Qué raro, el dueño no me lo coge. Tras la reserva y antes de que se cumpliera el plazo de cancelación gratuita, la afectada trató de ponerse en contacto con el supuesto dueño del chalé. No se lo cogió ni esa ni el resto de veces que intentó ponerse en contacto con él. Ahí empezaron los nervios.

Pero Booking afirmó que todo estaba bien. La Sra. Torres procedió a continuación a ponerse en contacto con el servicio de atención al cliente de Booking, y allí le dijeron "que no había ningún problema, que la reserva estaba confirmada". Aún así le preocupó que en Booking no hubiera algún tipo de protocolo si no era posible contactar con el dueño antes de llegar. "Solo actuaban si había algún problema a la hora de entregar las llaves y no aparecía".

El chalé no estaba ahí. Tras siete horas de trayecto llegaron a la dirección indicada en el anuncio de Booking. La casa que había allí no era la del anuncio, y tras dar vueltas a la manzana lograron hablar con una persona de la casa que teóricamente habían alquilado y que era el domicilio habitual de una familia de la localidad de Boiro. El chalé que vieron en el anuncio probablemente existía, pero no estaba allí. Para Raquel Torres, su esposo y su hijo, empezaba la pesadilla.

Booking no solucionaba el problema. La Sra. Torres se pasó tres horas intentando solucionar el problema con Booking, pero una y otra vez le pasaba lo mismo. Alguien la atendía, pero tras contar el problema accedían a su expediente y la comunicación se cortaba. Al final consiguió contactar con ellos, y la empresa —que afirmó que se encargaría de reubicar a la familia en un lugar "similar o mejor"— no le ofreció ninguna alternativa válida. En ese momento no tenían dónde dormir.

Solución: acabar pagando más. Tras reservar un hotel para pasar esa primera noche, la Sra. Torres habló de nuevo con Booking y al final dieron con una casa que cuadraba con lo que buscaban. Eso sí: de los 1.800 euros iniciales pasaron a pagar 2.500 euros por nueve noches, que tuvo que pagar íntegramente porque luego le reembolsarían los 1.800 que pagó inicialmente por "el chalé fantasma".

Qué dice Booking. Nuestros compañeros de Genbeta intentaron ponerse en contacto con la empresa para poder obtener más datos sobre esa situación, pero no hay contacto de prensa en España. La situación es especialmente delicada para los clientes, sobre todo teniendo en cuenta que en 2022 Booking despidió a 2.700 empleados de un plumazo con un vídeo pregrabado. La mayoría pertenecían a su servicio de atención al cliente. La empresa dispone de una sección en su web de soporte llamada "Seguridad y sensibilización" en la que advierte de los peligros de la ingeniería social y las posibles estafas.

Estafas vía Booking. Los problemas de este tipo se han vuelto tristemente frecuentes en esta plataforma. En los últimos cinco años multitud de clientes han sido objetivo de estafas que hacían uso de datos robados en Booking.com. En Esos datos podrían haber sido obtenidos a través de técnicas de phishing vía WhatsApp, y como explicaban en Ars Technica hay múltiples ejemplos de clientes que reciben correos aparentemente legítimos con información de estancias que han reservado y a través de las cuales los cibercriminales acaban estafando a sus víctimas.

Cuidado con las reservas falsas. Los propios foros de debate de Booking en inglés contienen diversos mensajes en los que los clientes avisan de este tipo de técnicas. También hay compañías de ciberseguridad como ESET que analizaban recientemente cómo funcionan este tipo de reservas falsas de hoteles. El problema es importante y según algunos afectados apunta a que los datos de los clientes de Booking no están seguros, y de hecho en 2021 la empresa recibió una multa de 475.000 euros tras informar con retraso de un robo de datos en 2018.

Imagen | Yaroslav Alekseenko

En Xataka | 114 tarjetas SIM, ocho monederos Bitcoin y un subfusil de asalto: así trabajan con Alcasec, el gran estafador del phishing

-
La noticia La pesadilla de las estafas en Booking: alquilan un chalet por 1.800 euros y cuando llegan no está ahí fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más

El Prinz Eugen es un singular crucero de la II Guerra Mundial. Uno que sobrevivió a dos explosiones nucleares

El Prinz Eugen es un singular crucero de la II Guerra Mundial. Uno que sobrevivió a dos explosiones nucleares

El 22 de agosto de 1938 los astilleros de Kiel botaron el Prinz Eugen, que sería completado y puesto en servicio dos años después, el 1 de agosto de 1940. Este crucero pesado sirvió en la Kriegsmarine durante la Segunda Guerra Mundial, pero lo realmente curioso no sucedió en ese conflicto, sino tras la victoria aliada.

Hasta con hidroaviones. Con sus 207,7 metros de eslora, el Prinz Eugen era capaz de alcanzar los 32 nudos (59 km/h) y contaba con una tripulación de 42 oficiales y 1.340 marineros. Su armamento estaba dominado por ocho cañones de 203 mm e incluso fue equipado con tres hidroaviones Arado Ar 196 que se lanzaban con una catapulta.

Su papel en la II Guerra Mundial. El Prinz Eugen participó en la Operación Rheinübung que trataba de cortar las vías mercantes aliadas en el Atlántico. En esa misión le acompañó el acorazado Bismark, y ambos acabaron enfrentándose al crucero HMS Hood y al acorazado HMS Prince of Wales en la batalla del Estrecho de Dinamarca.

Victoria y conversión a "barco escuela". En ella el Hood fue hundido y el Prince of Wales gravemente dañado. El crucero alemán acabaría siendo torpedeado por el submarino británico Trident meses más tarde, pero fue reparado y sirvió para entrenar a cadetes antes de servir para la retirada alemana del Frente Oriental y de la derrota de Alemania y su rendición a las fuerzas aliadas en mayo de 1945. Ahí la cosa se puso interesante.

Un barco sin destino claro. El crucero acabó formando del botón de guerra aliado y se convirtió en una especie de premio de lotería. Acabó siendo asignado a la Armada de los Estados Unidos, que utilizó una tripulación mixta de alemanes y estadounidenses.

Desmontado. Los ingenieros de la armada desmontaron su sonar pasivo, que querían probar en un submarino junto a sus sistemas de tiro. Poco después se comprobaría cómo mantener en activo el crucero estaba siendo demasiado costoso: se averiaba a menudo, lo que acabó convirtiéndolo en candidato para formar parte de un proyecto especial: la llamada Operación Crossroads.

Operación Crossroads. Dicha iniciativa estaba dedicada a llevar a cabo dos pruebas nucleares en el atolón Bikini. Para evaluar esas pruebas remolcaron al Prinz Eugen junto al resto de la flota objetivo hasta esa localización del océano Pacífico. En dicha flota había otras naves tanto de la Kriegsmarine como de la marina imperial japonesa, y la idea era comprobar el funcionamiento de dos bombas atómicas.

Sobreviviendo a la primera bomba... La primera de esas bombas tenía como nombre ABLE, y fue detonada el 1 de julio de 1946. La sorpresa fue notable cuando tras la detonación de la bomba, de 23 kilotones de potencia, el Prinz Eugene se mantuvo a flote a pesar de que esa bomba era sensiblemente más potente que las lanzadas sobre Hiroshima (16 kilotones) y Nagasaki (22).

... y a la segunda. La historia del Prinz Eugene no terminó ahí. Algo más de tres semanas más tarde, el 25 de julio de 1946, se detonaba la segunda de las bombas atómicas de la Operación Crossroads. Se llamaba BAKER y también tenía una potencia de 23 kilotones, pero a pesar de todo ello el crucero alemán volvió a sobrevivir a la detonación, aunque esta vez la nave quedó dañada.

Fuente: Reddit

Acabó como atracción turística para submarinistas. El barco irradiado acabó siendo remolcado hasta el atolón Kwajalein, y a finales de diciembre se encontraba en muy mal estado. El 21 de aquel mes comenzó a escorarse y se hundió, quedando parte de su popa y hélices por encima de la superficie del agua. En 2018 se inició una operación para extraer el combustible que aún quedaba en sus tanques, y hoy en día sigue siendo uno de los puntos de interés de los submarinistas aficionados.

Imagen | Wikipedia

En Xataka | La Segunda Guerra Mundial y el radar dieron a los semiconductores el empujón que los ha traído hasta aquí

-
La noticia El Prinz Eugen es un singular crucero de la II Guerra Mundial. Uno que sobrevivió a dos explosiones nucleares fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más

Google Assistant quiere renacer. Y su nueva versión se parecerá más a ChatGPT y Bard

Google Assistant quiere renacer. Y su nueva versión se parecerá más a ChatGPT y Bard

Google Assistant llegó al mercado en mayo de 2016 como una de las funciones más destacadas de Allo y sobre todo de su altavoz inteligente, Google Home. Luego llegaría de forma exclusiva a los Pixel y Pixel XL y desde ahí pasó a estar disponible en todo tipo de dispositivos móviles y de soluciones IoT. Su evolución ha sido discreta y actualmente el mercado de los asistentes no está en su mejor momento, como demuestra la situación de Alexa. En Google no obstante ya están preparando la próxima versión de su asistente, y promete ser la más importante desde su nacimiento.

Google prepara la nueva versión. Esta semana los empleados de Google recibieron un email interno al que han tenido acceso en Axios. Según dicho mensaje, en Google han visto "el profundo potencial de la IA generativa para transformar las vidas de las personas y vemos una enorme oportunidad a la hora de explorar lo que sería un Assistant supervitaminado, potenciado gracias a la última tecnología LLM".

Primero en móviles. Ya hay equipos de la empresa trabajando en esa nueva versión, y como señalan en el correo interno la primera edición afectada será la versión móvil de Google Assistant. En Google han reorganizado algunos equipos para lograr trabajar "con velocidad y enfoque".

También habrá algunos despidos. Este nuevo esfuerzo y esa reorganización implicarán también algunos despidos entre la plantilla. En Axios indican que varias docenas de personas se verán afectadas, aunque en los equipos de Assistant trabajan "miles de empleados".

¿Usamos los asistentes de voz? La nueva estrategia de Google vuelve a confirmar el delicado estado del mercado de los asistentes de voz, que quiso revolucionar nuestra forma de interactuar con la tecnología pero que finalmente no ha cuajado como sus defensores esperaban. Satya Nadella, CEO de Microsoft, sorprendía recientemente con unas declaraciones en las que afirmaba que los asistentes "eran más tontos que una piedra". No solo hay un problema de que no aprovechamos ni mucho menos todas sus posibilidades —ponemos temporizadores y pedimos música sobre todo— sino de su monetización.

Alexa lo está pasando mal. En noviembre Amazon preparaba recortes en una de sus divisiones estrella, la de Alexa. La compañía indicó a principios de 2023 que aquella decisión no significaba en absoluto que se rindiera con este proyecto. Aún así las cifras son desastrosas para Amazon, que dilapidó 10.000 millones de dólares en un proyecto atascado.

Bard al rescate. En Google parecen tener claro que una de las formas de impulsar de nuevo su asistente de voz es crear esa nueva versión basada en la misma tecnología que su chatbot, Google Bard, el rival de ChatGPT. Aquí la empresa tendrá que tener cuidado, porque aunque los grandes modelos de lenguaje (LLM) plantean posibilidades fantásticas, también tienen una gran desventaja: se inventan cosas, algo que podría comprometer la utilidad de los asistentes de voz.

Imagen | Davide Boscolo

En Xataka | GPT-4 gratis: cinco maneras de utilizarlo sin pagar ChatGPT Plus

-
La noticia Google Assistant quiere renacer. Y su nueva versión se parecerá más a ChatGPT y Bard fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más

La “X” de Elon Musk es mucho más que eso: así se convirtió en el símbolo universal para cerrar programas

La

Estos días se habla mucho de la letra X, que se ha convertido en el nuevo nombre y logotipo de Twitter, pero que durante años ha tenido un significado muy distinto. Esa letra lleva más de dos décadas acompañando a nuestros sistemas operativos como símbolo de una de las acciones más comunes: cerrar ventanas y aplicaciones.

Sin embargo los desarrolladores de estas interfaces de usuario tardaron en adoptar dicha letra como símbolo universal para esa acción. Aunque la opción es ya absolutamente convencional en los sistemas operativos dominantes, Windows y macOS, ni Microsoft ni Apple la utilizaron durante años, y fue otra empresa la que acabó convenciendo a estos dos gigantes de que la aprovecharan para esa función.

Lo contó hace años Lauren Archer en reForm tras una investigación que la llevó a rebuscar entre los orígenes de aquel símbolo y su uso en nuestros ordenadores. Como ella misma apuntaba, hoy la equis (o el aspa) es el símbolo que permite cerrar ventanas de aplicaciones o pestañas del navegador, pero Microsoft, una de las primeras en ofrecer una interfaz gráfica de usuario con Windows, no utilizó dicho paradigma.

Windows 10

No lo hizo en Windows 1.0...

Windows 20

... ni en Windows 2.0...

Windows 31

... ni en Windows 3.1.

De hecho, el botón "X" no llegaría hasta Windows 95, el ambicioso sistema operativo de Microsoft que por primera vez para esta empresa planteaba esa interfaz gráfica como forma nativa de uso del sistema operativo aunque MS-DOS siguiera siendo importante para poder ejecutar aplicaciones y drivers de 16 bits.

Windows 95

Windows 95: hola, X.

Algunos podrían pensar que Apple, que llevaba más tiempo planteando su interfaz gráfica de usuario en sus ordenadores, podría haberse adelantado a Microsoft, pero no fue así. Las distintas versiones clásicas desde que este sistema apareció por primera vez en los Macintosh no usaban una equis, y las ventanas se cerraban en un icono que era simplemente un cuadrado.

Macos1

El System 1 de los Macintosh ni siquiera se conocía como Mac OS 1. Esa denominación llegaría más tarde. La equis/aspa para cerrar ventanas tardaría aún más.

Macos75

Con Mac OS 7.0 y su inmediato sucesor, Mac OS 7.5 (en la imagen, 1994) llegaría el color, pero diez años después el sistema operativo de los Mac seguía sin utilizar la equis para cerrar ventanas.

Macos92

Con Mac OS 9.2 (1999), lo mismo. El cuadrado seguía en la esquina superior izquierda de las ventanas como forma rápida de cerrar ventanas.

La equis no llegaría a los sistemas operativos de Apple hasta 2001, cuando la empresa lanzó Mac OS X. Aquel sistema operativo presumía de una espectacular interfaz llamada Aqua que llegaba con novedades y componentes importantes como el Dock, pero que también planteaba un cambio a la hora de gestionar las ventanas.

El cuadrado de la esquina superior izquierda desaparecía paradejar paso a los botones de colores para minimizar, maximizar y cerrar ventanas. La X no aparecía como tal en esa interfaz, pero sí se mostraba cuando uno pasaba el ratón por encima del botón rojo haciendo un 'hover'.

Macosx

La X llegó al fin en Mac OS X, y no solo al nombre, sino también como forma de cerrar las ventanas.

Linux, que al ser descendiente directo de los sistemas UNIX también aprovechó su sistema gráfico —the X Window System—y a partir de él (y otros posteriores) se fueron desarrollando los disintos gestores de ventanas (Window Managers) y entornos de escritorio como KDE o GNOME

Ese símbolo también acabaría llegando a estas interfaces, que acabarían logrando para Linux lo que Windows 95 había supuesto en la transición de MS-DOS a esta familia de sistemas operativos.

Twm

El gestor de ventanas twm, uno de los primeros en aparecer para Linux y su X Window System, no usaba tampoco la X para cerrar aplicaciones.

Kde 10

KDE 1.0, lanzado en 1996, sí utilizó la X como símbolo para cerrar aplicaciones, adaptando en cierta medida lo que ya empezaba a popularizar Windows 95.

Gnome 1

GNOME 1.0 (1999), que apareció como respuesta a KDE, también debutó con las X como forma de cerrar ventanas, aunque las capacidades de personalización de este entorno, como las de KDE, permitían aplicar todo tipo de estilos a esos botones de las ventanas para minimizarlas, maximizarlas o cerrarlas.

Lo cierto es que la aparición de la X para cerrar ventanas en las GUIs de los distintos sistemas operativos se hizo mucho de desear. No estaba desde luego en el célebre Xerox Star que inspiró a Steve Jobs y se convirtió en la antesala del SO tanto del Lisa como de los Macintosh y luego de todos sus sucesores.

Xerox Star

Interfaz gráfica del revolucionario —que lo fue— Xerox Star de 1981. Esa interfaz llevaba años desarrollándose y usándose en el Xerox PARC.

No hay tampoco indicios de que los desarrolladores de algunas interfaces gráficas de usuario antiguas consideraran incluir un botón de cierre con el símbolo de la equis. 

Los programadores de aplicaciones populares, de interfaces gráficas jurásicas como Visi On o de otros sistemas operativos populares solían acudir a ideas que habían aparecido antes y se habían convertido en el estándar de facto. Así ocurrió con la interfaz de GEM —la GUI desarrollada en 1984  por Digital Research para ordenadores MS-DOS— y también en otras herramientas y plataformas

Visi1

La primera interfaz gráfica para el IBM PC, Visi On, se lanzó en 1983 y no había ni rastro de un botón para cerrar aplicaciones.

Gem

GEM, aparecido en 1984 para ordenadores basados en DOS.

Captura De Pantalla 2023 07 31 A Las 14 03 56

El Workbench 3.1 del Amiga —como sus predecesores y sucesores— tampoco hacía uso del símbolo X. Fuente: TAWS.

Según Archer, la primera aparición de la célebre "X" para cerrar ventanas, al menos que ella detectara, fue en Atari TOS 1.0. La interfaz gráfica de los Atari de aquella época era una versión del mencionado GEM, pero adaptado a los Atari ST de 1985.

Tos

La "X" para cerrar ventanas aparecía inicialmente para el sistema operativo TOS 1.0 (1985) de los Atari ST.

Hay otras apariciones antiguas de este símbolo para cerrar ventanas de aplicación. Una de las más curiosas es el sistema operativo RISC OS, desarrollado por Acorn Computers para sus Acorn Archimedes. 

El sistema operativo original se llamó Arhur y se lanzó en 1987 con Arthur 0.20, que se vería sucedido por otras versiones como la 0.30 o la 1.20 (en la imagen). A partir de Arthur 2 el sistema pasó a llamarse RISC OS 2, que apareció en 1989. En dicho SO la equis también se utilizaba para cerrar ventanas, aunque su posición era algo peculiar y no estaba justo en una de las esquinas de la ventana.

Acorn Riscos12

Arthur (RISC OS) 1.2

Aquel artículo de Archer suscitó un animado debate en la época y en esa discusión intervino Daniel Oran, que fue uno de los miembros del equipo que desarrolló Windows 95 en la época y que además fue uno de los máximos responsables de la creación de la barra de tareas con el menú de inicio. Oran escribió un correo a la autora del estudio y le explicó qué pasó con la "X" que se incluyó en Windows 95.

Como él explicaba, en 1993 Microsoft ya estaba trabajando duro en "Chicago", el nombre en clave de Windows 95, y consideraron varias alternativas para representar el botón de cerrar aplicación. No se inspiraron en Atari, explicó, sino en NeXTStep, el sistema operativo que acabaría dando lugar a MacOS X algunos años más tarde.

Nextstep 1

NexSTEP, el sistema operativo de los NeXT (1988) era un prodigio que entre otras cosas acabó inspirando el uso de la X en los interfaces de usuario de los sistemas operativos actuales. Fuente: ToastyTech

No está claro en quién se inspiraron los ingenieros de NeXT para usar la X como símbolo para cerrar ventanas, pero lo que está claro es que esa opción ya había aparecido tanto en Atari TOS 1.0 como en RISC OS. Lo cierto es que a partir de ahí su uso se convirtió en universal, y la X hoy es claramente identificativa como el botón que permite cerrar todo tipo de ventanas y aplicaciones en las interfaces gráficas de usuario.

En Xataka | Cuando el procesador de texto acabó con la máquina de escribir

-
La noticia La "X" de Elon Musk es mucho más que eso: así se convirtió en el símbolo universal para cerrar programas fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más

La PS5 está arrasando en ventas a pesar de todo y de todos: 40 millones de unidades y dejando atrás a Xbox

La PS5 está arrasando en ventas a pesar de todo y de todos: 40 millones de unidades y dejando atrás a Xbox

Hacía tiempo que los fabricantes de consolas no ofrecían datos oficiales de ventas, pero si pueden presumir y sacar pecho, lo hacen. Y eso es justamente lo que los responsables de Sony han hecho con un anuncio oficial que pone en perspectiva este mercado.

40 millones de PS5. Jim Ryan, presidente y CEO de Sony Interactive Entertainment, firmaba ayer el anuncio en el que comunicaba que se han superado los 40 millones de PS5 vendidas, una cifra espectacular, sobre todo viniendo de donde venimos.

No lo ha tenido (nada) fácil. El ritmo de ventas se ha visto sin duda muy afectado por la pandemia y los enormes problemas logísticos y de escasez de componentes que existieron durante muchos meses. Conseguir una nueva consola (ya fuera la PS5 o las Xbox Series) o una tarjeta gráfica a precios oficiales era prácticamente misión imposible, y eso lógicamente afectó a las ventas. Las cosas no volvieron a la normalidad hasta principios de 2023, pero incluso con esas dificultades Sony tuvo un 2022 notable. Este año la cosa ha empezado algo tibia, eso sí, y el ritmo de ventas es inferior según las estimaciones de TweakTown al que se produjo tanto en 2022 como en 2021.


No sabemos cuánto ha vendido la Xbox. Microsoft no ha ofrecido demasiados datos sobre las ventas de las Xbox Series, pero en el evento BIG 2023 de Microsoft en Brasil esa familia de consolas había superado los 21 millones de unidades vendidas. Aunque desde entonces probablemente esa cifra ha aumentado, el ratio es llamativo: se venden casi dos PS5 por cada Xbox Series.

Pero a Microsoft no le importa (mucho). Las consolas de Sony siempre se han vendido más y mejor que las de Microsoft, pero aunque eso podía dolerles más con las Xbox One, la cosa cambió con las Xbox Series S/X porque lo importante ya no es la consola, sino el servicio Xbox Game Pass. Microsoft ya reconoció hace poco que había perdido la guerra de las consolas, y en sus últimos resultados financieros se anunció una caída de ventas de las Xbox. Sin embargo también destacó el crecimiento sostenido del servicio de suscripción de Microsoft.

La PS5 puede "pillar" a la PS4. Daniel Ahmad, analista en Niko Partners, indicaba cómo "la PS4 tardó 30 meses y 6 días en llegar a los 40 millones de unidades, mientras que la PS5 ha tardado 32 meses y 15 días". La mejora de inventario ha permitido acortar las distancias, y según sus previsiones la PS5 está en camino de superar a la anterior consola de Sony, que vendió 116 millones de unidades a lo largo de la historia.

Sony a la carga. Para lograr mantener ese buen ritmo de crecimiento, se rumorea que la empresa nipona está a punto de lanzar su PS5 Slim. Aunque subió los precios de sus actuales consolas a causa de la inflación, es posible encontrarla rebajada con cierta frecuencia y lo más probable es que las ofertas sigan produciéndose a lo largo de los próximos meses.

En Xataka | PlayStation 5, Xbox Series X y S, a prueba: las enfrentamos a dos de sus mayores desafíos; el calor y el ruido

-
La noticia La PS5 está arrasando en ventas a pesar de todo y de todos: 40 millones de unidades y dejando atrás a Xbox fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más

Elon Musk tiene un objetivo para X: convertirla en una “superapp” a lo WeChat. Pero no estamos en China

Elon Musk tiene un objetivo para X: convertirla en una

Elon Musk no debe tenerle envidia a muchas cosas, pero parece tenérsela a WeChat, la superaplicación china que sirve para todo: desde pedir un divorcio hasta abonar facturas. El creador de Tesla y SpaceX tiene entre ceja y ceja conseguir lo mismo con esa superapp llamada X de la que lleva hablando meses. Ha dado un polémico paso hacia ese objetivo, pero va a tener muy difícil lograr lo que ha logrado WeChat en el gigante asiático.

Un gigante al que copiar. Desde que Tencent lanzara WeChat en 2011, ha ido creciendo y evolucionando para convertirse en esa aplicación para todo que hoy en día los usuarios en China utilizan de forma masiva. De hecho en WeChat hay más de 1.200 millones de usuarios que pasaron de usarla como app de mensajería a una app de pagos móviles y, posteriormente, a una app para hacer prácticamente de todo. Eso es justamente lo que pretende Elon Musk con X.

Primer paso, decir adiós a Twitter. Al Sr. Musk no le ha temblado el pulso a la hora de anunciar una de las medidas más polémicas desde que compró Twitter en octubre de 2022 (y no han sido pocas). Hace unos días indicaba que Twitter dejaba de llamarse Twitter para llamarse X. Así, de buenas a primeras, decía adiós tanto al icónico nombre de la red social como a su logotipo, aunque que se mantenga el actual está por ver.

La ambición de la superapp. X quiere ir mucho más allá de lo que hacía Twitter, y Elon Musk dejaba claro que en los próximos meses la app se quiere convertir en centro de nuestro mundo financiero. "El nombre Twitter ya no tenía sentido sentido en ese contexto, así que debemos decirle adiós al pájaro".

WeChat lo tuvo (mucho) más fácil. Llegar a donde ha llegado WeChat no es desde luego fácil, pero China es un país muy distinto en este sentido. El gobierno veta aplicaciones y empresas —que se lo digan a Jack Ma— con la misma facilidad con la que las encumbra, y Tencent es un buen ejemplo. Esta empresa ha recibido siempre el apoyo del gobierno de Xi Jinping, y de hecho esos mismos gobernantes felicitaron recientemente a Tencent, Alibaba y Meituan por contribuir al progreso tecnológico de China. Algunos llaman a WeChat la herramienta de vigilancia más amada (y temida) por China.

Competencia y monopolios. WeChat es un monopolio de facto en China, y conseguir algo así sería prácticamente imposible en el mundo occidental: Europa lleva años con estrictas políticas antimonopolísticas, y en EEUU también se vigilan ese tipo de situaciones. El proceso por el que está pasando Microsoft en su intento por comprar Activision es un buen ejemplo de esa situación: poner en peligro la libre competencia está muy mal visto fuera de China, y una superapp que quiera hacerlo todo sacando del mercado al resto probablemente tendría serios problemas regulatorios.

Una cosa es China. La otra, el resto del mundo. Y luego está el hecho de que, como apuntaba Dani Sánchez-Crespo, WeChat solo funciona en un mercado con una moneda y una regulación: crear una superapp internacional que soporte las propias particularidades de cada país resulta aún más complejo.

Ya tenemos superapps: se llaman iOS y Android. Como bien apuntan en Fast Company, en realidad ya tenemos una especie de superapp en forma de sistemas operativos móviles. Tanto iOS como Android —un duopolio, al fin y al cabo— hacen tan fácil descargar y usar aplicaciones de terceras partes que parece complicado que una sola app lograrse retener a los usuarios. Centralizar todo en una sola aplicación puede ser atractivo, pero como suele decirse, quien mucho abarca, poco aprieta, y tenemos ejemplos potentes.

Y un montón de apps están demasiado asentadas. X no solo tendrá que hacer muchas cosas: tendrá que hacerlas mejor que la competencia. Y precisamente esa competencia solo tendrá que ocuparse de hacer bien lo que hacen, algo que es más fácil que tratar de "hacer bien todo". Hay segmentos en donde ganarle la partida a los grandes referentes parece imposible, y desde luego la industria financiera —primer objetivo de Elon Musk— no va a dejar que le roben la cartera.

Ni Apple acaba de lograrlo. Si hay alguien que tiene recursos para lograr encerrar a sus usuarios en una superapp, esa es Apple, que controla su ecosistema como ninguna otra empresa del mundo. Su entrada en el mundo financiero ha sido tímida a pesar del lanzamiento de Apple Pay y sobre todo de la Apple Card lo demuestran, y por ejemplo la alianza de Apple con el gigante financiero Goldman Sachs no parece haber ido sobre ruedas: ya se habla de un potencial divorcio.

Otros lo intentaron y fracasaron. Snap, la empresa matriz de Snapchat, lanzó el sistema de pagos entre particulares llamado Snapcash, pero acabó abandonando la iniciativa en 2018. También intentaron integrar juegos móviles en la red social, pero tuvieron que recortar gastos y también cancelaron ese proyecto. Meta es otra de las que dio pasos hacia esa teórica superapp, y la introducción de su propia criptodivisa, Libra —luego rebautizadaacabó en agua de borrajas y se desvaneció.Su cuenta de ahorro, recien lanzada en EEUU, es un producto interesante pero de alcance limitado y que también está sujeto a esa alianza, ahora aparentemente debilitada, con Goldman Sachs.

Pero es Elon. A pesar de todo lo expuesto, es imposible no tener en cuenta que quien va a intentar algo así no es un cualquiera. Hablamos de una persona que ha revolucionado industrias que parecían totalmente asentadas como la del automóvil o la del espacio. Musk ya ha demostrado que es capaz de lo peor —sus decisiones en Twitter no acaban de gustar a casi nadie—, pero también de lo mejor. Hay analistas que han destacado cómo Musk está tratando a Twitter X como si fuera su primera startup y no una empresa asentada e icónica. De momento el resultado parece ser un desastre, pero si algo se ha ganado el Sr. Musk —aunque se nos esté agotando— es el beneficio de la duda.

Imagen | Shutterstock

En Xataka | El mayor error de Elon Musk es acabar con lo más valioso que tenía Twitter: el 'doomscrolling'

-
La noticia Elon Musk tiene un objetivo para X: convertirla en una "superapp" a lo WeChat. Pero no estamos en China fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más

Elon Musk ha decidido que Twitter se llame X. Eso plantea problemas legales con Meta y Microsoft

Elon Musk ha decidido que Twitter se llame X. Eso plantea problemas legales con Meta y Microsoft

Este fin de semana pasado Elon Musk soltaba una nueva bomba. La red social Twitter abandonaba su tradicional logo y también su nombre. A partir de ahora se llamaría, sencillamente, X. La decisión ha sido polémica, pero es que además con ella Musk se enfrenta a un nuevo problema. Uno legal.

Marca registrada. Resulta que esa letra ya había sido registrada como marca comercial anteriormente. Quienes la registraron, además, no son unos cualesquiera: tanto Microsoft como Meta ya habían solicitado tal marca en el pasado. Según Josh Gerben, abogado experto en marcas registradas, "hay una posibilidad del 100% de que Twitter acabe siendo demandada por alguien por esto". En realidad Meta y Microsoft no son las únicas: según sus datos, hay cerca de 900 solicitudes que cubren la letra X en un amplio rango de segmentos.

Microsoft la tenía. La empresa de Redmond la registró en 2003 y aunque nunca la ha aprovechado, esa marca estaba relacionada con las comunicaciones de su consola de videojuegos, la Xbox. El usuario de Twitter X Keith Edwards mostró una captura de aquel registro, aunque información de contexto en ese mensaje dejaba claro que dado que el ámbito era distinto, era difícil que eso afectara a la empresa de Musk.

Meta también. Como explican en Business Insider, Meta/Facebook ya registró esa marca en 2019 indicando que estaba relacionada con "servicios online de redes sociales" y con "servicios de redes sociales en el ámbito del entretenimiento, los videojuegos y el desarrollo de aplicaciones". La emresa de Zuckerberg, que cambió su nombre el año pasado, fue demandada por la firma de inversión Metacapital y por la empresa de realidad virtual MetaX. Llegó a un acuerdo con otra empresa por el logo que ahora usan.

Sin comentarios. Ninguna de las empresas ha realizado comentarios sobre ese posible conflicto, pero en Reuters Gerben indicaba que Meta y microsoft "probablemente no demandarán a menos que se sientan amenazados por X".

Una letra difícil de proteger. Otro experto en el tema, Douglas Masters, destacaba la "dificultad de proteger una simple letra, especialmente una tan popular comercialmente como X". Además, señalaba, "el logo no tiene nada especialmente distintivo en él, lo que hace que la protección [de la marca] sea débil".

Un logo "robado" a las mates. Ha habido varios avisos de esto, pero uno de ellos es de Matthew Scroggs, investigador en la University College en Longres, que explicaba en Twitter X que el logotipo que ha utilizado Musk es en realidad "el carácter Unicode U+1D54F (𝕏), que se añadió a Unicode en 2001 y se ha utilizado en libros de texto de matemáticas desde los años 70". En efecto, el logo es idéntico a ese carácter Unicode. El logo utilizado por la marca que registró Meta, por ejemplo, es una X formada por los símbolos "mayor que" y "menor que" (><), lo que hace uno y otro totalmente diferenciables.

Elon nos prepara para su superapp. Mientras, Elon sigue defendiendo el cambio de nombre. En un tuit de hace unas horas el multimillonario explicaba que "esto no es solo una redenominación de una empresa" y añadía que "el nombre de Twitter tenía sentido cuando era de mandar mensajes de 140 caracteres de un lado a otro —como los pájaros que "tuitean"— pero ahora puedes publicar casi cualquier cosa, incluidas varias horas de vídeo. En los próximos meses, añadiremos comunicaciones completas y la capacidad de gestionar todo tu mundo financiero. El nombre de Twitter no tiene sentido en ese contexto, así que debemos decir adiós al pájaro".

En Xataka | Cómo gana dinero Elon Musk: un patrimonio basado en acciones y dos ventas que cambiaron su historia

-
La noticia Elon Musk ha decidido que Twitter se llame X. Eso plantea problemas legales con Meta y Microsoft fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más

El Chromecast cumple 10 años de una revolución silenciosa. Una que hizo (mucho) mejores nuestras TVs

El Chromecast cumple 10 años de una revolución silenciosa. Una que hizo (mucho) mejores nuestras TVs

Aquel 24 de julio de 2013 Google cambió un poquito el mundo (a mejor), y lo hizo con el lanzamiento sorpresa del Chromecast. Aquel dongle HDMI pulía una idea que no era nueva, pero además iniciaba una revolución silenciosa.

Una que hizo que nuestras teles fueran mejores. Por entonces el concepto de Smart TV estaba en pañales y solo las televisiones de gama alta presumían de dar acceso sencillo a todo tipo de plataformas, pero el Chromecast permitió algo singular: convertir cualquier tele (por "tonta" que fuera) en mucho más "Smart".

El Chromecast lo hizo además a un precio casi ridículo: por 35 dólares uno por fin podía enviar cualquier contenido desde su móvil o tableta al televisor y disfrutar en cualquier TV de todo tipo de emisiones por streaming o de información vía el móvil. La historia de su origen la contaron los responsables de Google en 2018, cuando el dispositivo cumplió cinco años.

Tele Chromecast

Apple había dado un paso singular con sus Apple TV de 2007, que ganaron muchos más enteros con la segunda generación que llegaría en 2010 e impulsaría la tecnología AirPlay. Fuera del mundo Apple la opción era Miracast, que a pesar de ser un estándar bastante popular en la industria no acababa de cuajar entre los fabricantes de dispositivos, que lo camuflaban con otros nombres —como hizo Samsung con su AllShare Cast o LG como SmartShare— cuando lo integraban, que no era tan frecuente como parecía.

El Chromecast era uno de esos productos que planteaba una solución mejor a ese problema. Transmitir contenidos desde el móvil a la tele había sido hasta entonces incómodo (cuando no imposible) y difícil, pero el Chromecast, como escribió nuestro excompañero Juan Carlos González entonces, era un fantástico ejemplo de la necesaria simplificación de la tecnología.

Hacía mucho más fácil lo que parecía difícil, aunque ciertamente el Chromecast distaba de ser perfecto. No todas las aplicaciones permitían hacer 'casting', y el rendimiento dependía mucho nuestras conexiones Wi-Fi, aún algo limitadas. Eso daba igual, porque aquel pequeño dispositivo fue el detonante de la aparición de un nuevo segmento: el de los dongles HDMI.

Fire Tv 2014

El Amazon Fire TV original, que costaba 100 dólares, no 35 como el Chromecast. Los "sticks" llegarían más tarde.

Pronto aparecieron alternativas al Chromecast que iban desde dudosos/curiosos proyectos en Kickstarter o Indiegogo a intentos por rescatar Miracast o, desde luego, a la aparición de rivales que han acabado siendo también referentes en nuestros días. Nos referimos, cómo no, a los Fire TV de Amazon que aparecieron en abril de 2014 y que también evolucionarían mucho y bien en los años siguientes.

Roku es también protagonista, pero solo en EEUU—. Habría otros competidores notables, y por ejemplo NVIDIA tiene uno de los mejores y más ambiciosos, el Shield Android TV, pero aunque lo renovó en 2019 no parece interesada en actualizar mucho más la familia.

El Amazon Fire TV de hecho planteó una propuesta distinta y, hay que reconocerlo, mejor. El dispositivo se independizaba del móvil, y ya no era necesario hacer casting desde nuestro smartphone, porque toda la "inteligencia" estaba integrada en su dongle, que poco a poco fue mejorando. La clave estaba además en el otro componente estrella de aquel producto: el mando a distancia. Pequeño, sencillo, simple y, sobre todo, funcional. Un mando que hasta presumía del control por voz.

Chromecast 2a Gen

Aquel lanzamiento tensó la cuerda entre Google y Amazon, que estuvieron peleados durante años hasta que en 2019 firmaron la paz: YouTube se pudo ver al fin de forma nativa en los Fire TV, y Prime Video añadió soporte para los Chromecast.

Google, eso sí, tardó en apuntarse a ese concepto, y siguió defendiendo el concepto de dongle puro —aquí fue algo cabezona, admitámoslo— que hacía que siguiéramos dependiendo de un móvil (o un ordenador) para emitir los contenidos.

Chromecast Ultra 1

El Chromecast Ultra fue el primero de la familia en ofrecer soporte para emisiones 4K. Luego sería además parte fundamental de un lanzamiento singular: Google Stadia.

El Chromecast de segunda generación de 2015 mejoraba en muchas cosas, pero seguía demasiado atado a nuestro smartphone y también contaba con limitaciones importantes como la ausencia de soporte para contenidos 4K. El Chromecast de tercera generación fue también conservador, y seguía limitado a emisiones 1080p. Si querías 4K podías tenerlo, pero pagando el doble, que es lo que costaba el Chromecast Ultra.

De hecho, tuvimos que esperar bastante para disfrutar de un competidor de Google que aprovechara ese concepto de independencia del móvil. Ocurrió en 2020 con la llegada del (en mi opinión) excelso Chromecast con Google TV, un producto algo más caro y ambicioso que sus predecesores, pero que llevaba la experiencia a otra dimensión: la interfaz ganaba muchos enteros, y también lo hacía la fluidez de aquel pequeño dispositivo que desde entonces se ha convertido en claro referente.

Chromecast

El Chromecast ya era bueno. El Chromecast con Google TV era (y es) aún mejor.

Aquel producto presumía además de dar soporte a emisiones 4K —incluyendo Dolby Vision y Atmos—, y desde su lanzamiento ha seguido mostrando su fortaleza. No se ha renovado como tal, pero Google anunció en octubre de 2022 una versión más modesta y asequible que solo soportaba emisiones 1080p.

La evolución del Chromecast ha ido acompañada de esa misma evolución por parte de sus competidores. El más relevante ha sido sin duda Amazon, cuya familia Fire TV se ha ampliado con el paso de los años para convertirse en una rival formidable: a los Fire TV Stick y Fire TV Stick Lite se les sumaron los Fire TV 4K,  los Fire TV 4K Max y los aún más ambiciosos Fire TV Cube. Mientras, Apple ha seguido también planteando mejoras en sus Apple TV, cuyo modelo de 2022 es sin duda una de las mejores opciones del mercado —ese Apple A15 Bionic da mucho margen de maniobra— si uno está dispuesto a pagar bastante más que los tradicionales 'sticks'.

Pero es que además el Chromecast no solo ha hecho que sus rivales directos se pongan las pilas. También ha impulsado la evolución de nuestras Smart TVs, que hace diez años contaban con plataformas muy pobres a la hora de mostrar contenidos en streaming.

Hoy el cuento es muy diferente, y lo normal al comprar una televisión es que ésta cuente con una plataforma de gestión de contenidos más que decente. Aquí las cosas tardaron en cambiar y los fabricantes parecían no querer un Android TV tan fuerte en la tele como en el móvil, pero poco a poco tanto esa plataforma fue mejorando para convertirse en una de las más extendidas entre los fabricantes. No solo eso: el éxito del Chromecast con Google TV hizo que ambas plataformas —qué manía tiene Google de tener varias cosas que hagan lo smismo— se fueran fusionando y ahora sean cada vez más difícilmente distinguibles.

Sony

Mientras, por supuesto, algunos fabricantes han ido trabajando más y más en sus propias propuestas porque veían que estaban perdiendo una batalla importante. Tizen, webOS, VIDAA, Fire TV (que algunos fabricantes como JVC o Toshiba también usan) o HarmonyOS han ido ganando enteros y se han convertido en propuestas con un comportamiento más que decente. Todas ellas son un argumento más de venta para los potenciales compradores, y son una opción imprescindible a estas alturas en este segmento.

Pero esas plataformas también tienen su cara oscura, sobre todo en lo que se refiere a la recolección de datos. Algunos fabricantes monitorizan nuestra actividad —LG lo hacía, y Samsung, desde luego, también— y quieren que sus teles sean no listas, sino unas listillas.

Sus interfaces de usuario no siempre son ideales, y algunos incluso abogamos por algo que no es muy intuitivo: que los fabricantes ofrezcan no solo televisiones inteligentes, sino que también nos ofrezcan teles tontas. Ya las volveremos nosotros más o menos listas con un Chromecast, por ejemplo.

No hay muchas opciones, pero existen. El problema es que no solo recortan a la hora de evitar la integración de plataformas inteligentes, sino que también recortan en el resto de prestaciones: los paneles suelen ser más pequeños y de menor calidad, lo que hace que al final lo que muchos acaban (acabamos) haciendo es comprar una Smart TV para, sencillamente, no tenerla conectada a la Wi-Fi o a la red mediante Ethernet. Una encuesta reciente revela que más de la mitad de los usuarios de uns Smart TV acaban usando un dongle HDMI en lugar de la plataforma nativa de esas TVs.

Quien suscribe, desde luego, es de ese grupo: compré una Smart TV de Philips con tecnología OLED y con Ambilight hace dos años. Está basada en Android TV, pero jamás he usado el sistema nativo porque tras probarlo siempre tuve la impresión que no iba del todo fluido. ¿Solución? Desconecté la tele de la red Wi-Fi y de la red de cable, y me compré un Chromecast con Google TV para disfrutar de las plataformas de streaming. No he vuelto a mirar atrás.

Puede que estéis en esa situación y uséis dongles HDMI en vuestra Smart TV, pero también es cierto que para muchos la integración nativa de esas plataformas es suficientemente (o incluso muy) buena y tanto el Chromecast como el Fire TV o sus alternativas son productos redundantes. Hay quien de hecho sigue aprovechando un viejo Chromecast para usarlo de vacaciones, lo que demuestra que lo mejor de todo esto es que las opciones están ahí para quien quiera aprovecharlas.

Y buena culpa de esa situación, yo diría, la tuvo aquel pequeño dispositivo que apareció por sorpresa en 2013. Se llamó Chromecast.

En Xataka | Los televisores 8K venden cada vez más. La pregunta ahora es cuándo llegarán los contenidos a su altura

-
La noticia El Chromecast cumple 10 años de una revolución silenciosa. Una que hizo (mucho) mejores nuestras TVs fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más

Elon Musk ha matado al pajarito: Twitter cambia de nombre y de logo, y ahora todo es, simplemente, X

Elon Musk ha matado al pajarito: Twitter cambia de nombre  y de logo, y ahora todo es, simplemente, X

"La X marca el lugar", decía Indiana. Para Elon Musk aquello pareció convertirse ciertamente en una señal, porque el multimillonario llegó a comprar el dominio X.com en 2007. No hizo mucho más con aquel dominio, pero años después, con la compra de Twitter, anunció que esa operación "era un acelerador para la creación de X, la aplicación para todo". Ahora ha dado un paso más en esa particular obsesión.

Twitter cambia de logo. En una serie de mensajes el sábado, Elon Musk indicó que el logotipo de la compañía ya no sería un pajarito azul como siempre, sino una letra X con un diseño especial que mostró en un pequeño vídeo. Ya había avisado en abril, cuando Twitter Inc. dejó de existir para pasar a llamarse X Corp. Esta madrugada ha vuelto a insistir y de aquel mensaje de abril, en el que solo escribía "X", publicaba un tuit con esa letra con el nuevo diseño, "𝕏".

Adiós Twitter, hola X. Pero como él mismo explicaba, además del cambio de logo habrá un cambio de nombre. La compañía y la aplicación se llamarán X, afirmaba: "Y pronto diremos adiós a la marca twitter y, gradualmente, a todos los pájaros". En una conversación en un espacio de Twitter pocas horas después indicó que el logo de Twitter cambiaría este domingo y que ese cambio "debería haberse hecho hace mucho tiempo, perdón por tardar tanto". Esa promesa no se ha cumplido de momento, porque el logo sigue siendo el tradicional.

Equis por doquier. Hace tiempo que Elon Musk viene aprovechando la equis en sus proyectos. No solo en aquel viejo dominio de 2007: está en el nombre de SpaceX, su exitosa empresa dedicada a misiones espaciales, está en el nombre de SUV de Tesla, y lleva tiempo hablándonos de cómo X será una superaplicación que irá más allá de Twitter e integrará, por ejemplo, pagos móviles.

Linda Yaccarino confirma el anuncio. Linda Yaccarino, CEO de Twitter, se sumaba al anuncio hace unas horas publicando una serie de tuits en los que comentaba que " Es algo excepcional -tanto en la vida como en los negocios- tener una segunda oportunidad para provocar otra gran impresión. Twitter causó una gran impresión y cambió nuestra forma de comunicarnos. Ahora, X irá más allá, transformando la plaza mayor global".

El logo por todos lados. Yaccarino mostró el logo —que Elon afirmó que podría pulirse próximamente— y también una imagen de ese logo proyectado sobre el edificio de oficinas de la sede de Twitter. La CEO ya usa el nuevo logo como su imagen de cabecera en el perfil, y explicó que "X será la plataforma puede ofrecer, bueno... cualquier cosa".

Un cambio difícil de asumir. El impacto que esto tendrá en la comunidad de usuarios es impredecible, pero los analistas avisan. Mike Proulx, de la consultora Forrester, indicaba que este movimiento podría alienar aún más a la base de usuarios de Twitter: "Por un lado, se puede argumentar que se estaría deshaciendo de una marca icónica. Por otro lado, está señalando que es un nuevo día para lo que una vez fue Twitter y que la empresa se dirige en una dirección diferente con una base de usuarios diferente". Esther Crawford, exempleada de Twitter, apuntaba a que esto es como un "harakiri corporativo", haciendo referencia al ritual de suicidio japonés. Hay otros que indican que "la marca Twitter es parte de la historia de internet. Esto es un sacrilegio".

En Xataka | Elon Musk ya es dueño de Twitter. Prepárense para las curvas

-
La noticia Elon Musk ha matado al pajarito: Twitter cambia de nombre y de logo, y ahora todo es, simplemente, X fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

Leer más