Y ahora, a por los coches gasolina: Alemania investiga a Porsche por una presunta manipulación de motores
Lo del Dieselgate es como vivir en un Día de la Marmota perpetuo, con perdón de Bill Murray. Siguiendo una investigación interna iniciada por Porsche sobre una presunta manipulación de motores, la Autoridad Federal de Transporte en Alemania (KBA por sus siglas en alemán) ha empezado una investigación paralela en relación a esas mismas mecánicas.
En concreto, se trata de motores gasolina que la marca de Stuttgart produjo para el mercado europeo antes de 2017, según explica Reuters. El año pasado, Porsche pagó una multa de 533 millones de euros por la venta de coches diésel manipulados en Europa.










