Tras despedir a 9.000 personas, un directivo de Xbox tiene una sugerencia para el resto de sus trabajadores: la IA como terapia

Tras despedir a 9.000 personas, un directivo de Xbox tiene una sugerencia para el resto de sus trabajadores: la IA como terapia

Microsoft ha vuelto a ser noticia tras anunciar el despido de 9.000 empleados en todo el mundo, una decisión que ha sacudido tanto a los departamentos centrales de la compañía como a Xbox y sus estudios asociados. El motivo de esta reestructuración no son problemas económicos, sino una estrategia de Microsoft para ser más ágiles en la carrera por el desarrollo e implementación de la IA.

En este contexto, Matt Turnbull, productor ejecutivo de Xbox Game Studios Publishing, publicó un mensaje en su perfil de LinkedIn dirigido a quienes habían perdido su empleo. En su comunicado, Turnbull animó a sus excompañeros, a usar IA para como consuelo para sobrellevar el impacto emocional y mental del despido. El mensaje no fue bien recibido.

Despedidos por la IA. A diferencia de los despidos masivos que se producían décadas atrás, los despidos que se están produciendo en la actualidad en las grandes tecnológicas no se deben a problemas económicos, sino a estrategias empresariales para aplanar las estructuras de las empresas para que sean más agiles en la alocada carrera tecnológica que está protagonizando la IA. Eso hace que miles de empleados hayan perdido su empleo no por que vayan a ser sustituidos por una IA, sino como daño colateral de su desarrollo.

La noticia de los despidos ha coincidido con la promesa de Microsoft de invertir 80.000 millones de dólares en IA, lo que ha generado aún más debate sobre las prioridades de la compañía y el impacto de la automatización en el empleo. Los afectados, que incluyen a trabajadores de Xbox Game Studios y otros departamentos clave, se enfrentan ahora a un escenario tecnológico marcado por recortes laborales.

Una IA sobre la que llorar. En medio de esta restructuración, Turnbull publicó una serie de recomendaciones de apoyo a sus antiguos empleados y compañeros desde su perfil de LinkedIn: "Son tiempos realmente difíciles, y si estás atravesando un despido o incluso preparándote silenciosamente para uno, no estás solo y no tienes que hacerlo solo". El directivo no se refería a que Microsoft va a ofrecer apoyo a sus empleados. Les invitaba a apoyarse en ChatGPT para superar el trauma del despido.

Captura del mensaje de Matt Turnbull

Captura del mensaje original de Matt Turnbull

"He estado experimentando con formas de usar herramientas de IA para ayudar a reducir la carga emocional y cognitiva que conlleva la pérdida de empleo", explicaba el directivo en su publicación. La recomendación de Turnbull no tardó en generar polémica, ya que muchos consideraron irónico que un alto cargo de Microsoft, empresa que está reduciendo plantilla para adaptarse a la era de la IA, sugiriera a los despedidos utilizar precisamente esas tecnologías como apoyo emocional.

El Microsoft más "Severance". Las reacciones en redes sociales a la publicación del directivo de Xbox no se hicieron esperar. La controversia se intensificó en plataformas como X y Reddit, donde algunos usuarios compararon la situación con la distopía laboral de la serie "Severance" cuando se producen las "separaciones" de la compañía, mientras que otros criticaron la falta de empatía del directivo por invitar a los afectados a afrontar la frustración de un despido utilizando un chatbot como terapeuta.

Insensibles Y Crueles Que He Leido

Toca sobre la imagen para ir al mensaje original

Los comentarios en redes señalaron que la propuesta de Turnbull reflejaba una desconexión con la realidad emocional de quienes pierden su empleo. "No es una herramienta de IA la que puede reemplazar tu voz ni tu experiencia vivida", recordaba el propio Turnbull en su mensaje, aunque para muchos, la sugerencia de recurrir a la IA en un momento de vulnerabilidad careció de la empatía que requiere la situación y la calificaron como insensible y poco acertada. A raíz de la ola de críticas por la falta de empatía, Turnbull eliminó finalmente su comentario de LinkedIn.

Un terapeuta sin empatía. En su publicación, el Turnbull invitaba a los empleados recién despedidos de Microsoft a buscar apoyo emocional en la IA. Aunque cada vez más personas recurren a modelos de IA diseñados para ofrecer apoyo psicológico, estas tecnologías no pueden empatizar con los matices del sufrimiento humano y su uso puede tener consecuencias negativas.

Se han documentado casos en los que el uso de chatbots como ChatGPT ha llevado a personas a situaciones de angustia o a empeorar su estado emocional, lo que pone en entredicho la idoneidad de estas herramientas como respaldo emocional en momentos críticos.

La IA sí te puede ayudar a encontrar un empleo. Más allá del debate generado, Turnbull compartió una serie de sugerencias para utilizar la IA como asistente personal para encontrar un nuevo empleo, proponiendo prompts específicos que podrían ayudar con la planificación de carrera, la actualización del currículum, la redacción de mensajes para contactar con antiguos compañeros. Puntos en los que la IA sí puede ser de gran ayuda.

Se da la circunstancia de que los procesos de selección de personal cada vez están más condicionados a la selección algorítmica de los perfiles, por lo que una solución para superar esa barrera es usar más IA para optimizar el currículum y generar cartas de presentación.

En Xataka | Unos empleados demandaron a su empresa por recortarles el salario. El Supremo ha respondido que ser impuntual no es un trabajo

Imagen | Pexels (Angel Bena)

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Cuando Mercedes fabricó un “F1” de calle a tres millones de euros cada uno, se olvidó de algo importante: que no se incendiaran

Cuando Mercedes fabricó un "F1" de calle a tres millones de euros cada uno, se olvidó de algo importante: que no se incendiaran

El Mercedes-AMG One, uno de los hiperdeportivos más avanzados y exclusivos del planeta, ha sido llamado a revisión por un problema que, en principio, podría considerarse insignificante. Sin embargo, puede terminar con un coche que ronda los 3 millones de euros envuelto en llamas.

Por ese motivo, los propietarios de 219 de las 275 unidades que Mercedes fabricó de este modelo han recibido una llamada a revisión para ser revisadas cuidadosamente.

Un error diminuto, un riesgo enorme. Mercedes-Benz ha emitido una llamada a revisión para el Mercedes-AMG One debido a un posible fallo en el sistema hidráulico que acciona su alerón trasero activo. Según datos de la Autoridad Federal de Transporte Motorizado de Alemania (KBA), 219 unidades fabricadas entre el 12 de diciembre de 2022 y el 9 de mayo de 2025 podrían estar afectadas por este defecto en su fabricación.

El problema radica en una pequeña pieza del sistema hidráulico, un pasador o clip, cuya función es garantizar el cierre estanco del circuito hidráulico. Según se lee en el informe de la llamada a revisión, la ausencia de esta pieza puede provocar fugas de fluido inflamable que, en contacto con partes calientes del motor, suponen un riesgo real de incendio.

La solución: rápida y sin complicaciones. A pesar de la gravedad potencial del fallo, la reparación es aparentemente sencilla y no requiere desmontar el vehículo ni realizar cambios estructurales. Fuentes de KBA han explicado a Motor1.com que un técnico especializado deberá comprobar si el pasador en cuestión está presente y, si falta, se instalará en una intervención que dura aproximadamente 90 minutos.

Hasta el momento, la marca no ha relacionado oficialmente este defecto con el incendio que sufrió en junio AMG One, tal y como contó AutoBild. Esa era la segunda unidad de un AMG One que ha ardido. El primero ardió mientras lo estaban preparando para entregarlo y ya estaba subido al camión de transporte. Por eso la marca considera que no existe conexión entre esos incidentes y el pasador del alerón.

Un hipercoche híbrido muy complejo. Más allá del sobresalto que a más de un propietario habrá tenido al recibir el aviso de la marca, el Mercedes-AMG One es un superdeportivo de récord. Se presentó en 2017 como ‘Project One’y fue desarrollado durante años por la complejidad de adaptar un motor V6 de Fórmula 1 con cuatro motores eléctricos para dar una potencia total 1.063 CV y llevar una etiqueta ECO en su parabrisas.

Las primeras unidades no comenzaron a fabricarse hasta 2022 según publicaba Autocar. De las 275 unidades fabricadas, 183 se han quedado en Alemania, mientras que el resto están repartidas por todo el mundo.

La exclusividad de un F1 de calle. El Mercedes-AMG One es un coche superexclusivo y con un desarrollo muy complejo dada la naturaleza de su mecánica. De hecho, el desarrollo del coche fue tan complicado que ni Ola Källenius, presidente de Mercedez-Benz estuvo de acuerdo con su fabricación.

"Tendré que volver a comprobar las actas de la reunión, pero estoy seguro de que estábamos borrachos cuando dijimos que sí", bromeaba el directivo sueco en declaraciones a Autocar.

En Xataka | Bugatti Veyron era una joya que costaba de 1,7 millones de dólares: Volkswagen perdía 6,7 millones con cada uno que vendía

Imagen | Wikimedia Commons (Matti Blume, Alejandro Migl)

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Un error diminuto, un riesgo enorme. Mercedes-Benz ha emitido una llamada a revisión para el Mercedes-AMG One debido a un posible fallo en el sistema hidráulico que acciona su alerón trasero activo. Según datos de la Autoridad Federal de Transporte Motorizado de Alemania (KBA), 219 unidades fabricadas entre el 12 de diciembre de 2022 y el 9 de mayo de 2025 podrían estar afectadas por este defecto en su fabricación.

El problema radica en una pequeña pieza del sistema hidráulico, un pasador o clip, cuya función es garantizar el cierre estanco del circuito hidráulico. Según se lee en el informe de la llamada a revisión, la ausencia de esta pieza puede provocar fugas de fluido inflamable que, en contacto con partes calientes del motor, suponen un riesgo real de incendio.

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Un hipercoche híbrido muy complejo. Más allá del sobresalto que a más de un propietario habrá tenido al recibir el aviso de la marca, el Mercedes-AMG One es un superdeportivo de récord. Se presentó en 2017 como ‘Project One’y fue desarrollado durante años por la complejidad de adaptar un motor V6 de Fórmula 1 con cuatro motores eléctricos para dar una potencia total 1.063 CV y llevar una etiqueta ECO en su parabrisas.

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"Tendré que volver a comprobar las actas de la reunión, pero estoy seguro de que estábamos borrachos cuando dijimos que sí", bromeaba el directivo sueco en declaraciones a Autocar.

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Enviar un correo a una empleada de baja le ha costado 1.500 euros a una empresa: ya no importa si respondes o no

Enviar un correo a una empleada de baja le ha costado 1.500 euros a una empresa: ya no importa si respondes o no

El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha marcado un antes y un después en la protección del derecho a la desconexión digital de los trabajadores en España. Por primera vez, una empresa ha sido condenada por enviar correos electrónicos de trabajo a una empleada que se encontraba de baja médica.

La sentencia se considera pionera porque, aunque otros países como Francia y Bélgicaya han legislado sobre la desconexión digital, la justicia gallega ha dado un paso más al sancionar no solo la obligación de no responder, sino también el deber de la empresa de no enviar comunicaciones fuera del horario laboral.

¿Qué pasó? Según detalla la sentencia, la trabajadora afectada se encontraba en situación de incapacidad temporal por un "trastorno de ansiedad", al parecer "motivado por el desgaste emocional que implica la actual situación de exceso de trabajo, realización de horas extras de manera continuada y responsabilidad laboral, lo que ha propiciado la aparición de inseguridad relacional con respecto a su entorno".

En ese contexto de incapacidad médica, la empleada continuó recibiendo correos electrónicos relacionados con su trabajo durante todo el periodo de baja. La empresa reconoció los hechos, pero argumentó que los correos a la denunciante formaban parte de un hilo creado anteriormente y cuyo contenido iba dirigido a otras personas del equipo. Además, alegó que en ellos no se le pidió "una respuesta inmediata".

El TSXG se puso serio con la desconexión. En su resolución, el Tribunal Superior desestimó los argumentos de la empresa y fue contundente en su fallo. Los magistrados consideraron que la empresa no solo incumplió su deber de abstenerse de comunicarse con la trabajadora durante su incapacidad temporal, sino que también atentó contra su integridad moral.

Según la sentencia, el derecho a la desconexión digital "exige que no se reciban comunicaciones de la empresa fuera del tiempo de trabajo", y advierte que "no se cumple con ese derecho por el hecho de que la persona trabajadora no tenga el deber de responder a las comunicaciones recibidas fuera del tiempo de trabajo de manera más o menos inmediata".

Es decir, y aquí reside la importancia de esta resolución, que el derecho a la desconexión digital no se refiere solo a la interpretación de la urgencia de las comunicaciones recibidas, sino que "lleva consigo una obligación por parte del empleador, y de las personas dependientes o vinculadas, de abstención en las comunicaciones de orden laboral o vinculadas con la prestación de servicios fuera del tiempo de trabajo".

Situación de vulnerabilidad. El TSXG remarca la especial importancia del derecho a la desconexión digital cuando la trabajadora se encuentra en situación de incapacidad temporal por una dolencia psíquica. En la sentencia, el tribunal gallego destaca que recibir correos en estas circunstancias "intranquiliza al receptor, y también lo cosifica y menoscaba su dignidad" y sitúa a la trabajadora en un estado de disponibilidad permanente incompatible con su derecho a recuperarse sin presiones.

El derecho a la desconexión digital en la ley española. El derecho a la desconexión digital está recogido en el artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018 y reforzado con la llegada de la llamada Ley del trabajo a distancia de 2021. Según la normativa, "todos los trabajadores y los empleados públicos tendrán derecho a la desconexión digital a fin de garantizar, fuera del tiempo de trabajo legal o convencionalmente establecido, el respeto de su tiempo de descanso, permisos y vacaciones, así como de su intimidad personal y familiar".

Este derecho permite a los trabajadores no contestar correos, llamadas, videollamadas o cualquier otra comunicación digital fuera del horario laboral. La ley no diferencia entre el tamaño de la plantilla o el carácter público o privado de la empresa, por lo que la protección es universal para todos los empleados en España. Con el fallo del TSXG, la prohibición no se limita al hecho de "no contestar" sino que se amplía su interpretación a "no recibir".

Condena simbólica, pero pionera. El proceso llegó al TSXG como consecuencia de una sentencia anterior en la que se pedían, además de la vulneración del derecho a la desconexión digital de los trabajadores, indemnizaciones por vulneraciones del derecho al honor y a la integridad física. En este caso, la nueva resolución revoca estos dos últimos conceptos por considerar que no se ha dañado a la empleada físicamente ni su honorabilidad se ha visto afectada.

Sin embargo, sí impone una indemnización de 1.500 euros "en concepto de daños y perjuicios" por vulnerar el derecho a la desconexión digital por considerar que la empresa "no fue garantizadora" de este derecho y señala que "pretender que esté disponible en cualquier momento de su vida, incluida la incapacidad temporal, impide el libre desarrollo de la personalidad y dificulta el ejercicio del ámbito de intimidad propio de la vida personal y familiar".

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Imagen | Unsplash (Brian J. Tromp), Wikimedia Commons (Caronio)

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Al algoritmo no se le gana solo con voluntad: se necesita una estrategia para que las notificaciones no te roben la concentración

Al algoritmo no se le gana solo con voluntad: se necesita una estrategia para que las notificaciones no te roben la concentración

La procrastinación es uno de los principales motivos por los que no consigues hacer todo lo que te has propuesto al principio del día. Sabes que deberías hacer una determinada tarea, sabes que si no lo haces tendrá consecuencias, pero, aun así, eres incapaz de afrontarla.

Sin embargo, hay un enemigo aún más silencioso y poderoso: el teléfono móvil.

Este dispositivo, que llevamos en el bolsillo (o en la mano) todo el día, se ha convertido en una fuente constante de distracción que roba minutos y horas de forma sibilina. Según datos de Exploding Topics, los usuarios pasamos de media unas cuatro horas y 37 minutos al día usando el móvil. Eso implica perder un día a la semana mirando hacia abajo, o 70 días al año. ¿Qué harías con 70 días más?

Tomar consciencia del tiempo

Las aplicaciones y servicios que usas en el móvil han sido diseñadas específicamente para captar tu atención de forma constante. Las notificaciones, los mensajes y las redes sociales nos interrumpen en cualquier momento, y lo hacen de forma consciente para atraer tu atención. No lo dudes, están muy bien diseñadas y acostumbran a tener éxito.

Sin embargo, ese éxito de una parte, implica la derrota de otra: tu concentración. Cada vez que revisas una notificación, o le echas "solo un vistacito" a tu móvil, no solo estás interrumpiendo tu concentración y el flujo de trabajo, sino que debes sumarle una media de 23 minutos para volver al estado de concentración que tenías antes.

Una forma de reducir ese uso, al menos durante los periodos en los que debes mantener la concentración, es tomar consciencia del tiempo que pasas usando tu móvil y qué aplicaciones devoran tu tiempo. Tanto los móviles de Apple como los Android cuentan con un apartado de Bienestar digital en Ajustes, en el que se mide el tiempo de pantalla y las estadísticas de uso.

Consúltalas a diario, y anota el tiempo que pasas usando el móvil, así como el momento del día en el que más lo usas. Eso te permitirá detectar tus patrones de uso y te ayudará a reducir su uso durante las franjas en las que deberías estar estudiando, haciendo deporte o aprendiendo a hacer ganchillo.

Los límites del espacio y tiempo

Conocer cómo usas el móvil te permite saber si lo estás usando en exceso en el trabajo con aplicaciones que poco tienen que ver con él, si lo haces durante tu tiempo libre o incluso a horas en las que deberías reducir los niveles de dopamina para conciliar mejor el sueño.

Esa información te permite, por ejemplo, adoptar el "modo monje" cuando debes mantener toda tu concentración en trabajar o estudiar, y no dejar toda la responsabilidad en manos de tu fuerza de voluntad. ¿Recuerdas aquello de que las apps estaban diseñadas para captar tu atención? También cuentan con el efecto fuerza de voluntad. No funciona.

Lo mejor que puedes hacer para evitar caer en la tentación de sus notificaciones y centrarte en lo que necesitas terminar, es impedir que tu móvil tenga la menor oportunidad de captar tu atención. La forma más sencilla de hacerlo es adoptar una estrategia de "Contrato de Ulises", de forma que tu yo presente, evite que tu yo del futuro caiga en la tentación de mirar las notificaciones.

notificaciones

En este sentido, las opciones del apartado de Bienestar digital o Tiempo de uso de tu móvil pueden serte muy útiles, ya que te permite programar horarios para modos de concentración o limitar el uso de determinadas aplicaciones durante una franja horaria concreta. De ese modo, se automatizan los límites para ayudarte a reducir las interrupciones que rompen tu concentración.

Redescubriendo el tiempo libre

Al igual que la energía, los hábitos ni se crean ni se destruyen, solo se transforman. Los malos hábitos no se eliminan, solo se sustituyen por buenos hábitos. Con el tiempo pasa lo mismo.

El tiempo que poco a poco vas a ir arañándole a las redes sociales y a los vídeos de gatitos, vas a poder usarlo en hacer aquello que quieras: aprender idiomas, leer, hacer deporte o compartir más tiempo con tus amigos.

Por ello, es importante pensar a qué quieres dedicar ese tiempo que de forma progresiva vas a ir recuperando, y ser consciente de que ese tiempo, que ahora utilizas en algo tangible, antes era tiempo de pantalla. De ese modo, tendrás un objetivo que conseguir y tu esfuerzo por recuperar el tiempo adquiere un propósito.

El libro del tiempo

En el primer apartado te recomendábamos tomar consciencia del tiempo de uso diario de tu móvil, y anotarlo para detectar patrones. Una vez comiences a tomar medidas al respecto, continúa llevando un registro de tus datos de uso pero, en esta ocasión, añade en qué utilizas ese tiempo diario que recuperas.

Esas notas son la prueba de tus pequeñas victorias. Si un día consigues reducir diez minutos de uso, indica que has utilizado esos diez minutos paraleerte algunas páginas de un libro, o que has llamado a un amigo para preguntarle qué tal su día.

Hacerlo, tiene el mismo efecto que tachar una tarea de tu lista. Es la constatación del trabajo realizado, y de la recompensa por ese esfuerzo, contribuyendo a mantener la motivación para seguir cambiando tiempo de pantalla por tiempo productivo para ti.

En Xataka | La tecnología ha minado una de las mejores herramientas para la productividad y la creatividad: dejar tiempo para aburrirse

Imagen | Unsplash (ROBIN WORRALL, Rob Hampson)

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Microsoft se pone seria con el uso de GitHub Copilot: sus empleados la usaban poco, pero eso está a punto de cambiar

Microsoft se pone seria con el uso de GitHub Copilot: sus empleados la usaban poco, pero eso está a punto de cambiar

Por si no fuera suficiente presión para los empleados de Microsoft, tras anunciar el despido de más de 9.000 trabajadores ahora ha decidido dar un giro radical en su estrategia interna y exige a sus empleados el uso de herramientas de IA en su flujo de trabajo.

Lo que antes era solo una recomendación, ahora se ha convertido en una exigencia en la línea más dura del "AI fluency" que ya se ha instaurado en empresas como Duolingo, o Canva. Según publicaba Business Insider, este cambio responde a la imperiosa necesidad de Microsoft de acelerar la adopción de la IA entre su propia plantilla, especialmente teniendo en cuenta que solo unos pocos usaban su GitHub Copilot. En casa del herrero, cuchillo de palo.

La IA ya no es opcional. La dirección de Microsoft ha dejado claro que "el uso de la Inteligencia Artificial ya no es opcional". De acuerdo a lo publicado por el medio norteamericano, Julia Liuson, presidenta de la División de Desarrolladores de Microsoft, envió un correo contundente a los gerentes de Microsoft: "La IA es ahora una parte fundamental de nuestra forma de trabajar. Al igual que la colaboración, el pensamiento basado en datos y la comunicación eficaz, el uso de la IA ya no es opcional: es fundamental para todos los roles y todos los niveles".

Este mensaje implica que todos los empleados, sin importar su puesto, deben llevar a cabo una alfabetización en IA e incorporar la inteligencia artificial en sus flujos de trabajo con el objetivo de automatizar las tareas burocráticas o los procesos repetitivos.

No usarla penaliza. Para incentivar su uso, los gerentes de Microsoft recibieron la orden de incorporar el conocimiento y uso de la IA entre los factores a valorar a la hora de evaluar su rendimiento. "[La IA] debería ser parte de sus reflexiones holísticas sobre el desempeño y el impacto de cada individuo", instruyó Liuson a los responsables de equipo.

Aunque todavía no existe una métrica única en todos los departamentos, algunos equipos ya están valorando establecer formas concretas de medir este aspecto en las próximas revisiones anuales de rendimiento.

El enemigo en casa. Este cambio busca solucionar lo que Microsoft considera una adopción demasiado lenta de GitHub Copilot entre sus propios trabajadores. La presión para adoptar la IA no solo viene de dentro.

La firma de Satya Nadella se enfrenta a una dura competencia entre modelos de asistencia a la programación, como Cursor o Replit, que están ganando creciendo en número de usuarios, hasta el punto de superarlo en algunos segmentos de uso. Citando a un informe de Barclays, el medio norteamericano asegura que "Cursor ya habría superado a Copilot en un segmento clave del mercado de desarrollo".

La tecnológica actualmente permite que sus empleados utilicen herramientas de IA externas siempre que cumplan con ciertos requisitos de seguridad, lo que demuestra que ni siquiera en su seno GitHub Copilot tiene el monopolio.

Carambolas empresariales. La alianza de Microsoft con OpenAI está a punto de dar un nuevo fruto, ya que la compañía de Sam Altman está tanteando la compra de Windsurf, principal rival de Cursor en el nicho de agentes de IA para asistencia a la programación. Dado que Microsoft tiene un acuerdo con el creador de ChatGPT, esta adquisición le daría acceso indirecto a la propiedad intelectual de Windsurf, lo cual le serviría para mejorar el rendimiento de Copilot.

Con este nuevo movimiento magistral de Nadella, Microsoft tendría acceso al corazón de su principal rival, algo no pasa inadvertido para los directivos de Windsurf y OpenAI.

En Xataka | Microsoft le despidió tras 23 años pero sigue yendo a la oficina: "me siento responsable de mi equipo y mis clientes"

Imagen | Unsplash (‪Salah Darwish, Tai Bui)

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“Lo juro, soy una persona de verdad”: muchos clientes ya no se creen que quien les está atendiendo no es una IA

"Lo juro, soy una persona de verdad": muchos clientes ya no se creen que quien les está atendiendo no es una IA

La atención al cliente es uno de los departamentos más susceptibles de ser reemplazados por agentes de IA, tal y como hemos visto en los últimos meses.

Aunque el experimento no les ha ido del todo bien a algunos de ellos, otras empresas mantienen a sus chatbots como primera línea de atención de sus clientes. Tal y como contaban en Bloomberg, eso está generando una situación insólita cuando quienes atienden a los clientes son humanos de carne y hueso: les confunden con una IA y se ven obligados a demostrar constantemente que son personas reales.

La IA en los call-centers. Aunque los recientes movimientos de las grandes tecnológicas apuntaban a que los departamentos de atención al cliente iban a ser los primeros en notar el impacto de la IA en el empleo, lo cierto es que, según datos de la consultora Gartner, el 95% de las empresas encuestadas tenían intención de mantener en nómina a sus operadores humanos. Otras, en cambio, sí están depositando su confianza en centros de llamadas basados en chatbots para atender a sus clientes.

Eso no significa que la IA y los sistemas de procesamiento del lenguaje natural (PLN, por sus siglas en inglés) no se utilicen en campañas de marketing. Eso, ha hecho que los clientes duden si quien les atiende son realmente operadores humanos. "Les digo: 'Lo juro, soy una persona de verdad'", aseguraba a Bloomberg Lindsey, una operadora dedicada a la atención al cliente y ventas de tarjetas de crédito American Express. "Incluso les pregunto: '¿Hay algo que quieran que diga para demostrar que soy una persona de verdad?'"

Ya no sabemos qué es verdad. En muchos casos, la IA no sustituye al operador en su papel de atención final al cliente, sino que actúa como tecnología para redirigir las llamadas, por lo que, cuando llegan al operador humano, el cliente ya ha tenido que lidiar con una IA. Lindsey cuenta que, en ocasiones, los clientes le preguntan "¿Es usted una IA?". Otras veces, simplemente empiezan a gritarle pidiendo hablar con un operador o colgando directamente.

Nir Eisikovits, profesor de filosofía y director del Centro de Ética Aplicada de la Universidad de Massachusetts, señalabaen The Conversation que la actual capacidad de conversar de los modelos de IA es solo un anticipo de los esfuerzos de las empresas que desarrollan esa tecnología para imitar a los humanos en el ritmo o el tono de las voces. "La incapacidad para distinguir si estás hablando con un humano o no solo va a ir a más", haciendo mucho más complicado distinguir si un cliente está hablando con una IA o con un humano real.

Los guiones de venta no ayudan. Las técnicas de venta empleadas por lo operadores humanos tampoco ayudan a la hora de distinguirlos de una IA. El sector de los centros de llamadas ha evolucionado mucho desde su nacimiento en la década de los 60. Ahora los operadores están monitorizados para controlar el tiempo de conversación y asegurarse de que los vendedores siguen una determinada estructura guionizada para todo el proceso de venta. En ese guion se indica desde el tono en el que deben dirigirse al cliente, listas de palabras de obligado uso o prohibidas, etc. Todo ese encorsetamiento en la comunicación, con respuestas predefinidas y protocolos, no ayuda a que el cliente pueda distinguir si al otro lado hay una persona o un IA.

"Me parece un cumplido que piensen que soy lo suficientemente profesional como para sonar como una grabación", aseguraba BJ, un agente de soporte informático. Por su parte, Seth, compañero de Lindsey ofreciendo servicios de American Express, aseguraba que, al menos, le preguntan si es una IA una vez a la semana.

En una ocasión, un cliente estuvo interrogándolo durante 20 minutos para comprobar si era una IA, preguntándole sobre sus aficiones, si le gustaba pescar en su tiempo libre y qué tipo de caña usaba "era como si quisiera ver si fallaba. En cierto momento, incluso sentí que era una IA intentando aprender a ser humana", aseguraba el operador telefónico.

Lo que nos hace humanos. El sentido del humor se percibe como un rasgo intrínsecamente humano, muy vinculado a la inteligencia, al contexto social y al dominio de las inflexiones del lenguaje para encajar su significado en una broma o un chiste. Por ello, el humor es un recurso que algunos operadores utilizan para confirmar que son humanos. Faith Lau, que trabaja en una empresa de ventas de IA en Canadá, aseguraba que la primera vez que la confundieron con un bot respondió contándole un chiste al cliente. Lo que tal vez su cliente no sabía es que una IA también es capaz de contar chistes.

La estrategia de Sarah, que trabaja en el departamento antifraude del Gobierno de EEUU, es mucho más visceral. "Cuando interactúo con una IA, simplemente me deja hablar, no me interrumpe", asegura la operadora, por ese motivo cuando alguien le pide que demuestre que es humana, intenta interrumpirles todo lo que puede cuando insisten que no es humana. Ciertamente, no hay nada más humano que alguien te interrumpa mientras hablas.

En Xataka | Hemos probado la IA conversacional de Sesame. Es la experiencia más cercana a una "voz humana" que hemos visto

Imagen | Unsplash (Vagaro)

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Aunque el experimento no les ha ido del todo bien a algunos de ellos, otras empresas mantienen a sus chatbots como primera línea de atención de sus clientes. Tal y como contaban en Bloomberg, eso está generando una situación insólita cuando quienes atienden a los clientes son humanos de carne y hueso: les confunden con una IA y se ven obligados a demostrar constantemente que son personas reales.

La IA en los call-centers. Aunque los recientes movimientos de las grandes tecnológicas apuntaban a que los departamentos de atención al cliente iban a ser los primeros en notar el impacto de la IA en el empleo, lo cierto es que, según datos de la consultora Gartner, el 95% de las empresas encuestadas tenían intención de mantener en nómina a sus operadores humanos. Otras, en cambio, sí están depositando su confianza en centros de llamadas basados en chatbots para atender a sus clientes.

Eso no significa que la IA y los sistemas de procesamiento del lenguaje natural (PLN, por sus siglas en inglés) no se utilicen en campañas de marketing. Eso, ha hecho que los clientes duden si quien les atiende son realmente operadores humanos. "Les digo: 'Lo juro, soy una persona de verdad'", aseguraba a Bloomberg Lindsey, una operadora dedicada a la atención al cliente y ventas de tarjetas de crédito American Express. "Incluso les pregunto: '¿Hay algo que quieran que diga para demostrar que soy una persona de verdad?'"

Ya no sabemos qué es verdad. En muchos casos, la IA no sustituye al operador en su papel de atención final al cliente, sino que actúa como tecnología para redirigir las llamadas, por lo que, cuando llegan al operador humano, el cliente ya ha tenido que lidiar con una IA. Lindsey cuenta que, en ocasiones, los clientes le preguntan "¿Es usted una IA?". Otras veces, simplemente empiezan a gritarle pidiendo hablar con un operador o colgando directamente.

Nir Eisikovits, profesor de filosofía y director del Centro de Ética Aplicada de la Universidad de Massachusetts, señalabaen The Conversation que la actual capacidad de conversar de los modelos de IA es solo un anticipo de los esfuerzos de las empresas que desarrollan esa tecnología para imitar a los humanos en el ritmo o el tono de las voces. "La incapacidad para distinguir si estás hablando con un humano o no solo va a ir a más", haciendo mucho más complicado distinguir si un cliente está hablando con una IA o con un humano real.

Los guiones de venta no ayudan. Las técnicas de venta empleadas por lo operadores humanos tampoco ayudan a la hora de distinguirlos de una IA. El sector de los centros de llamadas ha evolucionado mucho desde su nacimiento en la década de los 60. Ahora los operadores están monitorizados para controlar el tiempo de conversación y asegurarse de que los vendedores siguen una determinada estructura guionizada para todo el proceso de venta. En ese guion se indica desde el tono en el que deben dirigirse al cliente, listas de palabras de obligado uso o prohibidas, etc. Todo ese encorsetamiento en la comunicación, con respuestas predefinidas y protocolos, no ayuda a que el cliente pueda distinguir si al otro lado hay una persona o un IA.

"Me parece un cumplido que piensen que soy lo suficientemente profesional como para sonar como una grabación", aseguraba BJ, un agente de soporte informático. Por su parte, Seth, compañero de Lindsey ofreciendo servicios de American Express, aseguraba que, al menos, le preguntan si es una IA una vez a la semana.

En una ocasión, un cliente estuvo interrogándolo durante 20 minutos para comprobar si era una IA, preguntándole sobre sus aficiones, si le gustaba pescar en su tiempo libre y qué tipo de caña usaba "era como si quisiera ver si fallaba. En cierto momento, incluso sentí que era una IA intentando aprender a ser humana", aseguraba el operador telefónico.

Lo que nos hace humanos. El sentido del humor se percibe como un rasgo intrínsecamente humano, muy vinculado a la inteligencia, al contexto social y al dominio de las inflexiones del lenguaje para encajar su significado en una broma o un chiste. Por ello, el humor es un recurso que algunos operadores utilizan para confirmar que son humanos. Faith Lau, que trabaja en una empresa de ventas de IA en Canadá, aseguraba que la primera vez que la confundieron con un bot respondió contándole un chiste al cliente. Lo que tal vez su cliente no sabía es que una IA también es capaz de contar chistes.

La estrategia de Sarah, que trabaja en el departamento antifraude del Gobierno de EEUU, es mucho más visceral. "Cuando interactúo con una IA, simplemente me deja hablar, no me interrumpe", asegura la operadora, por ese motivo cuando alguien le pide que demuestre que es humana, intenta interrumpirles todo lo que puede cuando insisten que no es humana. Ciertamente, no hay nada más humano que alguien te interrumpa mientras hablas.

En Xataka | Hemos probado la IA conversacional de Sesame. Es la experiencia más cercana a una "voz humana" que hemos visto

Imagen | Unsplash (Vagaro)

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La noticia "Lo juro, soy una persona de verdad": muchos clientes ya no se creen que quien les está atendiendo no es una IA fue publicada originalmente en Xataka por Rubén Andrés .

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Unos empleados demandaron a su empresa por recortarles el salario. El Supremo ha respondido que ser impuntual no es un trabajo

Unos empleados demandaron a su empresa por recortarles el salario. El Supremo ha respondido que ser impuntual no es un trabajo

La jornada laboral es mucho más que una simple convención horaria. Desde la reforma laboral de 2021, en la que se instauró el registro horario de la jornada como método para medir el tiempo realmente trabajado, se ha convertido en un factor que condiciona el salario que el empleado debe recibir. Tanto cuando se trabaja más horas de las convenidas, como cuando no las cumple.

Eso es precisamente lo que tuvo que recordarle el Tribunal Supremo a un grupo de trabajadores ante la demanda colectiva que interpusieron contra su empleador. Si no cumples con tu horario y llegas tarde, vas a cobrar menos.

¿Qué pasó? Según se puede leer en la sentencia del Tribunal Supremo, un grupo de trabajadores, representados por sus enlaces sindicales, aseguraban que debido a la distancia existente entre el sistema de registro de la jornada y el puesto de trabajo de los empleados, cada día se contabilizaban entre uno y tres minutos de retraso, que se iba sumando mensualmente.

Los empleados se quejaban de que, al hacer las nóminas, la empresa les descontaba ese tiempo no trabajado de su salario, por lo que recibían menos de lo acordado.

¿Qué alegan los empleados? Los trabajadores reconocen que la impuntualidad es motivo de sanción contemplado en el convenio colectivo de la empresa, pero no se aplica a la reducción salarial por ese motivo. En su lugar, debería hacerse mediante otro tipo de amonestaciones o compensaciones dado que el convenio se rige por una determinada cantidad de horas anuales, no por jornadas diarias. De ese modo, la empresa, podría solicitar a los empleados compensar ese tiempo en cualquier otro momento del año, evitando el recorte salarial.

Los empleados consideran que, al descontarse los retrasos de su salario, se les estaría imponiendo una doble sanción e incurriendo en un tipo de sanción denominada "multa de haber", en el que se restan importes salariales o se aplican sanciones sobre vacaciones o festivos. Una práctica prohibida por el artículo 58.3 del Estatuto de los Trabajadores.

¿Qué dice el Tribunal Supremo? La sentencia del Alto Tribunal basa su argumentación para darle la razón a la empresa en el artículo 26.1 del Estatuto de los Trabajadores en el que se especifica: "Se considerará salario la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena, ya retribuyan el trabajo efectivo, cualquiera que sea la forma de remuneración, o los periodos de descanso computables como de trabajo".

El Supremo considera que el salario retribuye el trabajo efectivo o el tiempo de descanso computable como de trabajo, mientras que en el artículo 30 del Estatuto de los Trabajadores se establece que "el trabajador conservará el derecho a su salario si no presta servicios por causa imputable al empresario y no al trabajador".

Por lo tanto, "durante el tiempo en que el trabajador no presta servicios laborales, teniendo obligación de hacerlo, sin justificación alguna, el carácter sinalagmático del contrato de trabajo supone que no se devenga salario, sin que ello suponga una multa de haber". Es decir, que dado que la impuntualidad no se producía por ningún motivo atribuible a la empresa, y el tiempo de retraso no se considera tiempo de trabajo efectivo, la empresa está en su derecho de no pagarlo, sin que ello pueda considerarse como una sanción.

No es que no te paguen, te pueden despedir. El Tribunal Supremo especifica que la "multa de haber" se aplica cuando se da en un recorte salarial o prestaciones a las que el trabajador tiene derecho. Sin embargo, en este caso, "el trabajador no tiene derecho a percibir dicho salario porque no ha prestado servicios por causa imputable únicamente a él", abunda la sentencia. Dicho de otro modo: la empresa no tiene que pagar por un trabajo que el empleado no ha hecho y, por tanto, tampoco le puede aplicar ninguna penalización sobre algo que no le corresponde.

Además, el Supremo descarta el supuesto de la doble sanción dado que se ha demostrado que es algo a lo que los empleados no tienen derecho porque no han prestado el servicio que lo justifica, aunque señala que "un incumplimiento contractual que, si es reiterado, justifica el ejercicio del poder disciplinario por el empleador". Es decir, que la empresa no está obligada a pagar por el tiempo que no se ha trabajado, pero sí puede imponer medidas disciplinarias a los empleados (e incluso ser causa de despido) por incumplimiento reiterado de su contrato sin causa justificada.

En Xataka | Parecía obvio, pero el Supremo se lo ha tenido que recordar: Ryanair no puede elegir sindicato, lo eligen los empleados

Imagen | Flickr (Kris Arnold), Unsplash (Musemind UX Agency)

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Unos empleados demandaron a su empresa por recortarles el salario. El Supremo ha respondido que ser impuntual no es un trabajo

Unos empleados demandaron a su empresa por recortarles el salario. El Supremo ha respondido que ser impuntual no es un trabajo

La jornada laboral es mucho más que una simple convención horaria. Desde la reforma laboral de 2021, en la que se instauró el registro horario de la jornada como método para medir el tiempo realmente trabajado, se ha convertido en un factor que condiciona el salario que el empleado debe recibir. Tanto cuando se trabaja más horas de las convenidas, como cuando no las cumple.

Eso es precisamente lo que tuvo que recordarle el Tribunal Supremo a un grupo de trabajadores ante la demanda colectiva que interpusieron contra su empleador. Si no cumples con tu horario y llegas tarde, vas a cobrar menos.

¿Qué pasó? Según se puede leer en la sentencia del Tribunal Supremo, un grupo de trabajadores, representados por sus enlaces sindicales, aseguraban que debido a la distancia existente entre el sistema de registro de la jornada y el puesto de trabajo de los empleados, cada día se contabilizaban entre uno y tres minutos de retraso, que se iba sumando mensualmente.

Los empleados se quejaban de que, al hacer las nóminas, la empresa les descontaba ese tiempo no trabajado de su salario, por lo que recibían menos de lo acordado.

¿Qué alegan los empleados? Los trabajadores reconocen que la impuntualidad es motivo de sanción contemplado en el convenio colectivo de la empresa, pero no se aplica a la reducción salarial por ese motivo. En su lugar, debería hacerse mediante otro tipo de amonestaciones o compensaciones dado que el convenio se rige por una determinada cantidad de horas anuales, no por jornadas diarias. De ese modo, la empresa, podría solicitar a los empleados compensar ese tiempo en cualquier otro momento del año, evitando el recorte salarial.

Los empleados consideran que, al descontarse los retrasos de su salario, se les estaría imponiendo una doble sanción e incurriendo en un tipo de sanción denominada "multa de haber", en el que se restan importes salariales o se aplican sanciones sobre vacaciones o festivos. Una práctica prohibida por el artículo 58.3 del Estatuto de los Trabajadores.

¿Qué dice el Tribunal Supremo? La sentencia del Alto Tribunal basa su argumentación para darle la razón a la empresa en el artículo 26.1 del Estatuto de los Trabajadores en el que se especifica: "Se considerará salario la totalidad de las percepciones económicas de los trabajadores, en dinero o en especie, por la prestación profesional de los servicios laborales por cuenta ajena, ya retribuyan el trabajo efectivo, cualquiera que sea la forma de remuneración, o los periodos de descanso computables como de trabajo".

El Supremo considera que el salario retribuye el trabajo efectivo o el tiempo de descanso computable como de trabajo, mientras que en el artículo 30 del Estatuto de los Trabajadores se establece que "el trabajador conservará el derecho a su salario si no presta servicios por causa imputable al empresario y no al trabajador".

Por lo tanto, "durante el tiempo en que el trabajador no presta servicios laborales, teniendo obligación de hacerlo, sin justificación alguna, el carácter sinalagmático del contrato de trabajo supone que no se devenga salario, sin que ello suponga una multa de haber". Es decir, que dado que la impuntualidad no se producía por ningún motivo atribuible a la empresa, y el tiempo de retraso no se considera tiempo de trabajo efectivo, la empresa está en su derecho de no pagarlo, sin que ello pueda considerarse como una sanción.

No es que no te paguen, te pueden despedir. El Tribunal Supremo especifica que la "multa de haber" se aplica cuando se da en un recorte salarial o prestaciones a las que el trabajador tiene derecho. Sin embargo, en este caso, "el trabajador no tiene derecho a percibir dicho salario porque no ha prestado servicios por causa imputable únicamente a él", abunda la sentencia. Dicho de otro modo: la empresa no tiene que pagar por un trabajo que el empleado no ha hecho y, por tanto, tampoco le puede aplicar ninguna penalización sobre algo que no le corresponde.

Además, el Supremo descarta el supuesto de la doble sanción dado que se ha demostrado que es algo a lo que los empleados no tienen derecho porque no han prestado el servicio que lo justifica, aunque señala que "un incumplimiento contractual que, si es reiterado, justifica el ejercicio del poder disciplinario por el empleador". Es decir, que la empresa no está obligada a pagar por el tiempo que no se ha trabajado, pero sí puede imponer medidas disciplinarias a los empleados (e incluso ser causa de despido) por incumplimiento reiterado de su contrato sin causa justificada.

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