‘Raised by Wolves’, crítica sin spoilers: Ridley Scott recupera lo más oscuro de su ciencia-ficción en una serie atrevida y excesiva
He visto secuelas que tenían menos en común con la película que les precedía que lo que ‘Raised by Wolves’ tiene que ver con ‘Alien‘. Concretamente con las entregas de ‘Alien’ dirigidas por Ridley Scott, especialmente la fundacional primera parte y la irregular pero muy estimable ‘Prometheus‘. Sin embargo, ‘Raised by Wolves’ no es una secuela, entre otras cosas porque no tenemos xenomorfos y la línea cronológica futura no encaja. Pero sí encontramos muchas otras claves que acercan a esta extraordinaria serie que estrena TNT este jueves con dos capítulos a la mítica saga de Fox.
Estéticamente tenemos detalles tan esenciales como los androides, de comportamiento regido por reglas similares a los del universo de ‘Alien’. Curiosamente, el fluido que les da vida a modo de sangre es blanco y lechoso, como sabemos desde las primeras entregas que sucede con Ash o Bishop. En este caso, cuando una de las criaturas artificiales se estropea, comienza a supurar este líquido claro. El otro obvio parecido estético es la superficie del planeta Kepler-22b, conde se desarrolla la acción, y que recuerda en muchos aspectos al glorioso LV-223 de ‘Prometheus’: estructuras gigantes, fenómenos atmosféricos a ras de suelo, orografía agresiva…










