BuzzFeed y el fracaso del periodismo para millenials

BuzzFeed y el fracaso del periodismo para millenials

En mayo de 2020 BuzzFeed se replegaba. Después de su singular blitzkrieg en el mundo de los medios, este imperio soltaba lastre y abandonaba sus operaciones en Australia y en el Reino Unido. Solo Estados Unidos quedaba como refugio de una publicación que tuvo un ascenso tan meteórico como su caída.

BuzzFeed se convirtió rápidamente en el referente del periodismo para millenials. Era el medio del culto al listicle —artículos con listas de cosas—, del culto a lo viral (a menudo con temas polémicos y delicados), y, sobre todo, del culto a Facebook. Uno de esos dos cultos lo condenó. Imaginad cual.

Si no puedes con tu enemigo, únete a él

En 2005 a alguien se le ocurrió la idea de escribir para Google. El procedimiento era sencillo: se buscaban términos que fuesen tendencia en el buscador de la compañía y se creaba una línea editorial en torno a ellos. La actualidad no la dictaba lo que pasaba en el mundo, sino lo que pasaba en las búsquedas.

Huffington

Portada de la primera edición de El Huffington Post, junio de 2012.

La práctica sigue siendo una constante hoy en día, pero uno de los medios que le sacaron buen provecho, al menos inicialmente, fue The Huffington Post, que fue generando más y más tráfico y haciéndolo además con una legión de redactores que nunca cobraron por su trabajo: les valía con tener la recompensa de que un medio como The Huffington Post publicase sus textos.

Aquello generó una agria polémica que llegó a los tribunales. En el juicio se desestimaron las acusaciones contra el medio: los bloggers habían ofrecido voluntariamente su trabajo a The Huffington Post. Durante unos años se mantuvo esa forma de trabajo, pero finalmente se dejaron de publicar contenidos de colaboradores que no cobraban en enero de 2018.

El medio creció y se expandió. Desembarcó en 2012 en España con una portada que consiguió (como otras muchas) justo lo que The Huffington Post siempre intentaba —que se hablase de ella— y siguió el mismo camino que BuzzFeed: la actualidad no era (ni mucho menos) la que marcaba la prensa generalista tradicional.

Tras varias adquisicones (primero AOL, luego Verizon), HuffPost —tomaría ese nombre en 2017— fue adquirido por BuzzFeed para unir fuerzas en el terreno editorial y publicitario. La alianza parecía perfecta teniendo en cuenta el enfoque y filosofía de ambas publicaciones, y de hecho "cerraba el círculo" ya que Jonah Peretti, cofundador de BuzFeed, había sido también fundador original de The Huffington Post.

Periodismo irreverente y publicidad nativa

Ambos medios fueron punta de lanza de ese nuevo periodismo macarra e irreverente que aprovechó todo lo que pudo las herramientas que internet le brindaba.

Listicles

Los 'listicles' o artículos con listas de todo tipo fueron santo y seña de BuzzFeed.

Sacaron partido de Google y de Facebook, pero combinaron esos formatos facilones —listas (listicles), encuestas (polls), memes, concursos de preguntas y respuestas (quizzes)— con un periodismo irreverente y de investigación que inició su andadura en 2012 y que tuvo recompensa: su historia 'From Russia with blood' fue finalista al premio Pulitzer de 2018.

Uno de los elementos diferenciales de BuzzFeed fue su uso masivo de la publicidad nativa, que permitía introducir contenidos patrocinados por marcas como si fueran contenidos originales y propios. El modelo tenía sentido porque podía ser personalizado de una forma que las plataformas publicitarias de Google y Facebook no podían, y eso lograba dar a las publicaciones que lo aprovechaban un formato diferencial.

Algunos no veían ese tipo de periodismo con buenos ojos. Algunos calificaban a BuzzFeed como "una agencia de publicidad con un poco de salsa periodística". En BuzzFeed, explicaban sus críticos, el tráfico y la viralidad eran el objetivo.

El problema es que eso también implica la inversión en quienes crean ese contenido para marcas, y que hace que este tipo de publicidad nativa sea notablemente más cara que los anuncios que uno compra a Google o Facebook. Eso ha acabado derivando en una publicidad nativa que se combina con enlaces afiliados, pero aún con ese modelo de negocio a BuzzFeed no le han acabado saliendo las cuentas y en ello tuvieron mucho que ver Google y Facebook.

BuzzFeed, Vice, PlayGround y HuffPo: la caída del periodismo de algoritmo

Durante mucho tiempo BuzzFeed se benefició de los algoritmos de Google y Facebook. Sobre todo de esta última, que llegó a generar 3,5 veces más tráfico que el que llegaba del buscador de los de Mountain View. Hubo un tiempo en el que algunos si Mark Zuckerberg acabaría salvando la industria editorial.

Zuck

Facebook fue el mejor amigo de los nuevos medios hasta que dejó de serlo.

Durante algún tiempo lo pareció, pero a principios de 2018 Facebook cambiaba el enfoque. Mark Zuckerberg publicaba un mensaje en su cuenta y en él explicaba cómo su idea era cambiar el foco hacia contenidos más personales y no tanto procedentes de medios.

Eso hizo daño a muchas publicaciones, y BuzzFeed fue una de ellas. Fue, como indicaron en La Vanguardia, la caída del periodismo del algoritmo. El efecto dominó fue terrible, y BuzzFeed estuvo entre las más afectadas. Fue cerrando delegación tras delegación. Cayeron las de España, Reino Unido (que trató de capear el temporal durante algún tiempo) y la de la citada Australia, pero no estuvieron solas.

De hecho a nivel internacional Vice Media se deshizo de 250 empleados, el HuffPo recortó un 20% de su plantilla y BuzzFeed (EE.UU.) un 15%. En España hubo otras publicaciones como Playground que con ese mismo enfoque también sufrieron un serio varapalo y tuvieron que recortar también su plantilla de forma notable.

La historia de PlayGround era muy similar a la de BuzzFeed: el periodismo millenial triunfaba para un medio que se benefició del éxito de su canal de YouTube. A principios de 2018 PlayGround América sacaba pecho con sus 490 millones de visualizaciones, pero meses después se producían los despidos de la mitad de su plantilla.

Con Vice pasó algo similar: la revista llegó a España en 2007 y se editaba tanto en papel como en la web, y el formato, como el de el resto de nuestros protagonistas, tenía ese claro tono millenial. Desenfadado, gamberro, un poco snapchatero.

El tráfico se benefició de ese auge que las redes sociales como Facebook crearon para estos medios. Aunque había reportajes serios, estos contrastaban con otros bastante más discutibles (como el traducido de la edición americana, "Guía breve para aprender a chuparse el pene").

El cambio en los algoritmos de Facebook provocó la caída del tráfico, de los ingresos y, como en otros medios, el cierre de Vice España. Aunque el sitio web sigue en marcha, su sección de actualidad se desarrolla en México.

El nuevo periodismo que no pudo con el periodismo de siempre

En 2014 en The New York Times andaban preocupados. Las acciones seguían sin ir bien en bolsa y la empresa había vendido parte de sus activos para poder pagar a sus empleados. Mientras tanto, a BuzzFeed News le iba como un tiro.

Nyt3

Fue en ese momento cuando Ben Smith, editor jefe de ese medio que amenazaba la supremacía del legendario NYT, tuvo una idea: robarle al 'Times' a A.G. Sulzberger, estrella ascendente en el diario. Sulzberger declinó la oferta y acabó convirtiéndose en absoluto mandamás de The New York Times.

Con él ese medio ha completado su transformación casi completa a un modelo digital y a un modelo de suscripción y se ha vuelto a convertir en un absoluto gigante de los medios. La envidia de (probablemente) todos los que trabajamos en esto, de hecho.

Adivinad para quién trabaja ahora Ben Smith.

Precisamente este periodista publicaba en marzo de 2020 una columna en la que contaba esa historia de fichajes fallidos y vueltas de tortilla. En ese texto contaba además cómo "The Times domina de tal forma el negocio de las noticias que ha absorbido a mucha de la gente que intentó amenazar su posición: los exeditores jefe de Gawker, Recode y Quartz trabajan todos en The Times, como también lo hacen los reporteros que convirtieron a Politico en una lectura obligada en Washington".

Así es. El periodismo "clásico" no solo se vio amenazado por el periodismo de algoritmo o periodismo para millenials, sino también por esos medios de nuevo cuño con voces fuertes, periodistas reputados y enfoques mucho más cercanos a la línea que planteaban los medios tradicionales.

Quartz fue sin duda uno de ellos, pero hubo otros como los mecionados o como Vox Media que desde luego funcionan pero a pesar de sus esfuerzos no han logrado amenazar (ni de lejos) la posición del The New York Times. El fundador de Axios —otro medio de nuevo cuño con muy buenos mimbres—, Jim VandeHei, lo dejó claro: "The New York Times va a ser básicamente un monopolio".

En Quartz también sufrieron los efectos de esa crisis de los medios de nueva generación. Aquel proyecto que salió a la luz en septiembre de 2012 llegaba de la mano de exdirectivos de Bloomberg, The Economist, el WSJ o el NYT. Su foco total en móviles y tabletas fue sin duda seña de identidad, como también el lanzamiento de ediciones especiales para India y África o de Atlas, su plataforma de creación de diagramas.

La empresa acabó en manos de la compañía japonesa Uzabase en 2018, pero las cosas no marcharon bien: los ingresos cayeron de los 11,6 millones de dólares en la primera mitad de 2019 a 5 millones en la primera mitad de 2020, y Uzabase acabó vendiendo Quartz a sus propios empleados.

De hecho para tratar de reencaminar sus pasos, en Quartz despidieron a 80 personas y cerrando oficinas en Londres, San Francisco, Hong Kong y Washington DC y pasando a un modelo de suscripción. La crisis de los medios (y de los anunciantes, sobre todo durante la pandemia) hacía efecto, y una vez más quien salía aparentemente reforzado era The New York Times.

En Nieman Lab, probablemente en el medio de referencia que habla de otros medios, el análisis era claro. Hace 8 o 9 años parecía como si la crisis del periodismo la fueran a salvar (al menos en parte) empresas digitales como Vox Media, Vice o BuzzFeed. Lo cierto es que estas empresas han tenido que ajustarse a una situación que no era tan favorable como podría pensarse, y The New York Times ha sabido absorber los aciertos (y en algunos casos, los talentos humanos) que trataron de darle un vuelco a la situación en esos medios.

Algunos creen que ese éxito arrollador de The New York Times podría acabar siendo malo para el periodismo en general, pero lo cierto es que los medios que intentaron revolucionar este segmento han acabado adaptándose a una situación en la que tras unos prometedores comienzos el mercado ha obligado a fuertes correcciones de presupuestos y plantillas para la mayoría. Para todos los que tenían ilusión de hacer y propagar un nuevo periodismo, estuviera o no dirigido a millenials, el éxito ha sido por ahora limitado.

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La nueva webcam 4K de Dell es prometedora, pero cuesta 199 dólares y no tiene micrófono integrado

La nueva webcam 4K de Dell es prometedora, pero cuesta 199 dólares y no tiene micrófono integrado

Las videoconferencias se han convertido en parte integral de nuestra vida en el último año y medio, pero curiosamente hemos visto a muy pocos fabricantes tratar de ofrecer soluciones claras en uno de los elementos más necesarios para llevarlas a buen puerto: las novedades en webcams han sido más bien escasas.

Eso es precisamente lo que trata de solventar Dell con su nueva UltraSharp Webcam, un producto que llama la atención por sus prestaciones y diseño pero que cuesta casi lo que un portátil modesto. Sus 199 dólares de precio, eso sí, no serán todo lo que te tengas que gastar, porque esta webcam no integra micrófono, así que tendrás que tener uno integrado en el equipo o instalado por separado.

Graba en 4K, pero cuidado, sin sonido

La nueva webcam de Dell es desde luego prometedora por sus especificaciones: se trata de un dispositivo con conexión USB-C con un sensor Sony STARVIS de 8,3 Mpíxeles capaz de grabar en 4K a 30 FPS o a 1080p a 60 FPS. 

Es posible además modificar el campo de visión, y la cámara dispone de un sistema de corrección de color, autoenfoque y un zoom digital 5x que desde luego pueden dar mucho juego a las emisiones.

Una de sus características más llamativas es su sistema de autoencuadre: un algoritmo de IA reconoce caras y permite hacer seguimiento del usuario para que siempre esté centrado en la imagen: aunque la cámara no se mueve como tal, la imagen sí logra "desplazarse" internamente para ese encuadre.

Cuenta además con un sensor infrarrojo que permite usar esta cámara como sistema de autenticación biométrica a travé sde Windows Hello, y para usarla podemos optar por la montura para el monitor como por un pequeño trípode.

Dell 12

Todo ello desde luego deja claro que estamos ante una webcam de alta gama, y eso se confirma con su precio de 199 dólares.

Lo sorprendente es que la webcam no tiene un micrófono integrado, y en Dell han indicado que se han querido centrar en la parte de la óptica. Eso, no obstante, obligará a que el audio tenga que estar resuelto de otro modo, algo que puede ser un inconveniente para los que buscan una solución "todo en uno".

Más información | Dell

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El “pantallazo azul de la muerte” ya no es azul, sino es negro: Windows 11 también renueva el legendario (y temido) mensaje de error

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Los sistemas operativos de Microsoft son famosos por muchas cosas, incluidos sus errores. El más famoso es el BSOD o Blue Screen of Death, ese 'pantallazo azul de la muerte' que resulta que en Windows 11 ya no será azul, sino negro.

La historia de las distintas versiones de Windows se puede recorrer a partir de sus pantallazos azules de la muerte, y los cambios visuales que Microsoft ha implementado en Windows 11 también afectarán a ese pantallazo, que ahora, sorprendentemente, cambia de color.

Errores con un fondo muy negro

Es curioso, porque las siglas no cambiarán (Blue y Black empiezan por B en inglés), pero se trata del primer gran cambio a este mensaje de error desde que Microsoft añadiera una cara triste en Windows 8 en 2012 y un código QR en 2016.

Como indican en The Verge, este tipo de mensajes se introdujeron en Windows 3.0 y permitían a los expertos detectar mejor la causa de los posibles problemas: en ese mensaje se solía añadir, a parte del reciente código QR, un código de error que permitía identificarlo y tratar de actuar en consecuencia.

En Microsoft aún no han hecho comentarios sobre este cambio y puede que solo se incluya en estas compilaciones previas —ya vimos un pantallazo verde de la muerte en versiones de desarrollo de Windows 10—, pero desde luego es un cambio significativo para uno de esos elementos "invivibles pero insustituibles" de Windows.

Bsod1

En realidad el pantallazo negro de la muerte ya había formado parte de otras versiones de Windows en el pasado y solía presentarse cuando el sistema no podía arrancar, pero ese pantallazo no era como el tradicional BSOD, y solía mostrar simplemente un pequeño mensaje avisando de esa circunstancia y de que no se había encontrado algún fichero necesario para el proceso de arranque.

No es que os deseemos que experimentéis ese nuevo BSOD, pero para los que quieran comprobar cómo es el mensaje, en Tom's Hardware explican cómo "forzar" uno de estos pantallazos.

Regedit

Para ello hay que editar el registro y luego abrir el administrador de tareas para finalizar un de los procesos clave de Windows, el svchost.exe. Si lo hacéis, ese pantallazo negro de la muerte debería activarse.

Vía | The Verge

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Para qué programar cuando una máquina lo hace (un poco) por ti: así es Github Copilot, un sistema que se nutre del prodigioso GPT-3

Para qué programar cuando una máquina lo hace (un poco) por ti: así es Github Copilot, un sistema que se nutre del prodigioso GPT-3

¿Puede una máquina programar sola? La respuesta hasta no hace mucho era un rotundo no, pero eso ya no es tan cierto, y lo demuestra GitHub Copilot, un sistema capaz de generar código de forma autónoma y ayudar así a los desarrolladores a ahorrar tiempo y ser más eficientes.

La pregunta, claro, es hasta dónde puede llegar Copilot. Para responderla hemos contactado con cuatro desarrolladores españoles que nos dejan clara una cosa: esto no les va a quitar el trabajo, pero puede llegar a ayudarles notablemente.

Un prodigio descendiente de GPT-3

La capacidad de GPT-3 para sorprendernos parece ilimitada. Este sistema que genera texto a partir de un entrenamiento previo ya ha demostrado que es capaz de conversar y escribir de forma sorprendentemente convincente, y su aplicación a cosas como hacer nuestras compras de forma automática también parece más que probable a corto o medio plazo.

Copilot

Sus posibilidades han sido aprovechadas ahora para algo que de hecho ya parecía inevitable: que escribiera código de forma autónoma y a partir de una pequeña entrada por parte del desarrollador.

Microsoft ya avanzó datos sobre su integración en sus herramientas de desarrollo en su conferencia BUILD 2021, y ahora eso se complementa con el lanzamiento de GitHub Copilot, un sorprendente servicio capaz de asistir a los desarrolladores escribiendo porciones de código y sugerencias que les ayuden en su día a día.

El sistema de Microsoft y GitHub no tiene como objetivo reemplazar a los desarrolladores, sino ser un asistente para que puedan trabajar de forma más ágil evitando la carga de algunas tareas repetitivas.

El sistema está basado en Codex, un nuevo sistema de inteligencia artificial creado por OpenAI, que es la misma organización que se encargó de desarrollar el motor GPT-3. Codex funciona de forma similar, y como explican sus responsables "entiende significativamente más contexto que la mayoría de asistentes de código" y "sintetiza código" a partir del contexto proporcionado por el programador.

Copilot Comentarios

De hecho es capaz de convertir comentarios en código: el programador puede describir la lógica que desea implementar, y GitHub Copilot se encargará de generar el código necesario para implementarla.

También puede "autorellenar" cuando es necesario programar código repetitivo a partir de algunos ejemplos o mostrar alternativas al código que el desarrollador ha preparado por si alguna de ellas es más eficiente.

Hablando de GitHub Copilot con los desarrolladores

En Xataka nos hemos puesto en contacto con varios desarrolladores españoles para hablar de GitHub Copilot y su impacto en el presente y futuro de su trabajo.

MADRE MÍA. 🤯

GitHub Copilot creando un componente ENTERO de React sólo indicando su nombre y sus props.

OMG. ⬇️ pic.twitter.com/7yxjso7rZk

— Miguel Ángel Durán (@midudev) June 30, 2021

El revuelo con esta plataforma es llamativa en redes sociales como Twitter, y allí varios de ellos compartían pequeños clips de vídeo en los que se podía ver cómo efectivamente el sistema generaba código de forma casi mágica.

Brais Moure (@MoureDev), desarrollador Full-Stack freelance, nos hacía una importante introducción antes siquiera de comenzar a hablar de esta tecnología:

"Personalmente creo que el buen programador no es el que mejor conoce el lenguaje “x”, si no el que tiene la capacidad para saber exactamente cuál es el mejor camino a seguir para escribir el código que resuelve el problema. Si el argumento de un libro escrito originalmente en inglés es muy bueno, seguramente resultará igual de atractivo en castellano. Con esto quiero decir que para mí la parte compleja está en saber que a nivel conceptual un planteamiento es correcto, sin importar en primera estancia cómo he de codificarlo.

Con eso, y que no sorprenda, los programadores pasamos una buena parte de nuestro tiempo “googleando” código que sabemos que se corresponde con ese “argumento” de buen libro pero que no recordamos exactamente las palabras con el que estaba escrito y resultaba tan potente para el lector (en este caso para añadirlo a nuestro programa)".

A partir de ahí, las dos primeras preguntas eran obvias: ¿qué esta pasando el en vídeo? ¿Realmente el sistema "programa solo" y sin apenas ayuda del programador?

Brais

Como explicaba Moure, "lo que está pasando es en vídeo es, que de una manera automática, nuestro editor de código está analizando el texto que llevamos escrito hasta el momento y proponiéndonos cómo podría ser el resto de código que mejor se adapta a la premisa que estamos planteando".

De hecho este desarrollador hacía una analogía con esa introducción que nos había dado: "Volviendo al argumento de libro. Imagínate que empezamos a escribir: “Relato de una historia de un joven personaje que se convertirá en un héroe”, y de repente aparece ante nuestros ojos “Un granjero se acaba convirtiendo en Jedi y descubriendo que su mayor enemigo es su padre….”".

Eso sería básicamente lo que está pasando con este sistema, que "realmente sí programa solo y sin ayuda directa del programador". Con GitHub Copilot "se nos ahorra el tiempo de “googlear” esa sintaxis de código complejo que no tenemos porqué recordar letra por letra", pero cuidado, porque ahí no se acaba el trabajo.

Como destaca Moure, a partir de ahí "nos corresponde a nosotros saber si realmente soluciona el problema planteado en la premisa, si deberemos adaptarlo o si simplemente no es lo que buscábamos. Con esto quiero decir que no es una herramienta para no programadores, es una herramienta para que los programadores podamos llegar a trabajar más rápido y de forma más eficiente".

David Arcos

Es curioso, pero David Arcos (@DZPM), CTO de QIDAcare y profesor asociado en ESADE, también nos planteaba (sin que se lo hubiésemos sugerido) que era importante "matizar qué entendemos por 'programar', especialmente por 'programar bien'. El programador escribe la primera línea (nombre de la función y parámetros). A  partir de ahí, Copilot hace una sugerencia de cómo se implementaría esa  función. El programador puede usar esa función, tal cual, o puede  ajustarla".

La propia FAQ de GitHub Copilot, explicaba David, se indica cómo la fiabilidad del sistema es aún discreta. En uno de los ejemplos de hecho destacaban cómo "el modelo acertó el 43% del tiempo a la primera, y el 57% cuando se le permitió hacer 10 intentos". Está claro que el sistema no es perfecto, y los propios responsables del algoritmo recuerdan que "el código sugerido por GitHub Copilot debe ser cuidadosamente probado, revisado y vetado, como cualquier otro código".

Para este experto "todos los programadores cometen errores", y se preguntaba algo importante: la cuestión era "si Copilot generará más bugs (y más peligrosos) que un desarrollador. Tal vez sustituya a un perfil específico de desarrollador 'poco competente' (el que copia y pega código de StackOverflow, sin aportar valor añadido)".

Azaustre2

De hecho para él era también clave perguntarse "¿hasta qué punto el desarrollador va a cuestionar lo que le sugiera su ordenador?" El programador incluso "tal vez no sea capaz de encontrar los errores, porque depurar código es un orden de magnitud más difícil que implementarlo".

Carlos Azaustre (@carlosazaustre), divulgador de programación y desarrollo web y director del Master Fullstack Web Dev en la Universidad Europea también compartía hace unas horas un pequeño vídeo mostrando la potencia de GitHub Copilot con temas como el de las (a menudo complejas) expresiones regulares.

¿Expresiones Regulares?
GitHub Copilot te ayuda 👀 pic.twitter.com/HurilGW2wO

— Carlos Azaustre ✌️ (@carlosazaustre) July 1, 2021

Como indicaba este experto, en ese vídeo lo que pasaba es que a partir del comentario ("en inglés, eso sí"), le indicaba que quería quitar los espacios en blanco de la variable "text". ¿Qué más necesita Copilot? Nada. "Al darle intro, Copilot entra en acción y me sugiere el código que hace eso. Le das a tab y te autocompleta."

Txema

Para Txema Rodríguez (@durbon), Android Team Lead en Job&Talent, GitHub Copilot "es mucho más que plugin para autocompletar código. Lo que hemos podemos ver en los vídeos de ejemplo va más allá de sugerir un par de comandos o nombre de variables se lanza a crear de cero la función que estamos desarrollando basándose en el nombre de la función o en un comentario".

Aún así avanzaba algo que todos nuestros protagonistas tenían muy claro: "Por supuesto, no programa en solitario, ya que necesita que un  desarrollador vaya dictando lo que quiere hacer y decidir si esa  sugerencia es correcta modificando las partes especificas para que el  programa funcione. Tal como explican en las preguntas frecuentas de sus  documentación: hay muchas veces que el código sugerido necesita  optimizaciones o incluso no tendrá sentido".

Cómo funciona GitHub Copilot

Como explicaba Brais Moure, todo este sistema se beneficia de una de las grandes virtudes de la comunidad de desarrolladores: "continuamente estamos compartiendo nuestra experiencia y cómo hemos solucionado cierta necesidad del proyecto de turno".

De ello se nutre mucho y bien GitHub, que sirve como gigantesco repositorio de código en diversos lenguajes. Todo ese código es una fantástica forma de entrenar a sistemas de inteligencia artificial como el desarrollado por OpenAI, y a partir de ahí integrarlo en otras plataformas.

David Arcos destacaba cómo Codex "ha sido entrenado con un dataset enorme de Software Libre, incluyendo código publicado en GitHub". Aquí venía otro detalle importante de todo sistema de inteligencia artificial: ese dataset con el que se entrene "es importantísimo, ya que el modelo refleja todos sus sesgos (ver ejemplos de sesgos de racismo, machismo, etc, en la AI)".

De hecho, añade, "otro punto muy importante son las implicaciones legales (¿de quien es la autoría? ¿se aplica la viralidad de las licencias copyleft, y el resultado tiene que ser libre?). Precisamente este experto realizaba una reciente reflexión en Twitter sobre ese pequeño dilema.

Es lo que se ha hecho con GitHub Copilot, que como explicaba Brais Moure: "Funciona como plugin en el editor Visual Studio Code y con los lenguajes de programación Python, JavaScript, TypeScript, Ruby y Go (por el momento)". El proceso es el siguiente, como explica este experto:

  • Tú comienzas a escribir código en el editor.
  • Ese código proporciona un contexto a Copilot de lo que queremos llegar a conseguir.
  • La IA especializada nos proporciona sugerencias basadas en código y texto público (del propio GitHub en gran parte) de internet que aparentemente se adapta a nuestro contexto.
  • Tendremos una respuesta que la IA interpreta como ideal, pero también se nos proporcionarán alternativas.

Carlos Azaustre nos recuerda que Microsoft "es propietaria de GitHub e invirtió bastante en OpenAI, así que estos son los resultados". En su opinión GitHub Copilot "es de gran ayuda. Ya existen plugins como Tabnine que te ayudan a autocompletar código y al final del día es un ahorro de tiempo en tareas muy repetitivas. Es como el autocompletado que tiene Gmail por ejemplo a la hora de escribir emails, pero aplicado al campo de la programación."

Brais Moure añade además algo importante de GitHub Copilot, y es que "es capaz de interpretar la confiabilidad del código sugerido. Los programadores también estamos acostumbrados a que, durante nuestro propio proceso de búsqueda, las soluciones que la comunidad ha dado puedan no ser correctas o poseer errores. Codex se enfoca en código seguro y efectivo (o por lo menos esa es su intención)".

Copilot1

La propuesta de Microsoft, GitHub y OpenAI podría ser una verdadera ayuda para los programadores, confirman estos expertos. Para Brais Moure este "es un primer paso, pero creo que uno de los grandes. La IA no está inventando código, si no utilizando el que otros desarrolladores (de carne y hueso) ya han escrito previamente y que ha sido ratificado por la comunidad. En ningún momento quiero restarle importancia, pero como ya he dicho, simplificando muchísimo (mucho, mucho, mucho), lo que está haciendo GitHub Copilot es googlear y tomar decisiones por nosotros".

A partir de ahí, insistía, es importante que el programador analice ese código autogenerado y decida si se adapta o no a sus necesidades. Lo cierto, explica Moure, es que "si estamos dando los primeros pasos nos ahorrará tener que tomar ciertas decisiones sobre la eficiencia del código."

Txema Rodríguez recordaba cómo ese entrenamiento de Codex con los repositorios de código de GitHub "permite que el sistema identifique patrones que se repiten: es el conocido boilerplate repetitivo".

"Es fácil entender que muchos de los patrones se repiten", continuaba este experto, "y es bastante  obvio que los desarrolladores escribimos todos los días las mismas  estructuras de código. Hay muchos boilerplate en nuestro trabajo. Así  que si Github Copilot es capaz de identificarlas, categorizarlas y  sugerirlas en tiempo real es una ayuda fantástica para todos los  desarrolladores. ¿Quién no ha buscado en Stackoverflow cómo se  hacia algo y lo ha copiado tal cual modificando los elementos  específicos? Básicamente, así es como definiría lo que hace  internamente".

De quitarle el trabajo a los desarrolladores, nada

Para estos expertos lo que parece claro es que GitHub Copilot no amenaza sus trabajos: lo que sí tiene es un enorme potencial para que la parte más repetitiva de esos trabajos se alivie de forma notable.

Programar

Brais Moure destacaba cómo ha cambiado el flujo de trabajo respecto a los programadores de hace décadas, y "el programador actual no hace las cosas de la misma manera, pero en esencia su finalidad es la misma, hacer que un software funcione y resuelva una necesidad dentro de un hardware".

Esta herramienta es sin duda prometedora, pero Moure lo dejaba claro: "personalmente creo que no nos veremos nunca amenazados (no a nivel cinematográfico). Detrás de una tecnología siempre hay un programador, da igual que haga cosas tan sorprendentes como estas o los famosos deepfakes. Un humano ha marcado el camino a seguir".

De hecho, añadía, "la figura del programador evoluciona continuamente de la mano de los avances tecnológicos. Por suerte sigue siendo una de las profesiones más demandadas y con mejor trayectoria y oportunidades de futuro".

Para David Arcos GitHub Copilot "es muy prometedor, y estoy seguro de que a la larga se va a usar mucho. Lo que hemos visto ahora es apenas la primera versión. He usado GPT-3, y los resultados son alucinantes". De hecho con su acceso a este motor David hizo algunas pruebas simpáticas que por ejemplo declaraban que "la pizza con piña debería ser ilegal" ([Nota del editor: eso jamás]).

De momento, eso sí, "está limitado", apunta Arcos. "todavía no es el 100% de lo que prometen, pero eso es normal. Aun así, es útil, tiene aplicaciones reales, y cada día van a salir más. Se me ocurre la comodidad de que te genere la estructura básica, el 'boilerplate'. Para prototipar, si no necesitas un código sin bugs.  Y se podría usar para 'mutation testing'". Este experto tiene claro que la IA, que cada vez se usa cada vez más en muchos escenarios, también se aplicará de forma notable en el ámbito de la programación.

Aún así, concluye, "esto no amenaza el futuro de los desarrolladores, es una herramienta más que facilita mucho algunas partes del trabajo y les permite trabajar a más alto nivel".

Txema Rodríguez estaba de acuerdo con el resto de sus colegas: "hay una aplicación absolutamente real para GitHub Copilot, y ya existen muchos IDE como IntelliJ de JetBrains que hacían uso de un autocompletado inteligente".

Nocode

Sin embargo, aclara, "aun no habíamos visto algo como Github Copilot en acción. Si es capaz de  aprender de nuestro código y sugerirnos estructuras de código basándose en la guía de estilo del proyecto o desbloqueando algunas acciones más complejas con sus sugerencias será una ayuda muy buena para todos los desarrolladores".

Para él también está claro que este sistema de IA no es una amenaza para el trabajo de los desarrolladores, que según él "disponen de una habilidad difícil de sustituir: el poder de decisión. Me refiero a que puede que esto sea un gran avance pero seguiremos necesitando alguien que supervise ese código, además de pensar qué queremos hacer y cómo enganchar las piezas. Y sobretodo que lo optimice".

Para Txema esto es algo parecido a lo que sucede "con el fenómeno del No-Code: nadie lo usaría para un proyecto grande sin la supervisión de un desarrollador. Está bien para prototipar y hacer pruebas de concepto, pero para cosas serías necesitas las experiencia de un desarrollador. Eso aún no lo pueden proporcionar las maquinas".

Imagen | Chris Ried

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Windows 11 no solo funciona en PCs: es posible ejecutarlo en un viejo Lumia 950 XL y (cómo no) en una Raspberry Pi 4

Windows 11 no solo funciona en PCs: es posible ejecutarlo en un viejo Lumia 950 XL y (cómo no) en una Raspberry Pi 4

El lanzamiento de Windows 11 está dando mucho de que hablar en ámbitos como el caos de sus requisitos como por la salida de la primera versión preliminar, pero es que además ya hay gente que está instalando este sistema operativo en sitios donde uno no esperaría verlo.

De hecho un usuario ha logrado instalar Windows 11 en un Lumia 950 XL, un móvil de 2015 que fue uno de los últimos en tener Windows 10 Mobile. No es la única sorpresa de los últimos días, y hay quien ya lo ha instalado también en una Raspberry Pi 4.

Lo hago porque puedo hacerlo

Un desarrollador llamado Gustave Monce ya compartió hace unos días una imagen en Twitter en la que se mostraba Windows 11 corriendo en ese mismo móvil, pero en realidad no estaba instalado de forma nativa, sino que lo había ejecutado a través de un cliente remoto.

La llegada de la primera versión preliminar de Windows 11 para los Windows Insiders le ha permitido a Monce ir más allá e instalar de forma nativa este sistema en el viejo móvil que se lanzó en 2015. 

Las opciones básicas del sistema funcionan sin aparentes problemas, pero hay cierto retraso a la hora de lanzar aplicaciones o a la hora de usar menús e iconos que son en ocasiones demasiado pequeños en la pantalla de 5,7 pulgadas de ese Lumia.

Su procesador, un Snapdragon 810, y su memoria de 3 GB son algo justos para que Windows 11 corra de forma fluida, pero lo cierto es que sorprende que siquiera funcione.

Otro de los dispositivos en los que también se ha demostrado que Windows 11 puede funcionar es en la Raspberry Pi 4. Los responsables de ETA Prime han dejado claro que la instalar esta versión es factible gracias a esfuerzos como los del proyecto WOR (Windows on Raspberry), que aprovechan las versiones para ARM del sistema operativo.

El funcionamiento general del sistema es también correcto y de hecho la respuesta de aplicaciones como el navegador es bastante decente a pesar de las modestas especificaciones del Raspberry Pi. Evidentemente sufre con cosas como reproducción de vídeo HD, pero como decimos, es posible usar Windows 11 en este miniPC sin aparentes problemas.

Usuarios como theSPEEDCAT en Reddit que también han instalado Windows 11 en la Raspberry Pi 4 explicaban cómo básicamente han instalado el sistema generando una imagen de Windows 11 compatible con la arquitectura ARM64  con UUPdump para luego preparar una tarjeta MicroSD que usar en este miniPC como se haría normalmente también con Windows 10.

Es sin duda sorprendente ver cómo Windows 11 puede correr tanto en el Lumia 950 XL como en la Raspberry Pi, y eso hace pensar que chips ARM más potentes podrán aprovechar aún más las ventajas de este sistema operativo en el futuro.

Será interesante además ver si el futuro soporte de aplicaciones Android es aún más relevante para ese tipo de dispositivos, que teóricamente no necesitan la tecnología Intel Bridge y su post-compilador. Las cosas están desde luego animadas en este segmento.

Vía | Liliputing

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La noticia Windows 11 no solo funciona en PCs: es posible ejecutarlo en un viejo Lumia 950 XL y (cómo no) en una Raspberry Pi 4 fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .

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Windows 11 no solo funciona en PCs: es posible ejecutarlo en un viejo Lumia 950 XL y (cómo no) en una Raspberry Pi 4

Windows 11 no solo funciona en PCs: es posible ejecutarlo en un viejo Lumia 950 XL y (cómo no) en una Raspberry Pi 4

El lanzamiento de Windows 11 está dando mucho de que hablar en ámbitos como el caos de sus requisitos como por la salida de la primera versión preliminar, pero es que además ya hay gente que está instalando este sistema operativo en sitios donde uno no esperaría verlo.

De hecho un usuario ha logrado instalar Windows 11 en un Lumia 950 XL, un móvil de 2015 que fue uno de los últimos en tener Windows 10 Mobile. No es la única sorpresa de los últimos días, y hay quien ya lo ha instalado también en una Raspberry Pi 4.

Lo hago porque puedo hacerlo

Un desarrollador llamado Gustave Monce ya compartió hace unos días una imagen en Twitter en la que se mostraba Windows 11 corriendo en ese mismo móvil, pero en realidad no estaba instalado de forma nativa, sino que lo había ejecutado a través de un cliente remoto.

La llegada de la primera versión preliminar de Windows 11 para los Windows Insiders le ha permitido a Monce ir más allá e instalar de forma nativa este sistema en el viejo móvil que se lanzó en 2015. 

Las opciones básicas del sistema funcionan sin aparentes problemas, pero hay cierto retraso a la hora de lanzar aplicaciones o a la hora de usar menús e iconos que son en ocasiones demasiado pequeños en la pantalla de 5,7 pulgadas de ese Lumia.

Su procesador, un Snapdragon 810, y su memoria de 3 GB son algo justos para que Windows 11 corra de forma fluida, pero lo cierto es que sorprende que siquiera funcione.

Otro de los dispositivos en los que también se ha demostrado que Windows 11 puede funcionar es en la Raspberry Pi 4. Los responsables de ETA Prime han dejado claro que la instalar esta versión es factible gracias a esfuerzos como los del proyecto WOR (Windows on Raspberry), que aprovechan las versiones para ARM del sistema operativo.

El funcionamiento general del sistema es también correcto y de hecho la respuesta de aplicaciones como el navegador es bastante decente a pesar de las modestas especificaciones del Raspberry Pi. Evidentemente sufre con cosas como reproducción de vídeo HD, pero como decimos, es posible usar Windows 11 en este miniPC sin aparentes problemas.

Usuarios como theSPEEDCAT en Reddit que también han instalado Windows 11 en la Raspberry Pi 4 explicaban cómo básicamente han instalado el sistema generando una imagen de Windows 11 compatible con la arquitectura ARM64  con UUPdump para luego preparar una tarjeta MicroSD que usar en este miniPC como se haría normalmente también con Windows 10.

Es sin duda sorprendente ver cómo Windows 11 puede correr tanto en el Lumia 950 XL como en la Raspberry Pi, y eso hace pensar que chips ARM más potentes podrán aprovechar aún más las ventajas de este sistema operativo en el futuro.

Será interesante además ver si el futuro soporte de aplicaciones Android es aún más relevante para ese tipo de dispositivos, que teóricamente no necesitan la tecnología Intel Bridge y su post-compilador. Las cosas están desde luego animadas en este segmento.

Vía | Liliputing

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Xiaomi Mi Notebook Pro X 15: el nuevo portátil de Xiaomi nos quiere enamorar con su prometedora pantalla OLED

Xiaomi Mi Notebook Pro X 15: el nuevo portátil de Xiaomi nos quiere enamorar con su prometedora pantalla OLED

Puede que haya escasez de chips a nivel mundial, pero eso no parece detener a los fabricantes de portátiles, que siguen presentando nuevos modelos. Lo demuestra este Xiaomi Mi Notebook Pro X 15, la última apuesta del fabricante en este terreno.

El nuevo equipo de Xiaomi destaca especialmente por su prometedora pantalla OLED con resolución 3.5K (no llega a 4K por poco), pero también por sus procesadores de alto rendimiento que además puedes combinar hasta con una RTX 3050 Ti para darle a estos equipos un toque gaming más que decente.

Ficha técnica del Xiaomi Mi Notebook Pro X 15


Xiaomi Mi Notebook Pro X 15

Pantalla

OLED 15,6 pulgadas

3.456 x 2.160 píxeles, 600 nits, 100% sRGB

Procesador

Intel Core i7-11370H

Intel Core i5-11300H

Tarjeta Gráfica

Intel Iris Xe

NVIDIA GeForce RTX 3050 Ti

Memoria RAM

16 / 32 GB LPDDR4X a 4.266 MHz

Almacenamiento

512 GB / 1 TB SSD PCIe M.2

Conectividad

Wi-Fi 6 (802.11ax)

Bluetooth 5.2

Puertos

1 x USB-C (Carga)

1 x USB-C (Thunderbolt 4)

1 x HDMI 2.1

2 x USB-A (USB 3.2 Gen 2)

1 x minijack

Batería

80 Wh

Adaptador de 130 W USB-C, 50% de carga en 25 minutos

Hasta 11,5 horas de autonomía (según el fabricante)

Audio

2 altavoces de 2 W + 2 altavoces de 1 W

Array de 2 x 2 micrófonos

DTS Audio

Sistema Operativo

Windows 10 Home

Otros

Webcam 720p

Dimensiones y peso

348,9 x 240,2 x 18,47 mm

1,9 kg

Precio

7.999 yuan (1.039 euros al cambio)

Buenos procesadores, mejor pantalla

La propuesta de Xiaomi recuerda por su diseño a los MacBook Pro de Apple: los marcos de pantalla son realmente reducidos tanto en los laterales como en la parte superior e incluso la inferior, y el perfil del equipo desde luego parece estar inspirado en esos equipos de los de Cupertino.

Minotebookpro 1

En esta configuración destacan desde luego los procesadores Intel Core de 11ª gen que además pertenecen a la serie H: eso implica más rendimiento aunque eso pueda tener ciertas implicaciones en la autonomía de la batería.

A ese procesador le pueden acompañar entre 16 y 32 GB de RAM, algo curioso porque en Xiaomi ni siquiera se plantean la opción de los 8 GB (y nosotros que nos alegramos por ello).

Probablemente la característica más destacable del equipo es su pantalla: estamos ante un panel OLED de 15,6 pulgadas con una resolución 3.5K (3.456 x 2.160 píxeles) que cuenta con unas prestaciones prometedoras.

Así, tenemos soporte del 11% del gamut sRGB y también del sRGB DCI-P3, pero también un brillo máximo de 600 nits, 1 ms de tiempo de respuesta (aunque no pasamos de los 60 Hz de tasa de refresco) y protección Gorilla Glass.

Aunque ese panel y sobre todo esa resolución puedan impactar en el consumo del equipo, tenemos un equipo de garantías en este sentido, sobre todo por su batería de 80 Wh, una capacidad realmente destacable.

La conectividad también es sobresaliente: además de Wi-Fi 6 y de Bluetooth 5.2 contamos con varios puertos USB-C y USB-A, pero es sorprendente la inclusión de un puerto HDMI 2.1 para aprovechar las ventajas del nuevo estándar en monitores o televisores que soporten dichas opciones.

Precio y disponibilidad del Xiaomi Mi Notebook Pro X 15

El nuevo Xiaomi Mi Notebook Pro X 15 ha sido lanzado en China, donde estará disponible a partir del próximo 9 de julio. Los precios son los siguientes:

  • Xiaomi Mi Notebook Pro X 15 (Intel Core i5-11300H, 16 GB, 512 GB): 7.999 yuanes (unos 1.039 euros el cambio)
  • Xiaomi Mi Notebook Pro X 15 (Intel Core i5-11370H, 32 GB, 1 TB): 9.999 yuanes (unos 1.299 euros el cambio)

De momento no se sabe si el equipo estará disponible próximamente a nivel internacional, pero actualizaremos el tema en caso afirmativo.

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Malditos requisitos hardware: el caos con Windows 11 no es nuevo, y ya vivimos lo mismo con Windows XP y Windows Vista

Malditos requisitos hardware: el caos con Windows 11 no es nuevo, y ya vivimos lo mismo con Windows XP y Windows Vista

En Microsoft se han metido en un pequeño cenagal. Al anunciar el lanzamiento de Windows 11 apenas hablaron de requisitos hardware, pero poco después los datos que teníamos parecían señalar que millones de usuarios con PCs bastante recientes no podrían instalar Windows 11.

Eso ha provocado una situación caótica y muchas críticas que ahora Microsoft está tratando de aliviar. Lo curioso es que parece que ya no nos acordamos de que cuando salieron Windows XP, Windows Vista o Windows7 pasó algo muy similar.

¿Os acordáis de Windows XP? Yo sí

Octubre de 2001. Microsoft acababa de lanzar a bombo y platillo Windows XP, un sistema operativo que acabaría siendo el más longevo de su historia y que aún hoy sigue siendo teniendo una cuota de mercado mínima pero sorprendente.

Con Windows XP llegó una nueva interfaz visual, un fondo de pantalla especialmente reconocible y la inclusión de aquel Internet Explorer 6 que con los años se acabaría convertiendo en toda una pesadilla para desarrolladores web.

Pero todo aquello llegó acompañado de un debate importante: el de los requisitos hardware. Para poder instalar y usar Windows XP necesitabas al menos un Pentium a 233 MHz, 64 MB de RAM y 1,5 GB de disco.

Ahora son cifras ridículas, pero para muchos aquello era demasiado. En uno de los primeros análisis los editores de FiringSquad lo dejaban claro: "Muchos usuarios se acobardarán ante las especificaciones mínimas para ejecutar el sistema operativo con comodidad".

Windows 7 Javipas

Windows 7 en todo su esplendor.

Los comienzos fueron difíciles: la compatibilidad hardware y software era muy discutible, y también la seguridad de un sistema que acabó convirtiéndose probablemente en el más amado de la historia de Microsoft tras sus sucesivos —y casi legendarios— Service Packs.

Con Windows Vista, un sistema operativo del que no se suele guardar muy buen recuerdo, pasó algo similar. Los cambios en áreas como las comunicaciones, el almacenamiento o la seguridad —con un UAC que no paraba de molestar— quedaron casi en segundo plano.

¿Por qué? Pues por los cambios visuales: aquella interfaz gráfica tan innovadora se lo ponía muy difícil al hardware existente. La nueva arquitectura de controladores no alivió un problema que acabó dando muchos quebraderos de cabeza, y muchos usuarios criticaron un desarrollo que de hecho acabó siendo reemplazado apenas dos años y medio después con Windows 7, que en realidad algunos considerábamos casi como un Service Pack de Windows Vista.

En Ars Technica lo recordaban al analizar Windows 7, y de hecho ya destacaban entonces cómo el problema de los requisitos hardware venía de antiguo:

"Vista también trajo consigo mayores exigencias de hardware que hicieron que muchos retrocedieran horrorizados. No se trata de un fenómeno nuevo, por supuesto; Windows XP y Windows 2000 tuvieron el mismo efecto. Tan grande, tan hinchado, tan lento... son críticas tradicionales que se hacen a cualquier nuevo lanzamiento de Windows, y Vista no fue una excepción. En realidad, los requisitos de hardware de Vista no eran atroces; el problema era que, en comparación con los antiguos requisitos de XP, de hace cinco años, los requisitos de Vista representaban un gran avance, especialmente en el área del hardware de vídeo".

Vista Capable

Eso de abajo equivalía a un "Mejor no instales Vista aquí".

Hasta en The New York Times, poco dados a hablar de tecnología en aquella época, dedicaban una columna para hablar de los exigentes requisitos hardware de Vista, que acabaron haciendo que existieran dos pegatinas: "Vista Ready" y "Vista Capable". Si un equipo llevaba esa segunda etiqueta, era mejor cruzar los dedos si uno quería trabajar con el sistema operativo.

La (vieja) historia se repite

Años después pocos se acuerdan de cómo Microsoft convertía de repente nuestros PCs casi en objetos de museo con el lanzamiento de aquellos sistemas operativos.

Lo ha hecho una y otra vez, y de hecho la presentación de las nuevas versiones de Windows siempre ha sido la excusa perfecta para que fabricantes de PCs y portátiles renueven sus catálogos y saquen pecho afirmando que sus equipos sí son "compatibles con Windows [ponga aquí su versión]".

Con Windows 11 parece que estamos asistiendo a una nueva reedición de ese fenómeno. Uno que hace que muchos pongan el grito en el cielo por la necesidad de contar con soporte TPM o por esa teórica obligación de contar con procesadores muy recientes.

El caos provocado por esa situación inicial ha acabado provocando una aclaración de Microsoft, que por ejemplo rediseñará y volverá a publicar la aplicación PC Health Check con la que es posible comprobar si nuestro sistema soporta o no Windows 11.

Win11 Pc Health Check

Igual no es mala idea tomarse esto con un poco de humor.

Esa pequeña utilidad se ha convertido por derecho propio en todo un meme, y en redes sociales han sido frecuentes las bromas con los equipos que no iban a ser capaces de correr el nuevo sistema operativo de Microsoft.

Lo cierto es que Microsoft no ha tomado la decisión de obligar a tener un chip TPM de forma arbitraria: el nivel de protección hardware que ofrecen estos componentes puede marcar la diferencia entre que los ciberataques del futuro tengan o no éxito, y en Redmond han decidido que eso era demasiado importante.

Es una decisión complicada que puede hacer que la base de usuarios reaccione como lo está haciendo, pero el argumento parece válido sobre todo cuando ataques como los de ransomware —que estos chips podrían aliviar en gran medida— no paran de afectar a más y más empresas.

Windows 1

En el horizonte, por cierto, está esa especie de evolución de los chips TPM que se llama Microsoft Pluton y que seguramente sea parte de esa estrategia como el chip Apple T1 lo fue del de los de Cupertino.

Es curioso cómo a estos últimos no les tiembla apenas el pulso cuando quieren eliminar cosas (la disquetera, los puertos a excepción del USB-C, el minijack, los binarios de 32 bits) digan lo que digan sus usuarios.

A Microsoft sí que le tiembla un poco, pero claro, como indican en Microsoft Windows es un sistema operativo con más de 1.300 millones de usuarios en todo el mundo: es normal que parte de ellos se resistan al cambio.

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Cómo Musk y SpaceX han conseguido que el billete para ir al espacio sea más barato que el de los rusos

Cómo Musk y SpaceX han conseguido que el billete para ir al espacio sea más barato que el de los rusos

El espacio se ha vuelto un poco más privado. Cuando el hombre pisó la Luna en 1969 lo hizo de la mano de recursos públicos: fueron científicos de la NASA —un organismo público— y dinero público los que sirvieron para alcanzar ese hito.

En los últimos años, esa filosofía ha cambiado. Las empresas privadas son ahora grandes protagonistas de esta singular nueva era de la carrera espacial, y han logrado algo especialmente importante: abaratar el coste de ese billete al espacio —este fin de semana nos ha asombrado el éxito de la misión Demo-2— y hacerlo por ejemplo más asequible que el que imponía Rusia con su cápsula Soyuz. ¿Cómo han logrado algo así empresas como SpaceX?


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‘Fundación’ se estrenará el 24 de septiembre de 2021, y aquí está su nuevo teaser tráiler para que abramos boca

'Fundación' se estrenará el 24 de septiembre de 2021, y aquí está su nuevo teaser tráiler para que abramos boca

Es probablemente una de las series más esperadas no ya de 2021, sino de los últimos años: la adaptación de la icónica saga 'Fundación' de Isaac Asimov ya casi está lista para que podamos verla en Apple TV+.

La serie se estrenará el próximo 24 de septiembre de 2021, y el nuevo teaser tráiler permite avanzar algunas de las escenas que formarán parte de esta prometedora adaptación.

El 24 de septiembre comienza la emisión de 'Fundación'

Los aperitivos se van acumulando. Tras el primer tráiler de 'Fundación' que Apple publicó hace unos días, ahora llega este segundo teaser tráiler en el cual se ven algunas imágenes más de una de las series más esperadas y ambiciosas de los últimos tiempos.

La obra de Asimov es sin duda una de las más importantes de la historia de la ciencia ficción, y se ha intentado llevarla al cine y a la televisión sin éxito: ahora podrá hacerlo al fin en forma de serie.

'Fundación' se podrá ver en exclusiva en Apple TV+ a partir del próximo 24 de septiembre de 2021. Más de cuatro años después de que conociéramos los primeros detalles de este proyecto, al fin podremos comprobar el resultado de ese esfuerzo.

La serie estará protagonizada por Jared Harris, Lee Pace, Lou Llbell o Leah Harvey, entre otros, y tras las cámaras estarán David S. Goyer (guionista de 'Batman Begins') y Josh Friedman (guionista en 'La guerra de los mundos'). Este segundo tráiler es tan prometedor (o más) que el primero, y desde luego nos deja con muchas ganas de que llegue ese 24 de septiembre.

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