En plena pandemia, un equipo de científicos escaló el Everest para descubrir que la montaña más alta del mundo medía (un poco) más de lo que creíamos
Hace poco más de un año, una foto dio la vuelta al mundo. Más de 300 personas se agolpan en la cordada que conduce al punto más alto de la Tierra: una hilera de alpinistas hacía cola (de más de tres horas) para llegar a la cima del Everest. Pero luego, llegó la pandemia. China y Nepal prohibieron el acceso a equipos extranjeros y la paz volvió a la cima del mundo.
Solo un equipo de topógrafos chinos consiguieron llegar a lo alto del Everest durante la pandemia. Su misión era sencilla: medirlo.









