Lo que está ocurriendo con la variante brasileña puede ser un “jarro de agua fría” para el optimismo: esto es lo que dicen (y lo que no dicen) los datos provisionales
“El diablo ya está aquí”. El 23 de febrero Charles Chiu, un investigador de la UCSF, dijo estas palabras en una entrevista en el The Los Angeles Times sobre la variante californiana del coronavirus. La frase recorrió las portadas de medio mundo, pero conforme pasan los días no es esta “cepa” la que realmente preocupa a los expertos.
Ahora mismo, todas las miradas se centran un Brasil que no solo está sufriendo cifras récord de fallecidos (por encima de las de la primera ola), sino que se ha convertido en la placa de Petri donde la variante P.1 crece rápidamente y se muestra más trasmisible y evasiva que las mayoritarias en otras partes del mundo.









