Así suena un torbellino de polvo de 120 metros de alto en Marte: las alucinantes imágenes de Perseverance

Así suena un torbellino de polvo de 120 metros de alto en Marte: las alucinantes imágenes de Perseverance

Un ejercicio de imaginación espacial. Cierra los ojos, abstráete de villancicos, belenes y demás parafernalia navideña y piensa por un momento que estás varado en mitad de una llanura desértica de Marte cual Matt Damon en ‘The Martian’. Ni un alma a la izquierda. Ni un alma a la derecha. Solo una vasta extensión de regolito marciano y…, a lo lejos, un enorme remolino de polvo, una tolvanera del tamaño de Torre Europa, en Madrid, que se dirige hacia ti a unos 20 kilómetros por hora.

La experiencia parece sacada de las páginas de una novela de Asimov, pero gracias a la NASA no hace falta tirar de imaginación para evocarla. Si quieres tener una idea de cómo te sentirías en mitad de una tolvanera marciana puedes hacerlo ya sin siquiera cerrar los ojos gracias a Perseverance, el rover que está ensanchando nuestro conocimiento de Marte y hace poco acaparaba titulares por haber arrojado el primer tubo de muestras del planeta para la futura misión Mars Sample Return.

Hace ya algún tiempo, el 27 de septiembre de 2021, en el 215 día de su misión, Perseverance se encontró en mitad de un remolino de polvo marciano. Aquello pudo quedarse en poco más que una anécdota, un episodio menor para los anales de la exploración espacial, si no fuera porque el rover estaba preparado para aprovechar al máximo la experiencia: utilizó su micrófono SuperCam y pudo captar así una grabación histórica sobre una tolvanera del planeta rojo. "Es la primera vez que se realiza una grabación de este tipo", explica la NASA, que acaba de compartir el material.

Una grabación fascinante

No solo eso. Mientras el micrófono registraba el remolino, los sensores meteorológicos de Perseverance y su cámara de navegación izquierda estaban encendidos, lo que nos ha permitido lograr información valiosa sobre el fenómeno. Y una experiencia sorprendente. “Permitió a los científicos combinar sonido, imagen y datos atmosféricos”, detallan desde la agencia.

Semejante “combinación única” de datos, enriquecida con el modelo atmosférico, incluso permitió a los investigadores estimar las dimensiones de la tolvanera que pasó sobre Perseverance: medía 25 metros de ancho, al menos 118 m de alto y se desplazaba a una velocidad de aproximadamente 19 kilómetros por hora (km/h). Una auténtica torre móvil de polvo extraterrestre que ahora nos deja imágenes fascinantes acompañadas por una pista de audio igual de sorprendente.

¿Qué vemos (y oímos) exactamente en el material compartido por la NASA?

El vídeo colgado en la web oficial de la agencia incluye cuatro franjas, reflejo cada una de ellas de distintos parámetros. La superior ofrece una imagen en bruto captada por la cámara de navegación izquierda del rover y muestra la superficie marciana en blanco y negro. ¿Por qué no en color, si la cámara es compatible? Para reducir la cantidad de datos que acaba enviando a la Tierra.

La imagen situada debajo refleja lo mismo, solo que después de que un software de detección de cambios procesara el material, lo que nos permite apreciar dónde se registraron movimientos durante la grabación. La sucesión de colores nos ayuda a entender mejor la densidad que alcanzaba el polvo en cada momento: el azul identifica los niveles más bajos y el amarillo la mayor concentración.

La tercera franja es algo distinta y recoge un gráfico que refleja una caída repentina en la presión atmosférica registrada por los sensores meteorológicos de Perseverance, el Mars Environmental Dynamics Analyzer. La cuarta y última fila, indica la amplitud del sonido del micrófono SuperCam.

Nasa
Captura de la grabación divulgada por la NASA.

La combinación es asombrosa. Por lo que muestra y por su complejidad. Al fin y al cabo, como reconoce la propia agencia, para lograr algo parecido no llega con llevar el equipamiento necesario a Marte. Hace falta también una buena dosis de observación, paciencia... y una pizca de fortuna.

“Captar el paso de un remolino de polvo requiere algo de suerte. Los científicos no pueden predecir cuándo pasarán, por lo que rovers como Perseverance o Curiosity los vigilan rutinariamente en todas direcciones”, detalla la NASA. Que no resulte sencillo no significa, claro está, que sea imposible o se dependa solo de la casualidad. Cuando los expertos constatan que los remolinos parecen registrarse con frecuencia a cierta hora del día o se aproximan de forma habitual desde una determinada dirección, aprovechan esos datos para “centrar la vigilancia” e intentar cazar las tolvaneras.

El resultado, desde luego, resulta fascinante.

Imagen de portada: NASA/JPL-Caltech

-
La noticia Así suena un torbellino de polvo de 120 metros de alto en Marte: las alucinantes imágenes de Perseverance fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .

Leer más

El plan con anuncios de Netflix está saliendo exactamente como se podría esperar: regular

El plan con anuncios de Netflix está saliendo exactamente como se podría esperar: regular

Balance discreto el del arranque del plan con publicidad de Netflix. Al menos en EEUU y durante noviembre. Los datos recogidos por Antenna muestran que la nueva modalidad de suscripción con anuncios no ha logrado levantar pasiones entre los usuarios de la plataforma: representó apenas el 9% de las nuevas altas de Netflix, lo que la convierte en su opción menos popular. No solo eso. Una parte significativa de esos usuarios no es público nuevo atraído por los precios y atractivo del plan, sino antiguos usuarios que han decidido cambiarse desde suscripciones más caras.

Los datos aportan solo una pincelada muy acotada, pero dejan un balance modesto.

¿Qué es el plan con publicidad? La nueva propuesta de suscripción de Netflix. Su nombre es “básico con anuncios” y aporta una idea bastante exacta de lo que plantea: a cambio de una tarifa más ajustada, de 5,49 euros, permite ver contenidos en los que se incluye publicidad. “A diferencia de nuestros otros planes, se mostrarán anuncios antes o durante la mayoría de series y películas”, precisa la compañía, que aclara que “lo normal” es que se emitan cuatro minutos cada hora.

No es la única peculiaridad del nuevo plan, más económico que el básico (7,99 euros al mes), estándar (12,99) o premium (17,99). La resolución es de 720p, no se incluyen descargas y por restricciones de licencia, el nivel con anuncios no permite acceder a ciertas películas y series. La opción está disponible solo en Alemania, Australia, Brasil, Canadá, Corea, EEUU, Francia, Italia, Japón, México, el Reino Unido y España, donde está disponible desde el 10 de noviembre.

¿Qué dicen los datos? Que su puesta en marcha fue discreta. Al menos en el mercado estadounidense, durante el mes de noviembre y según los datos recabados por Antenna. Uno de sus últimos informes muestra que el plan con publicidad fue el menos popular entre los que ofrece Netflix. Representó apenas el 9% de las suscripciones registradas a lo largo de noviembre en EEUU. El plan premium dejó el 25%, el estándar el 24% y el básico, el más popular de todos, acaparó el 41%.

¿Eso es todo? No. Los datos dejan aún otra lectura igual de interesante. The Wall Street Journal, que ha avanzado el informe de Antenna, va más allá y precisa que cerca del 57% de los suscriptores del plan con publicidad durante su primer mes fueron personas que se reincorporaron o anotaron por primera vez a Netflix. El dato es interesante tanto por lo que dice como por lo que desliza: ¿Qué pasa con el 43% restante? Pues según la información desgranada por el rotativo neoyorquino se trata de suscritores que decidieron pasar de modalidades más caras a la nueva, con anuncios.

Así visto, el porcentaje puede parecer abultado, pero se difumina si se abre el foco y tiene en cuenta la masa global de abonados de la compañía: Antenna precisa que apenas el 0,1% de los suscriptores de Netflix en Estados Unidos decidieron pasarse al plan básico con anuncios en noviembre. Allí la opción se activó algo antes, el 3 de noviembre, por una cuota de 6,99 dólares mensuales.

Full post on Antenna's first look at the launch of Netflix Basic with Ads available here: https://t.co/qiTz5m2C2S

— Antenna (@AntennaData) December 20, 2022

A partir de hoy está disponible en España el nuevo Plan Básico con anuncios, desde 5,49€ al mes. ¿Eso significa que el plan de Netflix que ya tienes va a cambiar? No, no cambiará ni un poquito, solo si eliges el nuevo plan. Visita https://t.co/LNaGCe00Qq para más detalles.

— Netflix España (@NetflixES) November 10, 2022

¿Cómo interpretar las cifras? Netflix no es la primera plataforma de streaming en probar con el modelo de publicidad, lo que nos permite comparar su balance con el de otras compañías. Antenna asegura que cuando HBO Max hizo un movimiento similar y lanzó una opción con publicidad, en junio de 2021, logró que la opción acaparase el 15% de las suscripciones durante el mes de lanzamiento. Los datos se circunscriben de nuevo al mercado estadounidense. En cuanto al trasvase desde otras categorías, la empresa señala que el 0,2% de los suscriptores actuales de HBO Max en EEUU decidieron pasarse al plan con anuncios en su primer mes, el doble que Netflix.

La experiencia de HBO Max muestra en cualquier caso que el escenario puede cambiar con el tiempo. “La popularidad del plan HBO Max With Ads aumentó con el tiempo, representando casi uno de cada tres registros en el transcurso de su primer año en el mercado. Actualmente, Antenna estima que el 21% de los suscriptores de HBO Max están en el plan con publicidad”, señala la empresa de análisis con sede en Nueva York, que concluye: “Los consumidores han demostrado que, con el precio y paquete correctos, optarán por los servicios de vídeo con publicidad”.

¿Y qué dice Netflix? Que no debemos sacar conclusiones precipitadas. “Aún es muy pronto para nuestro nivel con publicidad y estamos satisfechos con su lanzamiento y participación, así como con el entusiasmo de los anunciantes por asociarse con Netflix”, explicó un portavoz de la plataforma a The Wall Street Journal tras apuntar que las cifras de Antenna son inexactas. Para Jonathan Carson, cofundador de la compañía, los datos muestran sin embargo que “el nuevo plan hasta ahora no está moviendo la aguja” para aumentar los ingresos de Netflix, si bien coincide también en que aún es pronto para ir más allá: "¿Impulsará esto un nuevo crecimiento? Es muy pronto".

También en Xataka: Se acaba compartir la cuenta de Netflix en 2023: esto es lo que sabemos del gran cambio

-
La noticia El plan con anuncios de Netflix está saliendo exactamente como se podría esperar: regular fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .

Leer más

Renfe ha decidido reforzar su seguridad con un nuevo aliado: vigilancia con drones y cámaras térmicas

Renfe ha decidido reforzar su seguridad con un nuevo aliado: vigilancia con drones y cámaras térmicas

Renfe ha decidido reforzar la seguridad de su infraestructura echando mano de la tecnología e incorporando un nuevo fichaje a su surtido de recursos: los drones. El operador ferroviario acaba de licitar por 3,5 millones de euros un sistema de seguridad con Unidades Móviles Aéreas (UMAS), un "servicio pionero en el ámbito ferroviario", asegura, con el que pretende blindar su vigilancia.

El contrato prevé 76.720 horas de vuelo, servirá para completar los servicios de seguridad que ya aplica la operadora a día de hoy y se centrará en las instalaciones, el personal y los pasajeros. “La iniciativa será dinámica, ya que se podrá operar en todo el territorio nacional”, aclara.

Su misión apostará básicamente por disuadir y anticiparse.

Renfe contará con un servicio de seguridad con drones, pionero en el ámbito ferroviario, para detectar las diferentes circunstancias de riesgo en sus instalaciones. Esta actuación contará con una inversión de 3,5 millones de euros.https://t.co/91N30Me9Cr pic.twitter.com/YM0XhSWjZy

— Renfe (@Renfe) December 26, 2022

"Persigue dos objetivos principales: ejercer un carácter disuasorio sobre aquellas actividades que puedan generar un riesgo para los usuarios, activos o personal de Renfe y la detección y captación de imágenes para la identificación de los autores de dichas actuaciones en caso de producirse".

Con ese doble propósito Renfe avanza el uso de cámaras "con grabación permanente" que le permitirán anticiparse a las "circunstancias de riesgo" e identificar tanto a personas como placas de matrículas de vehículos. Al estar dotadas de cámaras térmicas, los dispositivos servirán para labores de identificación incluso cuando las condiciones de visibilidad no acompañen.

Para el uso de las Unidades Móviles Aéreas se recurrirá a pilotos de drones que trabajarán con el estatus de vigilantes de seguridad, lo que les dará acceso a todo el equipamiento necesario.

“El servicio estará especialmente diseñado para permitir la operación en la proximidad de zonas residenciales, mediante el uso de drones de baja emisión acústica”, recalca la compañía ferroviaria. Antes de dar el paso ha realizado varias pruebas piloto con “resultados satisfactorios”.

Sobre qué clase de estructuras controlará el sistema, Renfe ya ha concretado que en el caso de Andalucía la vigilancia se centrará en las instalaciones de fabricación y mantenimiento de la base de Sevilla-San Pablo, la zona de Los Prados y los talleres de Jerez. A mayores, el servicio también le permitirá atender la seguridad en ciertas estaciones de los distintos núcleos de Cercanías.

El anuncio ya está colgado en la Plataforma de Contratación del Estado. Si bien el operador ferroviario destaca que su iniciativa es "pionera", la idea de utilizar drones para mejorar la seguridad del sector no es del todo nueva. En Francia SNCF lleva años utilizándolos para el mantenimiento y la vigilancia de su infraestructura y en España también se había planteado antes su aprovechamiento para facilitar la inspección automatizada de las vías férreas. En 2016, por ejemplo, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya anunció que vigilará con drones la línea Lleida-La Pobla de Segur.

Imagen de portada: Nelso Silva (Flickr)

-
La noticia Renfe ha decidido reforzar su seguridad con un nuevo aliado: vigilancia con drones y cámaras térmicas fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .

Leer más

Estos paneles solares han logrado un nuevo récord. Y nos acercan al sueño de generar energía con nuestras ventanas

Estos paneles solares han logrado un nuevo récord. Y nos acercan al sueño de generar energía con nuestras ventanas

Si te pasas por el Centro de Convenciones SwissTech, uno de los recintos para conferencias más amplios de la región del lago de Ginebra, Suiza, quizás te llamen la atención sus amplias y coloridas vidrieras. Más allá de su tamaño —que pasa de los 300 metros cuadrados— o su peculiar colorido, lo realmente interesante es sin embargo qué son capaces de hacer: generan electricidad, unos 8.000 kWh anuales, según los datos desgranados cuando se presentó el proyecto, hace una década.

La clave son sus células solares sensibilizadas por colorante, las también conocidas como DSC o Grätzel, en honor a Michael Grätzel, uno de los investigadores que las desarrollaron en la década de 1990. Su nombre quizás no diga gran cosa, pero en líneas generales son celdas que permiten crear paneles fotovoltaicos de bajo coste, flexibles, de varias tonalidades y con un nivel de transparencia considerable, lo que permite darles usos tan fascinantes como el del SwissTech Center.

Ahora un grupo de científicos de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL), han ido un paso más allá al mejorar su eficacia, reforzando su atractivo. Según detalla el organismo suizo, han logrado incrementar la eficiencia de conversión de energía por encima del 15% cuando se exponían a la luz solar directa y del 30% en condiciones de luz ambiental. El equipo habla de "récord".

Un paso más allá

Una de las piezas fundamentales de las celdas de Grätzel son los fotosensibilizadores. A lo largo de los años los ionvestigadores han desarrollado diferentes técnicas para mejorar su rendimiento, como la combinación de colorantes con capacidades de absorción óptica complementarias. En la práctica eso abre la puerta al empleo de tintes capaces de absorber luz en todo el espectro. El problema es que también presenta desafíos, como la necesidad de encontrar compuestos adecuados.

En la EPFL acaban de desarrollar una forma de mejorar el proceso para reforzar aún más el rendimiento fotovoltaico de las celdas de Grätzel y combinar fotosensibilizadores de tal forma que hagan posible aprovechar luz en todo el espectro visible. “Consiste en absorber una monocapa de un derivado del ácido hidroxámico en la superficie de dióxido de titanio mesoporoso nanocristalino. Esto ralentiza la absorción de los dos sensibilizadores, permitiendo la formación de una capa ordenada y densamente empaquetada de sensibilizador en la superficie de dióxido de titanio”, destacan.

"El equipo consiguió desarrollar DSC con una eficiencia de conversión de energía del 15,2% por primera vez bajo luz solar simulada, con una estabilidad operativa a largo plazo probada durante 500 horas. Al aumentar el área activa a 2,8 cm2, la eficiencia de conversión se situó entre el 28,4% y el 30,2% en una amplia gama de intensidades de luz ambiental, con una estabilidad extraordinaria".

Los investigadores reivindican que el hallazgo "allana el camino para un fácil acceso a los DSC de alto rendimiento y ofrece perspectivas prometedoras paran aplicaciones como fuente de alimentación y reemplazo de batería en dispositivos que utilizan la luz ambiental como fuente de energía".

Gracias a su transparencia las celdas de Grätzel ya se emplean en tragaluces, invernaderos y fachadas de vidrio como la del SwissTech. En sus versiones más ligeras y flexibles, también se venden a gran escala para la alimentación eléctrica de dispositivos portátiles, como auriculares o lectores electrónicos o dispositivos que echan mano del Internet de las Cosas (IoT)

Sus características las convierten en grandes candidatas para ventanales capaces de generar energía solar, un objetivo en el que también trabajan otros equipos con diferentes estrategias. Hace poco un grupo de investigadores de la Universidad de Tohoku lograba fabricar una célula solar con un nivel de transparencia del 79% usando óxido de indio y estaño como electrodo transparente y disulfuro de tungsteno a modo de capa fotoactiva. Otros se centran en las perovskitas.

Imagen de portada: EPFL

-
La noticia Estos paneles solares han logrado un nuevo récord. Y nos acercan al sueño de generar energía con nuestras ventanas fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .

Leer más

La frontera más corta del mundo separa a España de Marruecos. Y surgió literalmente de la nada

La frontera más corta del mundo separa a España de Marruecos. Y surgió literalmente de la nada

Sobre fronteras no hay nada escrito. Las hay sinuosas y otras que parecen trazadas con regla, las hay escuadra y cartabón, acogedoras y otras absolutamente impermeables, con siglos de historia o recientes. Entre esa amplia gama pocas pueden encontrarse sin embargo tan fascinantes como la del Peñón Vélez de la Gomera, un fracción divisoria entre España y Marruecos de la que, pese a su antigüedad, probablemente haya gente que jamás ha oído hablar. Motivos hay para admirarla.

Primero, porque con sus 85 metros escasos de longitud, suele presentarse como la frontera más corta del mundo. Segundo, porque aunque España la considera parte de su territorio desde el siglo XVI, la frontera que hoy podemos ver en los mapas o in situ tiene menos de un siglo.

Vélez de la Gomera es un peñón situado al norte de África, a medio camino entre las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla y bañado por las aguas del Mar de Alborán. Si trazásemos una línea recta que atravesara el Mediterráneo encontraríamos, justo enfrente, a unos 330 kilómetros, la costa malagueña. No es muy grande. Ni alto. El terreno rocoso y escarpado que lo conforma tiene cerca de 260 metros de largo y entre 15 y 100 metros de ancho. Su altitud no pasa tampoco de 89 m.

Una franja peculiar... y con historia

Sus recintos defensivos tampoco bullen de vida precisamente. Entre sus callejuelas, sinuosas y flanqueadas por paredes encaladas, solo se encuentran ahora militares del Ejército de Tierra que dependen de la Comandancia General Militar de Melilla. Nada que ver con el millar de personas que llegaron a estar censadas en el peñón, entre militares y civiles, y formaron una pequeña comunidad con su propio camposanto. Las condiciones con las que allí se encuentran ahora los soldados están lejos también de ser las mejores. O al menos así lo era a finales del año pasado, cuando un informe del Ejército divulgado por Vozpópuli mostró importantes desperfectos en las instalaciones.

La historia de España y el peñón están ligadas desde comienzos del siglo XVI. En 1508 una flota dirigida por Pedro Navarro, Conde de Olivito, desembarcó en sus costas mientras perseguía piratas berberiscos. Su posición privilegiada para defender las costas andaluzas y del Levante convenció y el montículo pasó a formar parte de la Corona de Castilla. Su historia se complicaría algo a lo largo de las décadas siguientes —tras varias escaramuzas, el reino acabó perdiendo el peñón en 1522—, pero desde 1564 España mantiene su dominio sobre el territorio. Y así sigue a día de hoy.

The shortest international border in the world is an 85m long sandy strip connecting the Spanish peninsula Peñón de Vélez de la Gomera to Morocco.

This connection was naturally formed in in 1934, after a great thunderstorm storm. pic.twitter.com/eirNSlDCgz

— Xavi Ruiz (@xruiztru) December 9, 2022

La cuestión es que entre aquel montículo rocoso que conocieron los súbditos de Felipe II y el que podemos ver nosotros a las puertas de 2023 hay una diferencia importante: cuando ellos visitaban Vélez de la Gomera se movían en una isla a la que tenían que acceder en barcas. Nosotros podemos llegar caminando a través de una lengua de arena que la conecta con Marruecos, una franja de alrededor de 85 metros que suele considerarse la frontera entre países más corta del mundo.

¿Cuándo brotó ese “cordón umbilical” con el continente?

Para entender sus orígenes no hay que remontarse demasiado en el tiempo, al menos si lo comparamos con la historia secular de Vélez de la Gomera. La franja de arena se formó durante el primer tercio del siglo XX, hacia 1930, cuando un terremoto con epicentro en Fez, sacudió la región norte de Marruecos y propició que se depositara arena y formara el tómbolo que hoy conecta ambos territorios y destaca como un caso extraordinario en la lista de fronteras. Por su tamaño. E historia. Para marcar la separación del suelo español y la costa marroquí se emplea una cuerda azul.

A pesar de su pequeño tamaño Vélez de la Gomera ha tenido su hueco en los medios a lo largo de los últimos años. Uno de los motivos es el incidente que vivió en 2012, cuando un grupo de activistas del Comité para la Liberación de Ceuta y Melilla atravesaron la frontera con banderas marroquíes. El principal es sin embargo su tamaño, lo que lleva a que a menudo se señale como la menor sección fronteriza del globo, título que le reconoce incluso la agenda cultural de la Junta de Andalucía.

Su angosto tamaño supera desde luego la frontera que luce ese título en la web del Guinness World Records, la división de la Ciudad del Vaticano en Roma, de apenas 3,2 kilómetros. Incluso aventaja los 150 metros de límite fluvial que marcan la división entre Botsuana y Zambia y desde luego los cerca de cinco kilómetros que distan entre el sur de Francia y el Principado de Mónaco.

Todo por obra y gracia de un terremoto y la acción del mar.

También en Xataka: Las fronteras no solo existen en un mapa: así se ven desde el aire los límites entre países

-
La noticia La frontera más corta del mundo separa a España de Marruecos. Y surgió literalmente de la nada fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .

Leer más

Las células solares de perovskita acaban de dar un paso de gigante contra su punto débil: la durabilidad

Las células solares de perovskita acaban de dar un paso de gigante contra su punto débil: la durabilidad

En el campo de la fotovoltaica el silicio es el rey. Sin discusión. Se calcula que las celdas solares de silicio cristalino representan cerca del 95% del mercado fotovoltaico, un porcentaje aplastante que no impide que los investigadoras sigan innovando en busca de mayores cuotas de rendimiento. Si de lo que hablamos es de promesas y expectativas, sin embargo, el protagonismo probablemente es para otros materiales: la familia de las perovskitas, para muchos el “santo grial” de las tecnologías fotovoltaicas por sus propiedades “óptimas” para transformar energía solar en eléctrica.

A lo largo de los últimos años su desarrollo ha sido notable y acelerado, sobre todo si se compara con el ritmo mucho más pausado que experimentó durante décadas el silicio. “Cuando se publicó la primera célula solar fabricada con una perovskita en 2009 se reportó una eficiencia del 3,8%. Es una cifra muy baja. Además, se degradaba en horas. Ahora mismo están en el 25,5% y no se degradan en horas”, explicaba en 2021 Ignacio Mártil de la Plaza, catedrático de electrónica la Complutense.

Lejos de pausarse, el desarrollo ha seguido en marcha, tanto en lo que se refiere a las células de perovskita como los dispositivos en “tándem” que las combinan con otras basadas en silicio. Para despejar su futuro necesita avanzar sin embargo en varios frentes clave: la mejora de su resistencia, rendimiento y duración. Un grupo de científicos de la Universidad de Oxford, mano a mano con otros colegas australianos y de Estados Unidos, acaban de dar un paso valioso para aproximar la durabilidad de las células solares de perovskita a las de silicio, un logro importante.

"Si no dura, no tendrá tanto valor"

Su nueva aportación no pasa por una mejora centrada en los materiales o el diseño de las placas, sino por un método de elaboración de células de perovskita estables, con menos defectos y —lo más interesante, probablemente— el potencial de competir con la durabilidad del silicio.

La clave está en cómo las elaboran: eliminando el disolvente dimetilsulfóxido e introduciendo cloruro de dimetilamonio, un pequeño cambio que permitió a los investigadores mejorar su control sobre las fases intermedias del proceso de cristalización. El resultado —precisan en Science Daily— son “películas delgadas, de mayor calidad, con defectos reducidos y una mayor estabilidad”.

Para comprobar cómo de efectivo resultaba el método, los científicos experimentaron con una muestra de 138 dispositivos que pusieron a prueba con un proceso de envejecimiento acelerado a temperaturas y en condiciones reales. Los resultados invitan al optimismo. Las células de perovskita que habían creado con el nuevo proceso de síntesis “superaron significativamente” al grupo de control y demostraron su capacidad para resistir ante el calor, humedad y radiación.

El avance es clave para mejorar la eficiencia de las celdas de peroskita y conseguir que los dispositivos en “tándem” que la combinan con silicio ganen aún más atractivo. “Es muy importante que la gente empiece a darse cuenta de que el rendimiento no tiene valor si no resulta estable. Si el dispositivo dura un día o semana, o algo por el estilo, no tendrá tanto valor. Además tiene que durar años”, reflexiona Philippe Holzhey, estudiante de la Universidad de Oxford y coautor del trabajo. El estudio completo, dirigido por Henry Snaith y Udo Bach, profesores respectivamente de Oxford y Monash, puede consultarse de forma íntegra en la prestigiosa revista Nature Materials.

💠Ammonium is the secret ingredient in stable, efficient & scalable perovskite solar cells, say @excitonscience @MonashUni and @CSIRO https://t.co/JIHWBK2IB3 pic.twitter.com/tsZdC0qCXp

— Au Science Media Ctr (@AusSMC) December 22, 2022

¿Qué mostraron exactamente las pruebas? Que cuando se sometió el prototipo durante más de 1.400 horas a unas condiciones de luz solar simulada a 65ºC, el mejor de los dispositivos funcionó durante más de 1.400 horas por encima del umbral T80, un punto de referencia habitual en el sector que indica el tiempo que tarda una célula solar en verse reducida al 80% de su eficiencia inicial.

Cuando los científicos pasaron de las 1.600 horas comprobaron otras respuestas interesantes: el dispositivo de control que habían fabricado con el método convencional —usando dimetilsulfóxido— dejó de funcionar, mientras que los elaborados con el nuevo diseño mejorado conservaron el 70% de su eficiencia original incluso con condiciones de envejecimiento acelerado. El resultado de las nuevas celdas mejoró también al del grupo de control cuando se las sometió a temperaturas de 85ºC.

Con los datos ya sobre la mesa los investigadores concluyeron que las nuevas células envejecen a un factor de 1,7 por cada aumento de 10ºC en la temperatura a la que permanecen expuestas, lo que se aproxima al aumento esperado para los dispositivos comerciales de silicio. “Hemos proporcionado a la comunidad de investigación una segunda forma de fabricar células solares de perovskita de alta calidad”, reivindican desde el Scimex, que incide en que el nuevo método señala “un camino para crear una fotovoltaica de perovskita duradera y eficiente a escala industrial”.

Las películas de semiconductores formadas por compuestos de perovskitas destacan por su flexibilidad y coste, entre otros factores, y a lo largo de los últimos años los investigadores han avanzado para mejorar su eficiencia. Hace poco, de hecho, un grupo de científicos del Helmhltz-Zentrum Berlin (HZB) registraban un récord al lograr una eficiencia del 32,5% con células solares en "tándem" formadas por silicio y perovskita, pero quedan por resolver aún retos clave, como su ritmo de degradación en condiciones reales si se compara con las células de silicio.

Ahora los expertos han logrado avanzar en esa senda, fundamental.

Imagen de portada: SCIMEX

-
La noticia Las células solares de perovskita acaban de dar un paso de gigante contra su punto débil: la durabilidad fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .

Leer más

El avión supersónico silencioso de la NASA está listo para volar en 2023: vuelve la “era Concorde”

El avión supersónico silencioso de la NASA está listo para volar en 2023: vuelve la

De Madrid a Berlín hay alrededor de 1.900 kilómetros en línea recta, una distancia respetable que solo se puede cubrir con una inversión de tiempo igualmente respetable. Para viajar en avión de una a otra capital necesitas invertir más o menos tres horas de vuelo. Eso ahora, claro. Si los esfuerzos de la NASA dan sus frutos y la industria aeronáutica sigue mostrándose interesada en lo que sería una de las grandes disrupciones del tráfico aéreo, puede que en el futuro lo que dura un vuelo de España a Alemania no te deje apenas margen para ver una película completa.

La clave: los vuelos supersónicos.

Lo de los aviones capaces de superar la velocidad del sonido no es ninguna novedad. En el terreno militar se usan desde hace bastante tiempo y los ingenieros trabajan ya en un campo que va incluso más allá, el de los vuelos hipersónicos. En el terreno comercial, centrado en el transporte de viajeros, tenemos también el recuerdo del mítico Concorde, que inauguró el primer servicio supersónico para pasajeros a comienzos de 1976 y acabó jubilándose en 2003 a causa de sus elevados costes y la sombra que dejó el accidente protagonizado por una de sus unidades tres años antes.

Más allá de los costes o la rentabilidad comercial del servicio, hasta ahora los vuelos supersónicos se han enfrentado sin embargo a un hándicap que lastra su expansión en el tráfico de pasajeros. Son tremendamente ruidosos. Mucho. Demasiado para sobrevolar áreas pobladas.

A por la caza de datos

Durante el vuelo las aeronaves generan una serie de ondas de choque que se fusionan en explosiones y arrastran esa ruidosa estela a lo largo de su trayectoria. Quizás parezca una cuestión menor, pero esos estampidos sónicos han supuesto una auténtica rémora a la hora de expandir los vuelos supersónicos comerciales sobre áreas pobladas en tierra. La NASA lo sabe y lleva ya tiempo trabajando para solucionarlo. Fruto de ese esfuerzo es la misión Quesst y su prototipo X-59, un avión de investigación fabricado con una tecnología que busca, precisamente, mitigar el boom sónico hasta reducirlo a poco más que “un golpe suave” para quienes observen la maniobra desde tierra.

“El X-59 de la NASA está destinado a validar y demostrar las herramientas y tecnologías de diseño que hacen posible crear un avión con una forma diferente que altera el comportamiento de las ondas de choque supersónicas”, explica Gautam Shah, del Centro de Investigación Langley de la agencia. La clave está en el comportamiento de las ondas de choque, que en vez de fusionarse se debilitan reduciendo el estruendo habitual en los vuelos supersónicos. Según precisan los responsables del proyecto, el efecto resulta "casi tan ruidosos como la puerta de un automóvil al cerrarse".

Si el Concorde arrojaba unos 105-110 decibelios de nivel percibido (PLdB) en tierra, el objetivo del nuevo avión diseñado por Lockheed Martin y respaldado por la NASA es de 75 PLdB.

La misión tiene un claro enfoque práctico que reconocen desde la propia agencia espacial o Lockheed Martin Skunk Works, compañía embarcada en el proyecto. Su objetivo es aportar datos que hagan posible los vuelos supersónicos sobre tierra y permitan en un futuro no muy lejano “reducir de forma drástica” los tiempos de viaje en Estados Unidos o cualquier otra parte del planeta.

Afrc2022 0146 60
El motor GE Aviation F414-GE-100 instalado en el avión X-59.

¿Cómo?

Pues con vuelos de prueba sobre regiones pobladas que servirán para recabar datos que luego ayuden a los organismos reguladores a aprobar nuevas normativas. La idea —[abunda Lockheed Martin](https://www.lockheedmartin.com/content/dam/lockheed-martin/aero/documents/quietSuperSonic/P22-01661 Product Card X-59.pdf)— es contribuir a un marco que “permita los vuelos supersónicos comerciales silenciosos”.

No son planes abstractos o sin concretar y desde luego no parten de cero. La aeronave X-59 está ya avanzada y hace justo un año la NASA adelantaba su deseo de que 2022 fuese “fundamental” para el proyecto, con pruebas críticas en tierra e incluso un primer vuelo. Hace solo unos días la agencia espacial estadounidense daba nuevos detalles sobre los avances del X-59 y perfilaba todavía más ese calendario de trabajo, que contempla pasos cruciales ya para el próximo ejercicio.

En un comunicado en el que informa del ensamblaje del motor F414-GE-100 en la aeronave, la NASA concretaba cuáles son sus objetivos. “La instalación del motor es la culminación de años de diseño y planificación por parte de los equipos de aviación de la NASA, Lockheed Martin y General Electric”, señala Ray Castner, de la agencia. Al ensamblaje del motor, diseñado para propulsar al X-59 a velocidades de hasta Mach 1.4 y altitudes de alrededor de 15,2 kilómetros, le seguirán avances en la aeronave, pruebas en tierra y el primer vuelo. Para ese último paso, crucial, el organismo mira ya a 2023. A lo largo de los años siguientes se realizarán pruebas para obtener datos.

X-59
El X-59 Quiet SuperSonic Technology (QueSST), hace aproximadamente un año, en las instalaciones de Lockheed Martin.

“El X-59 está diseñado para reducir el sonido de los estampidos sónicos a un silencioso ‘golpe’ sónico. Esto se demostrará cuando la NASA lo vuele sobre comunidades de los EEUU a partir de 2025 con el objetivo de proporcionar los datos necesarios para abrir el futuro a vuelos supersónicos comerciales sobre tierra, reduciendo en gran medida los tiempos de vuelo”, abunda la agencia.

A la primera operación de 2023 le seguirán un año y medio de pruebas para confirmar el rendimiento y seguridad de la nave. Luego, entre 2025 y hasta 2026, se prevén entre cuatro y seis pruebas comunitarias repartidas por el país para entregar los datos a los reguladores ya en 2027.

Imágenes: Lockheed Martin, NASA/Carla Thomas y Lockheed Martin

-
La noticia El avión supersónico silencioso de la NASA está listo para volar en 2023: vuelve la "era Concorde" fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .

Leer más

Meta se ha topado con un límite insospechado en su carrera por la inteligencia artificial: la ciencia

Meta se ha topado con un límite insospechado en su carrera por la inteligencia artificial: la ciencia

¿Quieres ponerte al día en computación cuántica, tecnología CRISPR o, pongamos por caso, el estudio de la materia oscura? Genial. Puedes abrir Google, teclear las palabras clave y prepararte para digerir cientos y cientos de sesudos artículos que, en el mejor de los casos, te dejarán con una noción aproximada de lo que buscas. O puedes recurrir a una inteligencia artificial (IA) que mastique y degluta esa información por ti para presentártela luego de una forma resumida y asequible.

Esa última apuesta es la de Galactica, la herramienta de IA presentada por Meta a mediados de noviembre. El recurso, basado en el conocido como Large Language Model (LLM), herramientas de IA entrenadas con ingentes cantidades de datos, apunta alto para destacar percisamente en el ruedo científico. “Es capaz de resumir literatura académica, resolver problemas matemáticos, generar artículos Wiki o escribir código científico”, señalaban sus responsables, entre otras virtudes.

El planteamiento era relativamente sencillo.

Adiós "masa de papeles"

En vez de limitarse a recabar, apilar y ofrecer “una masa de papeles” en la que cada vez resulta más difícil “distinguir entre lo relevante e intrascendente”, Galactica aspira a ofrecer una interfaz dinámica. Su apuesta no se centra en los motores de búsqueda tradicionales, sino en los modelos de lenguaje. No es la única. Google trabaja también en LaMDA y en las últimas semanas ChatGPT, de la firma OpenAI, ha mostrado el enorme potencial de los modelos de lenguaje por inteligencia artificial.

Con ese propósito Meta trabajó en un poderoso LLM que entrenó con más de 48 millones de artículos, libros y referencias, entre otras fuentes de conocimiento científico. “Puede usarlo para explorar la literatura, hacer preguntas científicas, escribir código científico y mucho más”, resaltan los impulsores del proyecto, si bien aclaran a pie de página que los modelos de lenguaje están muy lejos de ser infalibles y pueden presentar sesgos, fallos y resultados erróneos. Y eso, recalcan, es aplicable “incluso a los LLM entrenados con datos de alta calidad, como Galactica”.

El tiempo ha demostrado que la advertencia resulta bastante preceptiva. Y, de paso, ha constatado que la búsqueda de modelos de lenguaje de inteligencia artificial tan ambiciosos y en campos tan delicados como el que plantea Galactica resulta un camino todavía plagado de desafíos.

Meta presentó Galactica el 15 de noviembre como una herramienta diseñada y entrenada para ayudar a los investigadores. Su planteamiento prometía: un recurso capaz de generar documentos científicos sustentados en millones de estudios. Para demostrar hasta dónde podía llegar su LLM la compañía lanzó una demo online. La prueba no marchó probablemente como pensaban y duró un suspiro. Apenas un par de días después la compañía decidía retirar la demostración.

🪐 Introducing Galactica. A large language model for science.

Can summarize academic literature, solve math problems, generate Wiki articles, write scientific code, annotate molecules and proteins, and more.

Explore and get weights: https://t.co/jKEP8S7Yfl pic.twitter.com/niXmKjSlXW

— Papers with Code (@paperswithcode) November 15, 2022

Thank you everyone for trying the Galactica model demo. We appreciate the feedback we have received so far from the community, and have paused the demo for now. Our models are available for researchers who want to learn more about the work and reproduce results in the paper.

— Papers with Code (@paperswithcode) November 17, 2022

¿El motivo? Sus sonoros patinazos.

Solo unas horas después de su lanzamiento —relata el MIT Technology Review— científicos de diferentes áreas empezaron a compartir en redes sus críticas e incluso pruebas que demostraban cómo fallaba. “Pregunté a Galactica sobre algunas cosas que sé y estoy preocupado. En todos los casos estaba mal o sesgado, pero sonaba correcto y con autoridad. Creo que es peligroso”, señala Michael Black, director del Instituto Max Planck para Sistema Inteligentes en Alemania.

No fue el único en alzar la voz. Carl Bergstrom, profesor de Biología la Universidad de Washington, tildó la herramienta directamente de “generador de tonterías al azar”, crítica similar a la lanzada por el célebre ingeniero de software Grandy Booch, para quien Galactica es “poco más que una tontería estadística a escala”. “Divertido. Peligroso. Y, en mi opinión, poco ético”, advertía en Twitter.

Entre los críticos con Galactica hay quien señalan la falta de rigor de algunas respuestas o que la herramienta aporta en ocasiones resultados confusos en cuestiones delicadas, como cuando un usuario le preguntó supuestamente si existe algún tipo de relación entre la vacunas y el autismo. También hay quien se encontró con errores al realizar operaciones matemáticas sencillas.

El resultado fue que solo un par de días después de haber lanzado la demo, sus responsables publicaban otro mensaje, en esta ocasión para dar un paso atrás: “Gracias a todos por probar la demostración del modelo Galactica. Agradecemos los comentarios que hemos recibido hasta ahora de la comunidad. Hemos detenido la demo por ahora. Nuestros modelos están disponibles para los investigadores que desean aprender más sobre el trabajo y reproducir los resultados”.

Absolutely.

Galactica is little more than statistical nonsense at scale.

Amusing. Dangerous. And IMHO unethical. https://t.co/15DAFJCzIb

— Grady Booch (@Grady_Booch) November 17, 2022

I asked #Galactica about some things I know about and I'm troubled. In all cases, it was wrong or biased but sounded right and authoritative. I think it's dangerous. Here are a few of my experiments and my analysis of my concerns. (1/9)

— Michael Black (@MichaelJBlack) November 17, 2022

El mensaje se lanzó a través de la cuenta de Papers with Code, que no ha vuelto a publicar desde esa fecha y ha compartido un artículo en el que detalla cómo Galactica ha superado a otros modelos ya existentes en tareas científicas, como GPT-3, Chinchilla o PaLM 540B.

El informe recalca además las ventajas del modelo para la ciencia en un escenario marcado por la “sobrecarga de información”. “El crecimiento explosivo de la literatura y los datos ha hecho que sea cada vez más difícil descubrir ideas útiles en una gran cantidad de información —recoge el artículo—. Hoy se accede al conocimiento científico a través de buscadores, pero estos por sí solos no son capaces de organizar el conocimiento científico”. Galactica aspira a ir más allá, almacenando, combinando y presentando tras haber bebido de un amplio corpus de referencias.

Más allá de los resultados iniciales de Galactica o de que se echase el freno a su demo —"la demostración está off line por ahora", tuiteaba el gurú de AI de Meta, Yan LeCun—, la experiencia demuestra una vez más el reto que representa el lanzamiento de este tipo de modelos de lenguaje. En 2021 se experimentó un resultado inesperados con el proyecto Delphi. "Galactica se encuentra en una etapa temprana, pero los modelos de IA más potentes que organizan el conocimiento científico podrían presentar riesgos graves", explica a CENT Dan Hendrycks, investigador de seguridad de IA en la Universidad de California, Berkeley, quien apunta la utilidad de aplicar ciertos filtros.

Imagen de portada: Possessed Photography (Unsplash)

-
La noticia Meta se ha topado con un límite insospechado en su carrera por la inteligencia artificial: la ciencia fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .

Leer más

El siguiente salto de las placas solares: células ultrafinas que convierten cualquier tejido en fuente de energía

El siguiente salto de las placas solares: células ultrafinas que convierten cualquier tejido en fuente de energía

No importa si su textura es rugosa o lisa, de si hablamos del ala de un dron, la lona de una tienda de campaña o la vela de un barco, lo más probable es que pueda convertirse en una fuente de energía solar. Al menos es el objetivo con el que trabaja un equipo de ingenieros del Massachusetts Intitute of Technology (MIT) empeñado en desarrollar células fotovoltaicas de tela ultraligera que puedan transformar cualquier superficie en dispositivos capaces de suministrar energía eléctrica.

La clave —como acaban de detallar los investigadores del MIT en un artículo publicado en Small Methods— consiste en unas células solares resistentes, flexibles y sobre todo extrafinas. Tanto, que el MIT asegura que son “mucho más delgadas” que un cabello humano, una peculiaridad que facilita su manejo y despliegue sobre tejidos que más tarde pueden cubrir superficies fijas.

“Permite proporcionar energía sobre la marcha como un tejido de energía portátil o transportarse y desplegarse rápidamente en ubicaciones remotas para asistencia en emergencias”, resalta el MIT. Sus cálculos muestran que esta clase de células, pensadas para tejidos ligeros, pesan la centésima parte de un panel solar convencional y generan 18 veces más energía por kilogramo.

Ligera, flexible... y versátil

Lo de las células solares livianas y finas no es algo del todo nuevo. Hace algo más de un lustro un equipo de ONE Lab desarrolló ya prototipos tan finos, flexibles y ligeros que podían colocarse incluso encima de una pompa de jabón. Su principal problema era el coste y dificultad de elaboración, lo que complicaba que pudiese adoptarse como una solución a gran escala: crearlas requería procesos en el vacío, que, además de complejos, resultaban costosos y difíciles de ampliar a una escala mayor. Ahora los ingenieros —explican desde el propio MIT— se han propuesto el desarrollo de células “imprimibles, utilizando materiales basados en tinta y técnicas de fabricación escalables”.

¿Cómo lo han logrado?

Echando mano de tintas semiconductoras, nanomateriales que se presentan en forma de tintas electrónicas imprimibles, y un sistema de serigrafía no muy distinto al que empleamos para añadir imágenes a nuestras camisetas, pero que a los ingenieros del MIT les permite depositar electrodos sobre la estructura y completar el módulo solar. Una vez finalizan el proceso, los investigadores pueden despegar el módulo impreso, de unos 15 micrones de grosor, del sustrato de plástico.

Con el módulo solar ultrafino ya listo el siguiente gran reto era cómo manejarlo con facilidad, aprovechando su ligeraza y evitando que se fracture. La decisión del equipo del MIT fue optar por un sustrato liviano, flexible y resistente al que pudieran adherirse además las células, una descripción que encajaba perfectamente con los tejidos, una superficie con aguante, maleable y ligera.

Los ingenieros se decantaron en concreto por el Dyneema, un tejido especialmente liviano, compuesto por fibras resistentes y que pesa apenas 13 gramos por metro cuadrado (g/km2). Con una simple capa de cola, los módulos solares pueden adherirse sin problema para componer una estructura fotovoltaica ultraligera, robusta… y tan maleable que facilita su uso.

La solución es más efectiva que imprimir las células solares directamente sobre la tela, un proceso que limitaría enormemente el abanico de tejidos y superficies sobre las que se podría trabajar. Si se optase por ese proceso, los materiales tendrían que cumplir ciertos requisitos químicos y térmicos que les permitieran afrontar con éxito el proceso. “Nuestro enfoque desvincula la fabricación de células solares de su integración final”, añade Mayuran Saravanapavanantham.

Con el prototipo ya listo, el equipo del MIT puso a prueba su capacidad para generar energía y resistencia. ¿Los resultados? El test mostró que podía producir 730 vatios por kilogramo cuando se instalaba de forma independiente y 370 si se desplegaba sobre el Dyneema. En cuanto a su aguante y vida útil, las pruebas reflejaron que las celdas seguían conservando más del 90% de su capacidad inicial incluso después de haberse enrollado y desenrollado el panel solar de tela más 500 veces.

El equipo trabaja ahora en un revestimiento, “soluciones de empaque ultradelgadas” que permitan proteger las células del efecto de la humedad sin aumentar de forma considerable el peso del tejido, precisamente su gran propiedad. Su naturaleza liviana hace posible que las células solares puedan laminarse en múltiples superficies y adaptarse a un amplio abanico de usos.

A modo de ejemplo, el MIT cita unas cuantas: integrarse en velas de barcos, tiendas de campaña, las lonas empleadas en operaciones de rescate o las alas de los drones, superficies diversas en las que pueden instalarse de forma relativamente sencilla para convertirse en fuentes de energía.

“Las métricas empleadas para evaluar una nueva tecnología de celdas solares generalmente se limitan a su eficiencia de conversión de energía y costo en dólares por vatio. Igual de importante es la integrabilidad: la facilidad con la que se puede adaptar la nueva tecnología”, señala Vladimir Bulovic, del laboratorio ONE Lab. Es precisamente en esa faceta, “la integrabilidad”, en la que los tejidos solares ligeros encuentran su punto fuerte… y ofrecen todo un abanico de posibilidades.

Imagen de portada: Melanie Gonick, MIT

-
La noticia El siguiente salto de las placas solares: células ultrafinas que convierten cualquier tejido en fuente de energía fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .

Leer más