Posiblemente estará prohibido matricular coches con motores de combustión más allá de 2040 y son muchas las preocupaciones al respecto. La industria de la automoción es un pilar fundamental para la economía española y surge la duda sobre si la transición hacia la fabricación de vehículos eléctricos representa una oportunidad o una amenaza para los millones de empleos que existen actualmente en el sector.
España ocupa el noveno puesto del ranking mundial como productor de automóviles y es segundo en Europa, por detrás de Alemania. La industria española de la automoción representa el 10% del PIB; da trabajo a dos millones de personas (más del 9% de la población activa) y supone el 19% de las exportaciones del país.
Parece evidente que, para que la industria del automóvil se mantenga firme en España a largo plazo, será necesaria una producción de vehículos eléctricos que permita conservar el peso actual del sector. La mayoría de los fabricantes da información con cuentagotas sobre qué hará a este respecto, alegando que las decisiones vienen de fuera, o sea de sus matrices.
Fabricación incipiente en España
Ninguna marca produce turismos 100% eléctricos en España en la actualidad, de forma que los que se llevan el protagonismo son los vehículos comerciales o profesionales. Únicamente PSA (Citroën, Peugeot, Opel y DS) prevé, de momento, incorporar en España la fabricación de turismos eléctricos.
José Antonio León, director de comunicación y relaciones institucionales de Groupe PSA para España y Portugal, afirma que en España son el único fabricante de automóviles que producirá vehículos 100% eléctricos a partir de 2020 en sus tres fábricas españolas (Zaragoza, Vigo y Madrid) gracias a las inversiones que se están realizando en dichas plantas para la instalación de la CMP. Esta última es una plataforma modular que permite producir motores gasolina, diésel, híbridos enchufables o 100% eléctricos en la misma línea de producción.
Aproximadamente el 85% del sector se exporta a otros países, mayoritariamente europeos, lo que exigirá a los fabricantes que se adapten a lo que demanden estos mercados, donde la progresiva electrificación del parque de automóviles es imparable. En ese sentido, es absolutamente necesario adaptar nuestras plantas para incluir modelos eléctricos o híbridos enchufables a las líneas de producción.
Por ejemplo, PSA invertirá alrededor de 250 millones de euros en 2021 en la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza) para la producción del nuevo Corsa y su versión eléctrica, según un Decreto-Ley publicado en el Boletín Oficial de Aragón (BOA).
Asimismo, la compañía fabricará en la planta de Vigo las versiones eléctricas de Citroën Berlingo, Peugeot Rifter, Opel Combo y Peugeot 2008. En cuanto a la factoría situada en el distrito madrileño de Villaverde, ésta se encargará del Citroën C4 para 2021.
Por su parte, la marca española Seat, perteneciente al grupo Volkswagen, no decide qué modelos se fabrican en España. La compañía presentó a principios de mes el el-Born, un concept car basado en la plataforma modular eléctrica MEB de Volkswagen, que ha sido diseñado en Barcelona, pero cuya versión definitiva se fabricará en Zwickau (Alemania).
“El Cupra Formentor o vehículos con mismos sistemas de electrificación sí que podrían fabricarse en Martorell”, indica Santi Castellà, responsable de electromovilidad de Seat, aunque desde la empresa no terminan de confirmar si será así seguro. Este híbrido enchufable, enmarcado en la categoría de los llamados CUV (crossover coupé), empezará a fabricarse en 2020.
El responsable de electromovilidad de Seat, Santi Castellà, considera que no peligra el futuro del sector del automóvil en España, ya que sólo habrá que readaptar líneas de producción