La pifia de Ferrari que le costó ganar en Mónaco: no cambió el palier izquierdo dañado del coche de Charles Leclerc
La carrera del Gran Premio de Mónaco tuvo su mayor golpe de efecto media hora antes de que se apagara el semáforo. El Ferrari de Charles Leclerc, que salía desde la pole, tuvo problemas mecánicos en la vuelta de formación de la parrilla. Rápidamente se apuntó a la caja de cambios, pero el problema estuvo en otro sitio.
Fue el palier izquierdo del Ferrari el que falló en Montecarlo, arruinando todas las opciones de victoria de Ferrari y del héroe local. Un error muy grosero por parte del equipo que ni siquiera se cercioró de que esa parte del monoplaza estuviese en buen estado tras el golpe que se dio Leclerc durante la clasificación.










