Sam Altman está intentando comprar su propia empresa de cohetes para competir con SpaceX. La clave: los centros de datos

Sam Altman está intentando comprar su propia empresa de cohetes para competir con SpaceX. La clave: los centros de datos

La rivalidad entre Sam Altman y Elon Musk acaba de alcanzar su cota más alta: el espacio. Y todo para que OpenAI pueda desplegar sus propios datacenters en el espacio.

La noticia. Según ha revelado el Wall Street Journal, el CEO de OpenAI ha estado explorando la compra de Stoke Space, una startup de Seattle que desarrolla cohetes reutilizables, con el objetivo de construir centros de datos en el espacio.

Aunque las conversaciones con Stoke Space se enfriaron en otoño, el movimiento confirma una tendencia que llevamos meses observando: a Silicon Vallen se le está quedando pequeña la Tierra para alimentar la IA.

El plan de Sam. Según las fuentes del Journal, Sam Altman no buscaba un proveedor de lanzamientos, sino una inversión que asegurara a OpenAI el control mayoritario de Stoke Space.

Stoke Space, fundada en 2020 por exingenieros de Blue Origin, está desarrollando un cohete totalmente reutilizable llamado 'Nova' para competir con el Falcon 9 de SpaceX.

Para qué. Altman mantiene una tensa rivalidad con Elon Musk, así que la lógica de este movimiento sería reducir la dependencia de OpenAI de los cohetes de Musk en el caso de que decidiera desplegar servidores en el espacio.

Pero por encima de eso hay una motivación puramente energética. La demanda de cómputo para la IA es tan insaciable que las consecuencias ambientales de mantenerla en la Tierra serán insostenibles. En ciertas órbitas, en cambio, la energía solar está disponible 24/7 y el vacío del espacio ofrece un disipador térmico infinito para refrigerar los equipos sin gastar agua.

La fiebre de los datacenters espaciales. Altman no está solo en esta carrera. Lo que hasta hace poco parecía una excentricidad se ha convertido en un proyecto serio para las grandes tecnológicas:

Y qué dice Musk. La ironía de que Altman busque su propia compañía de cohetes es que el líder indiscutible del sector, SpaceX de Elon Musk, ya tiene la infraestructura desplegada.

Mientras sus competidores diseñan prototipos y buscan financiación, Musk ha cortado el debate con su habitual contundencia: ante la discusión sobre la necesidad de construir nuevos centros de datos orbitales, aseguró que no hace falta reinventar la rueda: "Bastará con escalar los satélites Starlink V3... SpaceX lo va a hacer".

Imágenes | Ministerio de Comunicaciones de Brasil |  Village Global

En Xataka | Construir centros de datos en el espacio era el nuevo negocio de moda. Elon Musk acaba de romperlo con un tuit

-
La noticia Sam Altman está intentando comprar su propia empresa de cohetes para competir con SpaceX. La clave: los centros de datos fue publicada originalmente en Xataka por Matías S. Zavia .

Leer más

La gran esperanza de Starship ha empezado con mal pie: una nueva y dolorosa explosión

La gran esperanza de Starship ha empezado con mal pie: una nueva y dolorosa explosión

La gran esperanza para la próxima generación de vuelos de Starship ha empezado con mal pie. SpaceX ha sufrido un nuevo revés en Starbase, y solo su rápida capacidad de iteración puede salvar los muebles.

Una vida efímera. El Super Heavy Booster 18, el primer propulsor de la nueva versión 3 de Starship, reventó durante la madrugada del 21 de noviembre mientras los ingenieros de SpaceX validaban sus mejoras estructurales.

El prototipo, que debía lanzarse durante el vuelo 12 a principios de 2026, duró apenas 14 días desde que se completó su ensamblaje. 48 horas después de ser trasladado al banco de ensayos de Masseys, en Starbase, una prueba de presión del sistema de gas hizo que reventara el tanque de oxígeno líquido.

Sistemas rediseñados. El objetivo de SpaceX era testear los sistemas de propelentes del cohete, que fueron rediseñados para la versión 3. Afortunadamente, el Booster 18 no contenía metano ni oxígeno líquido, lo que habría causado una gran explosión como la que destruyó Masseys en una carga de combustible de la Starship 36 el pasado mes de junio.

Con la zona despejada y los motores Raptor sin instalar aún, el Booster 18 solo ha causado una víctima: su propia estructura, que ha quedado inutilizada.

El sospechoso habitual. Aunque hay una investigación oficial en curso, el análisis de NASASpaceFlight apunta al mismo componente que causó la explosión de la Starship 36: la ruptura de alguno de los depósitos COPV que almacenan nitrógeno u oxígeno gaseoso a alta presión en el cohete.

Estos depósitos son los encargados de accionar las válvulas y los sistemas de arranque de los motores. La explosión de uno de ellos pudo causar una reacción en cadena en los COPVs adyacentes lo suficientemente fuerte como para reventar la pared del cohete.

Y ahora qué. La pérdida del Booster 18 es dolorosa no solo por ser el primer propulsor de la versión 3, sino por ser el prototipo asignado para probar la nueva plataforma de lanzamiento Pad 2 en Starbase. Sin un cohete físico que colocar en la base, SpaceX no podrá realizar aún las pruebas completas de los sistemas de tierra, como los tanques de la nueva plataforma.

Por si no era ya lo bastante agresivo, el calendario de SpaceX se tensa aún más. Y eso que la compañía mantiene programado el vuelo 12 durante el primer trimestre de 2026. SpaceX tiene objetivos muy ambiciosos en el corto plazo, incluyendo las pruebas de transferencia de combustible en órbita que necesitará para llevar astronautas a la Luna con Artemis III. Una misión en la que ahora compite con Blue Origin y Lockheed Martin.

Imagen | SpaceX

En Xataka | Un genio llamado Tom Mueller diseñó los motores del Falcon 9. Y ahora ese genio quiere superar a SpaceX en su propio terreno

-
La noticia La gran esperanza de Starship ha empezado con mal pie: una nueva y dolorosa explosión fue publicada originalmente en Xataka por Matías S. Zavia .

Leer más

Una nueva y “extraordinaria” anomalía de 3I/ATLAS mantiene viva la polémica a medida que el cometa se acerca a la Tierra

Una nueva y "extraordinaria" anomalía de 3I/ATLAS mantiene viva la polémica a medida que el cometa se acerca a la Tierra

Avi Loeb ha vuelto a la carga. Mientras la NASA despliega una flota sin precedentes de cámaras y telescopios para observar el tercer visitante interestelar de la historia, el físico de Harvard señala una coincidencia orbital con Júpiter tan precisa que, a falta de explicación, desafía el azar.

Un poco de contexto. El sistema solar tiene un nuevo objeto invitado y, como sucedió con sus dos únicos predecesores conocidos, 'Oumuamua y 2I/Borisov, no ha llegado sin polémica. El cometa interestelar 3I/ATLAS, descubierto en julio de 2025, va camino de hacer su máxima aproximación a la Tierra.

Para la NASA, es una oportunidad de oro de estudiar la química de otro sistema solar. Para el controvertido astrofísico Avi Loeb, director del Proyecto Galileo, los datos orbitales acaban de revelar una "anomalía extraordinaria" que, por enésima vez, ha asociado a un posible origen artificial.

Una probabilidad de 1 entre 26.000. Según los últimos datos de trayectoria del JPL de la NASA, 3I/ATLAS pasará por el punto más cercano a Júpiter de su trayectoria el 16 de marzo de 2026. Pero lo sorprendente no es el acercamiento en sí, dice Loeb, sino la distancia exacta a la que ocurrirá.

Si una nave nodriza quisiera "sembrar dispositivos" en Júpiter o aprovechar sus puntos de Lagrange para estacionarse con un gasto mínimo de combustible, debería llegar justo al borde del llamado Radio de Hill, que delimita la esfera de influencia gravitatoria del gigante gaseoso.

Para la fecha del encuentro, el Radio de Hill de Júpiter será de 53.502 millones de kilómetros. ¿El dato que ha levantado las cejas de Loeb? La distancia mínima de acercamiento de 3I/ATLAS es de 53.445 millones de kilómetros. Según el cosmólogo, la probabilidad de que una roca interestelar pase aleatoriamente con esta precisión por el borde del Radio de Hill de Júpiter es de aproximadamente 1 entre 26.000.

¿Motores o desgasificación? La NASA ya había descartado que la "aceleración no gravitacional" observada en 3I/ATLAS proviniese de motores artificiales. 3I/ATLAS es un cometa activo. Como tal, al acercarse al Sol, el calor sublima el hielo de su cuerpo, creando chorros de gas que actúan como propulsores naturales, empujando la roca y alterando su órbita.

Sin embargo, Loeb argumenta que esta aceleración observada durante el perihelio (el punto más cercano al Sol) fue de la magnitud exacta necesaria para corregir el rumbo hacia esa intersección precisa con la esfera de Hill de Júpiter. Si fuera una nave tecnológica, argumenta Loeb, esos "chorros" observados podrían no ser hielo sublimándose, sino propulsores realizando una maniobra de asistencia gravitatoria.

Saldremos de dudas. El desenlace de esta historia llegará en los próximos meses. El 19 de diciembre tendremos el máximo acercamiento del cometa a la Tierra, momento ideal para observaciones espectroscópicas detalladas. Una medición espectroscópica de la velocidad y composición de los chorros revelará si provienen de la sublimación de bolsas de hielo o de propulsores tecnológicos.

Si en marzo de 2026, tras su paso por Júpiter, detectamos nuevos objetos orbitando el gigante gaseoso que no hemos enviado nosotros, la historia de la humanidad podría cambiar. Si no, habremos tenido la oportunidad única de estudiar de cerca un fragmento de un mundo alienígena, lo cual, como trata de defender la NASA, ya es extraordinario por derecho propio.

Imagen | NASA

En Xataka | La NASA lleva mes y medio acusada de "secuestrar" las fotos de 3I/ATLAS: no ha tenido más remedio que publicarlas

-
La noticia Una nueva y "extraordinaria" anomalía de 3I/ATLAS mantiene viva la polémica a medida que el cometa se acerca a la Tierra fue publicada originalmente en Xataka por Matías S. Zavia .

Leer más

Esta mujer lleva años acusada de cometer el único delito que ha tenido lugar en el espacio. Era todo mentira

Esta mujer lleva años acusada de cometer el único delito que ha tenido lugar en el espacio. Era todo mentira

Hace seis años, su cara dio la vuelta al mundo. La astronauta Anne McClain apareció en todos los medios como presunta autora del primer delito cometido fuera de la Tierra. Ahora sabemos que nunca ocurrió.

Un poco de contexto. En agosto de 2019, la NASA abrió un expediente para investigar lo que parecía el primer delito cometido en el espacio. La astronauta Anne McClain había sido acusada de usurpación de identidad y acceso irregular a los registros financieros de su exmujer mientras estaba en la Estación Espacial Internacional. En concreto, su expareja la había acusado de "adivinar" sus credenciales para espiar su cuenta bancaria desde el espacio.

Se lo había inventado. Seis años después, Summer Worden, exesposa de McClain y exoficial de inteligencia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, se ha declarado culpable de mentir a las autoridades federales en un giro que cierra definitivamente este capítulo lamentable para la astronauta.

Según el comunicado oficial de la fiscalía, una investigación reveló que Worden había compartido voluntariamente sus credenciales con McClain desde 2015. La cuenta bancaria en cuestión llevaba abierta desde 2018. Worden permitió el acceso de McClain hasta enero de 2019, momento en el que cambió las claves, algo que ocultó para incriminar a su expareja.

La custodia de un hijo como móvil. La acusación llegó en medio de un divorcio complicado y una disputa por la custodia de un hijo en común. McClain siempre mantuvo su inocencia, argumentando que simplemente había revisado las finanzas familiares para asegurarse de que había fondos suficientes para el cuidado del niño, algo que hacía rutinariamente con el consentimiento de Worden.

El daño a su reputación fue inmediato y tuvo ramificaciones y rumores más allá de lo legal. Coincidió con que la NASA pospusiera el primer paseo espacial exclusivamente femenino de su historia, con McClain y Christina Koch como protagonistas. El motivo fue la falta de trajes adecuados, pero la sombra de la acusación y el escrutinio público siempre planearon sobre aquella decisión.

Redimida. La resolución del caso llega en un momento dulce para Anne McClain. La astronauta ha continuado trabajando para la NASA y, el pasado mes de marzo, tuvo la oportunidad de volver a la ISS como comandante de la misión SpaceX Crew-10. La sentencia contra su exesposa se dictará en febrero de 2026. La pena máxima es de cinco años de prisión y una multa de 250.000 dólares.

Imagen | NASA

En Xataka | Cuántas veces se ha ido a la Luna y por qué solo la han pisado 11 aviadores militares y un geólogo en toda la historia

-
La noticia Esta mujer lleva años acusada de cometer el único delito que ha tenido lugar en el espacio. Era todo mentira fue publicada originalmente en Xataka por Matías S. Zavia .

Leer más

La única foto que necesitas para entender la escala de lo que acaba de hacer Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos

La única foto que necesitas para entender la escala de lo que acaba de hacer Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos

A falta de plátanos, nada como tener a cinco operarios humanos en la foto para comprender la escala del cohete New Glenn, cuya primera etapa de 57 metros de altura por siete de diámetro aterrizó con éxito en una barcaza en el Atlántico.

SpaceX tiene compañía. Hasta ahora, el club de empresas capaces de hacer aterrizar sus cohetes de clase orbital para poder reutilizarlos tenía un único socio: SpaceX. Desde hace una década, la empresa de Elon Musk ha dominado en solitario el juego de la reutilización, aterrizando y volviendo a despegar hasta 500 veces con el Falcon 9 gracias a una fiabilidad que ya es más que rutinaria.

Lo que ves en esta foto es la ruptura de ese monopolio. El primer aterrizaje exitoso del enorme cohete New Glenn, conseguido apenas en su segundo vuelo, demuestra que la reutilización orbital ya no es cosa de una sola empresa.

Si bien Blue Origin, fundada en el año 2000 por Jeff Bezos, lleva mucho retraso con respecto a SpaceX, acaba de dar un salto de gigante que Bezos resumió con una expresión en latín: Gradatim Ferociter ("paso a paso, ferozmente").

Tan grande como grácil. A diferencia del Falcon 9, que mide 70 metros y puede poner unas 22 toneladas de carga en órbita baja, el New Glenn se impone con 98 metros de altura y una capacidad prevista de 45 toneladas.

Si no hubiéramos visto a SpaceX atrapar tres veces el Super Heavy (la primera etapa de Starship) con los brazos de la torre de lanzamiento, más improbable nos parecería que un cohete como el New Glenn fuera capaz de posarse grácilmente en el centro de una barcaza en el océano Atlántico.

Y sin cubrirse de hollín. Hay otro detalle fundamental en la foto: el fuselaje del cohete está limpio. A diferencia de los propulsores de Falcon 9, que regresan cubiertos del característico hollín negro que provoca la combustión de queroseno, el New Glenn parece casi impoluto.

El motivo es que sus siete potentes motores BE-4 utilizan metano y oxígeno líquido (una combinación de propelentes criogénicos conocida como methalox). Este combustible no solo es más eficiente y barato, sino que arde de forma mucho más limpia, facilitando las tareas de inspección y reacondicionamiento para el siguiente vuelo.

Con este aterrizaje, el New Glenn se ha convertido en el primer cohete de methalox en recuperar con éxito una primera etapa de un vuelo orbital, adelantándose al Zhuque 3 de la empresa china Landspace (y con permiso de Starship, que también usa methalox, pero nunca ha alcanzado la órbita).

Se vienen cositas. El momento dulce de Blue Origin empieza ahora. En una entrevista con Ars Technica, el CEO de la compañía, Dave Limp, ha confirmado que el objetivo para 2026 es agresivo es completar entre 12 y 24 misiones.

La compañía ha anunciado un precio de lanzamiento de unos 70 millones de dólares, una cifra casi idéntica a la que SpaceX cobra por un Falcon 9. Pero el New Glenn no solo compite con el Falcon 9, sino que amenaza con reventar el mercado compitiendo directamente en la liga del Falcon Heavy, pero con la ventaja de una primera etapa única y totalmente reutilizable.

En cuanto al cohete que ha aterrizado, su próxima carga no será una sonda ni un satélite, sino el módulo lunar Blue Moon Mark 1, que la compañía planea lanzar en el primer trimestre de 2026 para demostrar a la NASA que están listos para la carrera lunar.

Imagen | Jeff Bezos, Blue Origin

En Xataka | Blue Origin tiene ahora una oportunidad de oro para adelantar a SpaceX en los viajes a la Luna. Y la está aprovechando

-
La noticia La única foto que necesitas para entender la escala de lo que acaba de hacer Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos fue publicada originalmente en Xataka por Matías S. Zavia .

Leer más

Todos los rovers de Marte, incluido el que la historia olvidó, y cómo cambiaron nuestra visión del planeta rojo

Todos los rovers de Marte, incluido el que la historia olvidó, y cómo cambiaron nuestra visión del planeta rojo

Los romanos no fueron los primeros en asociar ese brillante punto rojizo del cielo nocturno con el dios de la guerra. Mucho antes, los babilonios ya le habían puesto un nombre que evocaba la destrucción. Milenios de astronomía y ciencia no han hecho más que incrementar nuestra fascinación por el inhóspito planeta rojo.

Después de observarlo con telescopios, escribir innumerables historias sobre sus habitantes imaginarios y visitarlo con las primeras sondas, en las últimas décadas, la humanidad ha hecho algo mucho más extraordinario: recorrer Marte con vehículos robot: extensiones robóticas de nuestra propia curiosidad que han cruzado desiertos, escalado montañas y analizado rocas para enseñarnos lo que no sabíamos sobre cómo se formó nuestro sistema solar y por qué Marte pasó de ser un mundo lleno de agua a un gélido erial.

Índice de Contenidos (10)

Qué son los rovers de Marte

En pocas palabras, un rover marciano es un vehículo con ruedas diseñado para desplazarse y explorar la superficie de Marte. A diferencia de los módulos de aterrizaje y otras sondas estacionarias, los rovers tienen la capacidad de moverse de forma autónoma por el terreno para estudiar una variedad mucho más amplia de rocas y características geológicas. Para ello, viajan equipados con un conjunto de instrumentos capaces de analizar la composición química y física del suelo, las rocas y la delgada atmósfera marciana.

En el caso de Marte, lo que ha impulsado el complicado y carísimo envío de rovers es conocer la historia del agua en el planeta rojo y, por extensión, si pudo albergar vida en algún momento de su pasado. Los rovers buscan y caracterizan rocas y suelos que puedan contener pistas de antigua actividad hidrológica, como minerales que solo se forman en presencia de agua.

Los primeros rovers tenían una misión más sencilla: demostrar que la tecnología funcionaba y buscar las primeras pruebas directas de que el agua líquida había fluido alguna vez por la superficie. La pionera misión del Sojourner fue una demostración tecnológica para probar que la movilidad sobre ruedas fuera posible en Marte. Tras su éxito, los rovers gemelos Spirit y Opportunity confirmaron la presencia de agua abundante en el pasado marciano, y su sucesor, el rover Curiosity, buscó los ingredientes químicos esenciales para tratar de confirmar la presencia de vida.

Finalmente, el rover Perseverance se ha encargado de recoger muestras de posibles biofirmas para una misión futura pueda traerlas a la Tierra. Si bien la búsqueda de vida extraterrestre se centra en los exoplanetas, los rovers son nuestra mejor baza para confirmar la vida microbiana pasada en otros planetas de nuestro propio sistema solar.

Cómo son: diseño, instrumentos, procesador

Infografía de los instrumentos del rover Perseverance

Instrumentos del rover Perseverance de la NASA

Los rovers marcianos actuales tienen el tamaño de un coche y pesan en torno a una tonelada. Su diseño de seis ruedas sin muelles ni amortiguadores, sujetas a dos pares de brazos articulados, se conoce como "rocker-bogie". El "rocker" es el brazo más grande conectado al chasis. El "bogie" es un brazo más pequeño que conecta las ruedas delantera y central.

Esta configuración mecánica permite que el rover mantenga todas las ruedas en contacto con el suelo en casi todo momento, distribuyendo el peso de manera uniforme. Gracias a este diseño, un rover puede superar obstáculos de hasta el doble del diámetro de sus ruedas y mantener una estabilidad increíble en pendientes pronunciadas, adaptándose al terreno de una forma parecida a como lo haría un insecto.

Aunque reciben instrucciones desde la Tierra, son completamente autónomos, la única manera de evitar un paso en falso en el difícil entorno marciano. Debido a la distancia entre la Tierra y Marte, una señal de radio puede tardar hasta 20 minutos en llegar en un solo sentido, lo que haría imposible controlar el rover en tiempo real. En su lugar, los ingenieros envían un conjunto de comandos para todo el día, y el rover los ejecuta de forma autónoma, utilizando sus propios sensores para evitar obstáculos por el camino.

A pesar de ello, los rovers marcianos tienen procesadores muy limitados. La unidad central, el "cerebro" del rover, es responsable de procesar las imágenes de las cámaras y controlar los motores de las ruedas, así como de operar el brazo robótico y programar las comunicaciones.

El rover Perseverance, el más avanzado hasta ahora, utiliza como CPU un PowerPC 750, el mismo chip que montaba el iMac G3 de 1998. La razón no es el coste, sino la fiabilidad. Son procesadores muy probados y "endurecidos contra la radiación", lo que significa que están diseñados para resistir el bombardeo constante de partículas de alta energía del espacio sin sufrir fallos.

El Perseverance tiene 23 cámaras en total. Algunas para la navegación (Navcams), otras para detectar peligros cercanos (Hazcams), y las más importantes: las científicas, montadas en un mástil que actúa como la "cabeza" del rover. Pueden hacer zoom, tomar imágenes panorámicas en 3D y a color de alta definición. Otros instrumentos incluyen una estación meteorológica, un radar de penetración terrestre para "ver" bajo la superficie y mapear las capas de roca y hielo, o micrófonos para escuchar los sonidos del viento marciano.

Para que todo este complejo sistema funcione, se necesita una fuente de energía fiable. En Marte, hay dos opciones: paneles solares (la tecnología elegida para los primeros rovers) y un generador termoeléctrico de radioisótopos (RTG), esencialmente una batería nuclear alimentada por una pastilla de plutonio (como la que llevan Curiosity y Perseverance).

Cuál fue el primer rover en Marte

El rover soviético PrOP-M

El rover soviético PrOP-M

Aunque el rover Sojourner de la NASA sea conocido como el primer rover marciano, no fue el primero en ser enviado al planeta rojo. Ese honor, a menudo olvidado, pertenece a la Unión Soviética. En 1971, 26 años antes de que Sojourner dejara sus huellas en Marte, la misión Mars 3 llevaba a bordo un pequeño vehículo llamado PrOP-M.27.

El diseño del PrOP-M era único y no se ha vuelto a repetir. En lugar de ruedas, estaba diseñado para desplazarse sobre la superficie utilizando un par de esquís. Era una pequeña caja de 4,5 kg que debía permanecer conectada a su módulo de aterrizaje mediante un cable de 15 metros. Su sistema de navegación era increíblemente rudimentario, pero ingenioso para su época: dos pequeñas barras metálicas en la parte delantera detectaban los obstáculos, lo que activaba un algoritmo autónomo para retroceder y rodearlos.

La existencia de este rover fue un secreto guardado durante casi 20 años porque nunca llegó a desplegarse. El 2 de diciembre de 1971, el módulo de aterrizaje de la Mars 3 soviética logró la hazaña de ser la primera nave espacial en realizar un aterrizaje suave en la superficie de Marte. Sin embargo, el triunfo duró poco. Tras solo 110 segundos de operación, durante los cuales transmitió una imagen parcial e irreconocible, el lander enmudeció para siempre. La causa más probable fue una colosal tormenta de polvo que azotaba el planeta en ese momento, un primer aviso de lo increíblemente difícil que es la exploración marciana.

Cuántos rovers se han enviado al planeta rojo

A día de hoy, y sin incluir los intentos fallidos, seis rovers han llegado a la superficie de Marte: cinco de la NASA y uno de la agencia china CNSA. Cada uno de ellos ha tenido un objetivo y contexto diferente, empezando por breves pruebas tecnológicas y culminando en expediciones de varios años.

Sojourner (1997)

El rover Sojourner de la NASA tras descender de la rampa

El rover Sojourner de la NASA tras descender por la rampa

La misión Mars Pathfinder de la NASA abrió el camino que han recorrido todas las misiones posteriores. Su pequeño rover Sojourner, del tamaño de un microondas, no pretendía hacer ciencia revolucionaria, sino demostrar que es posible aterrizar y operar un vehículo con ruedas en Marte.

Para ello, la NASA utilizó un arriesgado sistema de aterrizaje basado en un conjunto de airbags gigantes que permitieron a la sonda rebotar sobre la superficie hasta detenerse de forma segura. El 4 de julio de 1997, Sojourner descendió por una rampa desde el aterrizador (bautizado como "Estación Memorial Carl Sagan") y comenzó su exploración de Ares Vallis.

Su misión debía durar solo 7 soles (o días marcianos), pero superó todas las expectativas, operando durante 83 soles. En ese tiempo, recorrió algo más de 100 metros, analizó la composición de rocas con su espectrómetro de rayos X, y envió a la Tierra más de 550 imágenes. El éxito de Sojourner no solo fue técnico; fue un fenómeno cultural que cautivó al mundo y despertó un apetito masivo por la exploración planetaria en tiempo real.

Spirit y Opportunity (2004)

El rover Opportunity en una sala limpia del Kennedy Space Center

El rover Opportunity en una sala limpia del Kennedy Space Center

Tras el éxito de Sojourner, la NASA subió la apuesta con la misión Mars Exploration Rover. Spirit y Opportunity, dos rovers idénticos del tamaño de un carrito de golf, fueron enviados a lados opuestos del planeta con la misión de "seguir el rastro del agua". Alimentados por paneles solares, estos gemelos robóticos acabaron reescribiendo la historia de Marte.

Spirit aterrizó el 4 de enero de 2004 en el cráter Gusev, un lugar que desde la órbita parecía haber sido un antiguo lago. Sin embargo, la superficie estaba cubierta de roca volcánica. La misión de Spirit se transformó en 2007 gracias a un afortunado accidente: una de sus ruedas delanteras dejó de funcionar y tuvo que ser arrastrada. Al hacerlo, la rueda rota cavó una zanja en el suelo, revelando un material brillante de color blanco. El análisis demostró que era sílice casi pura, un mineral que en la Tierra se forma comúnmente en fuentes termales o fumarolas, entornos que son considerados ideales para el desarrollo de la vida microbiana. Spirit continuó operando hasta 2010, cuando quedó atrapado en un banco de arena fina, finalizando su misión tras más de seis años de exploración.

Opportunity aterrizó tres semanas después, el 25 de enero de 2004, en Meridiani Planum, y tuvo aún más suerte. Aterrizó dentro de un pequeño cráter, exponiendo un afloramiento de roca madre a pocos metros de distancia. Casi de inmediato descubrió lo que estaba buscando. Las rocas estratificadas y la presencia de pequeñas esférulas ricas en hierro, apodadas "arándanos", eran la prueba irrefutable de que esa zona había sido en el pasado la orilla de un mar salado y ácido. Lo que siguió fue una de las misiones más extraordinarias de la historia de la exploración espacial. Diseñado para durar 90 días y recorrer 1 kilómetro, Opportunity continuó explorando Marte durante casi 15 años, recorriendo una distancia récord de 45.16 kilómetros. Finalmente, en junio de 2018, una masiva tormenta de polvo que envolvió todo el planeta cubrió sus paneles solares, impidiendo que recargara sus baterías. Tras meses de intentos de restablecer el contacto, la NASA declaró el fin de la misión.

Curiosity (2012)

El rover Curiosity en una sala limpia del JPL de la NASA

El rover Curiosity en una sala limpia del JPL de la NASA

Con la misión Mars Science Laboratory (MSL) de la NASA y la llegada del rover Curiosity a Marte en 2012, la exploración del planeta rojo dio un salto de gigante. Curiosity era un laboratorio de química y astrobiología al completo. Con el tamaño de un Mini Cooper y un peso de casi una tonelada, era demasiado grande para el sistema de airbags. Por ello, la NASA diseñó una maniobra de aterrizaje increíblemente compleja llamada "Skycrane" (grúa espacial), en la que una plataforma propulsada por cohetes se encargó de posar suavemente el rover, sujeto por cables, en la superficie antes de apartarse rápidamente para acabar estrellándose a una distancia segura.

Curiosity aterrizó el 6 de agosto de 2012 en el cráter Gale, un lugar elegido por tener una montaña de 5 kilómetros de altura en su centro, el Monte Sharp, cuyas capas sedimentarias prometían ser un registro de la historia geológica de Marte. A diferencia de sus predecesores, Curiosity funciona con un RTG, lo que le proporciona energía y calor constantes para operar su sofisticado conjunto de diez instrumentos científicos. Su objetivo principal no era solo buscar agua, sino determinar si el cráter Gale alguna vez tuvo las condiciones ambientales adecuadas para la vida microbiana.

La respuesta fue un rotundo sí. Poco después de aterrizar, Curiosity descubrió lechos de antiguos arroyos y, al perforar una roca llamada "John Klein", confirmó que se encontraba en el lecho de un antiguo lago de agua dulce que contenía todos los elementos químicos esenciales para la vida: carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, fósforo y azufre. Más tarde, su instrumento de análisis de muestras detectó moléculas orgánicas complejas conservadas en rocas de 3.000 millones de años, los ladrillos con los que se construye la vida. Hoy el rover Curiosity lleva más de 12 años escalando el monte Sharp, enviando vídeos impresionantes y revelando los secretos de cómo Marte pasó de ser un mundo potencialmente habitable al desierto helado que es hoy.

Perseverance (2021)

El rover Perseverance colgado de la Skycrane

El rover Perseverance colgado de la Skycrane

Perseverance aterrizó en Marte el 18 de febrero de 2021. Es el rover más avanzado jamás enviado a otro planeta. Basado en el exitoso diseño de Curiosity, comparte su chasis y su sistema de aterrizaje Skycrane, pero está equipado con un conjunto de instrumentos completamente nuevo y una misión aún más ambiciosa. Aterrizó en el cráter Jezero, un lugar que hace miles de millones de años albergó un profundo lago y un delta fluvial, uno de los mejores lugares en todo Marte para buscar signos de vida pasada.

La misión de Perseverance es buscar biofirmas, es decir, rastros químicos o minerales que la vida microbiana antigua podría haber dejado en las rocas. Y lo más importante: coleccionar muestras para su futura recolección. Perseverance está equipado con un sistema de perforación y almacenamiento que le permite extraer núcleos de roca del tamaño de un dedo, sellarlos herméticamente en tubos de titanio y depositarlos en la superficie para que la misión Mars Sample Return (ahora mismo en standby) y traerlos a la Tierra para su análisis en los laboratorios más avanzados del mundo.

En su tiempo en Marte, Perseverance ha hecho descubrimientos cruciales. Ha encontrado una gran diversidad de moléculas orgánicas en las rocas del suelo del cráter, lo que refuerza la idea de que los componentes básicos de la vida estaban presentes. Y ha recolectado muestras particularmente prometedoras. Pero durante años, el rover quedó eclipsado por el protagonismo de un compañero de viaje: el helicóptero Ingenuity, un demostrador tecnológico que probó con éxito que es posible volar de forma autónoma en la fina atmósfera marciana, y que duró 14 veces más de lo que estaba previsto.

Zhurong (2021)

El recorrido del rover chino Zhurong en Marte

El recorrido del rover chino Zhurong en Marte

El 14 de mayo de 2021, la exploración de Marte dejó de ser un dominio exclusivo de la NASA. Ese día, China logró una hazaña técnica sin precedentes con su misión Tianwen-1: en su primer intento, consiguió poner en órbita una sonda, aterrizar una plataforma en la superficie y desplegar su primer rover marciano, Zhurong. Este éxito convirtió a China en la segunda nación en operar un rover en el planeta rojo, marcando el comienzo de una nueva era multinacional en la exploración de Marte.

Zhurong, que lleva el nombre del dios del fuego en la mitología china, aterrizó en Utopia Planitia, una vasta llanura en el hemisferio norte. A diferencia de los grandes rovers de la NASA, Zhurong era más comparable en tamaño a Spirit y Opportunity y, como ellos, dependía de paneles solares para obtener energía. Su misión principal era estudiar la geología local, la composición del suelo y la posible distribución de hielo de agua subterráneo.

Durante su misión, Zhurong recorrió casi 2 kilómetros y realizó también descubrimientos importante. Utilizando su radar de penetración terrestre, se supo que se encontraba en lo que había sido la línea de costa de un antiguo y vasto océano que cubría el hemisferio norte de Marte. El rover también se hizo famoso por una de sus características únicas: una cámara inalámbrica desmontable que podía dejar en el suelo para tomarse "selfies" junto a su plataforma de aterrizaje, una ingeniosa solución que le permitió ganar la partida a Perseverance en la carrera por la mejor foto de familia marciana.

Cuántos rovers hay ahora y cuál es su misión

Ingenieros de la NASA junto a maquetas de Sojourner, Opportunity y Curiosity

Ingenieros de la NASA junto a maquetas de Sojourner, Opportunity y Curiosity

A día de hoy, solo quedan dos rovers plenamente operativos en la superficie de Marte, Curiosity y Perseverance de la NASA.

La misión actual de Curiosity es continuar su metódico ascenso por las laderas del monte Sharp, en el centro del cráter Gale. A medida que sube, analiza capas de roca cada vez más jóvenes, lo que le permite leer la historia ambiental de Marte a lo largo de millones de años para comprender en detalle cómo y por qué el clima marciano cambió de ser cálido y húmedo, potencialmente habitable, al desierto helado y seco que vemos hoy.

Por su parte, Perseverance sigue adelante con su doble misión en el cráter Jezero. Continúa explorando el antiguo delta fluvial, utilizando su avanzado conjunto de instrumentos para buscar las rocas con mayor potencial astrobiológico. Simultáneamente, sigue recolectando y sellando muestras de roca y regolito, construyendo el primer depósito de material marciano destinado a ser traído a la Tierra por futuras misiones.

Desde los esquís fallidos del PrOP-M hasta los laboratorios nucleares rodantes de hoy, la saga de los rovers de Marte es una de las mayores epopeyas tecnológicas y científicas de nuestro tiempo. Cada misión ha transformado nuestra visión del planeta rojo, convirtiéndolo de un punto de luz lejano en un mundo tangible, con una historia geológica rica y compleja. Hemos pasado de preguntarnos si alguna vez hubo agua a saber que fluyó en ríos y se acumuló en lagos y mares. Hemos pasado de especular sobre la habitabilidad a encontrar lugares que tuvieron todos los ingredientes necesarios para la vida.

El helicóptero Ingenuity que acompañó a Perseverance ha abierto la puerta a un nuevo concepto de robots voladores, y que pasará a otro nivel cuando la NASA envíe la misión Drangonfly a Titán, la luna de Saturno cubierta de mares de metano, y uno de los luares más fascinantes del sistema solar.

En cuanto a Marte, seguirá recibiendo visitantes para la misión de muestras, un hito en el que la misión Tianwen-3 de China compite con Mars Sample Return de Estados Unidos. La respuesta definitiva a la pregunta de si alguna vez existió vida en Marte probablemente la obtengamos aquí en la Tierra, cuando podamos analizar esas muestras de roca marciana con toda la potencia de los laboratorios terrestres.

Imágenes | CNSA, NASA

En Xataka | La NASA acaba de anunciar a los participantes de su "Gran Hermano": pasarán 378 días encerrados en un simulador marciano

-
La noticia Todos los rovers de Marte, incluido el que la historia olvidó, y cómo cambiaron nuestra visión del planeta rojo fue publicada originalmente en Xataka por Matías S. Zavia .

Leer más

Tres astronautas chinos han retrasado su vuelta a la Tierra por un impacto en la nave. El sospechoso: basura espacial

Tres astronautas chinos han retrasado su vuelta a la Tierra por un impacto en la nave. El sospechoso: basura espacial

La tripulación de la nave Shenzhou-20, que tenía previsto aterrizar este miércoles en Mongolia Interior, se ha visto forzada a posponer su retorno a la Tierra. La causa no es mal tiempo, como suele ser habitual en vuelso tripulados, sino el enemigo más temido de la exploración espacial moderna: un probable impacto de basura espacial.

Evaluando riesgos. La Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China (CMSA) daba la noticia esta mañana: el regreso de los tres astronautas a bordo de la Shenzhou-20 se ha retrasado indefinidamente tras las sospechas de que la nave haya sido alcanzada por un pequeño trozo de basura espacial.

La nave sigue acoplada la estación espacial china Tiangong, donde los tripulantes se encuentran a salvo. La tripulación y los ingenieros en tierra están analizando el impacto en la nave para tratar de determinar el alcance de los daños y evaluar los riesgos del viaje de regreso.

El problema es la reentrada. Tres personas viajaron a la estación espacial china en abril a bordo de la nave Shenzhou-20: Chen Dong, Chen Zhongrui y Wang Jie. El problema no es su supervivencia inmediata, sino la viabilidad de que su nave sobreviva a la maniobra de reentrada atmosférica tras el impacto.

En la órbita baja, los objetos viajan a velocidades hipersónicas de hasta 28.000 km/h. A esa velocidad, incluso un diminuto fragmento de metal o pintura puede liberar una energía cinética devastadora, especialmente si impactan contra componentes críticos como el escudo térmico de la nave o sus paracaídas.

Qué sabemos por ahora. La CMSA no ha especificado dónde cree que se produjo el impacto ni qué datos les alertaron del suceso. Ahora, los ingenieros en tierra y la tripulación en órbita realizarán comprobaciones de telemetría, verificarán posibles fugas y analizarán los sistemas de guiado y propulsión.

Es muy probable que utilicen el brazo robótico de 10 metros de la estación Tiangong para realizar una inspección visual detallada de la Shenzhou-20. Si fuera necesario, no se descarta una actividad extravehicular (EVA) o caminata espacial para evaluar los daños de cerca.

Un problema que China intentaba evitar. La ironía de este incidente es que la propia tripulación de la Shenzhou-20 es plenamente consciente del peligro. De hecho, parte de su misión de seis meses en órbita se centró en mitigar este riesgo.

Dos de los astronautas pasaron seis horas en septiembre instalando escudos de protección adicionales contra fragmentos orbitales en el exterior de la estación Tiangong. Si bien reforzaron la estación el impacto parece haberse producido en lave que los traería de vuelta.

Imagen | CMSA

En Xataka | Cada día reingresan tres grandes piezas de basura espacial: "algún día se nos acabará la suerte y caerán sobre alguien"

-
La noticia Tres astronautas chinos han retrasado su vuelta a la Tierra por un impacto en la nave. El sospechoso: basura espacial fue publicada originalmente en Xataka por Matías S. Zavia .

Leer más

3I/ATLAS muestra signos de aceleración no gravitacional: algo lo ha empujado, y creemos saber qué

3I/ATLAS muestra signos de aceleración no gravitacional: algo lo ha empujado, y creemos saber qué

El tercer objeto interestelar que hemos descubierto en el sistema solar sigue dando que hablar. A medida que 3I/ATLAS se aleja del Sol y vuelve a ser visible a través de los telescopios, cada movimiento que hace provoca un tsunami de especulación. Y todavía quedan semanas de nuevas observaciones.

El dato que está dando que hablar. La noticia que ha desatado las teorías más excéntricas es que el cometa experimentase una ligera, pero estadísticamente significativa, "aceleración no gravitacional". Algo, además del tirón gravitatorio del Sol y los planetas, ha empujado a 3I/ATLAS.

Ocurrió el pasado 29 de octubre. Los datos del observatorio ALMA, analizados por un ingeniero del JPL de la NASA, revelan que el objeto se desvió "cuatro segundos de arco en ascensión recta" de la trayectoria que debería haber seguido si solo estuviera influido por la gravedad del Sol.

La explicación más probable. La noticia dio rienda suelta a los que intentan ver una "firma tecnológica" en todo lo que hace el objeto interestelar. Sin embargo, la explicación más probable no es que 3I/ATLAS sea una nave alienígena: hay una alternativa puramente natural que los astrónomos conocen bien.

La desviación del objeto, equivalente a diez veces el radio de la Tierra en un mes, encaja con una aceleración natural que ocurre en cometas muy activos a su paso por el Sol: el hielo sublimado actuó como un propulsor.

Cohetes de hielo. La física es simple: cuando el cometa se acerca al Sol, la radiación solar calienta su núcleo. Los hielos de su superficie (ya sean de agua, de monóxido de carbono o de dióxido de carbono) no se derriten, sino que pasan directamente de sólido a gas, un proceso conocido como sublimación.

Este gas escapa violentamente al espacio a través de grietas o zonas activas en la superficie, formando chorros o "jets". Por la tercera ley de Newton (acción-reacción), estos chorros de gas actúan como pequeños motores de cohete, empujando el núcleo del cometa en la dirección opuesta y alterando su órbita.

De ahí que brille tanto. Otra de las anomalías recién observadas en 3I/ATLAS es que se volviera extremadamente brillante antes de lo esperado, y en una tonalidad intensamente azul.

Según un estudio prepublicado en arvix.org, el cambio encaja con un brillo dominado por la emisión de gases, lo que demostraría que 3I/ATLAS es un cometa extraordinariamente activo, que encendió sus motores de sublimación al acercarse al Sol y comenzó a desgasificar material a un ritmo frenético.

Avi Loeb no está convencido. El controvertido cosmólogo de la Universidad de Harvard hizo sus propios cálculos para determinar cuánta masa tendría que haber perdido 3I/ATLAS para producir esa aceleración específica y descubrió que, como mínimo, tendría que haber perdido una sexta parte de su masa total.

Dado que la masa de 3I/ATLAS se estima en al menos 33.000 millones de toneladas, el cometa debería haber perdido 5.500 millones de toneladas de gas y polvo eyectadas al espacio en cuestión de semanas, lo que debería llevarnos a observar una nube extremadamente brillante de gas y polvo a su alrededor en las próximas semanas.

El momento clave. 3I/ATLAS pasará por el punto más cercano a la Tierra de su órbita el 19 de diciembre. Desde una distancia de 269 millones de kilómetros, la Red Internacional de Alerta de Asteroides y los telescopios espaciales Hubble y James Webb estarán observándolo en detalle.

Ellos tendrán la última palabra. Si ven una nube de gas colosal, cerraremos el caso: 3I/ATLAS es un cometa natural, aunque uno de los más extraños y activos que jamás hayamos visto. Si no ven nada, el misterio de los visitantes interestelares no hará más que intensificarse.

Imagen | NASA / SOFIA / Lynette Cook

En Xataka | Pasó de supuesta nave alienígena a definitivamente un cometa. Ahora 3I/ATLAS vuelve a sorprender con otra posibilidad

-
La noticia 3I/ATLAS muestra signos de aceleración no gravitacional: algo lo ha empujado, y creemos saber qué fue publicada originalmente en Xataka por Matías S. Zavia .

Leer más

3I/ATLAS muestra signos de aceleración no gravitacional: algo lo ha empujado, y creemos saber qué

3I/ATLAS muestra signos de aceleración no gravitacional: algo lo ha empujado, y creemos saber qué

El tercer objeto interestelar que hemos descubierto en el sistema solar sigue dando que hablar. A medida que 3I/ATLAS se aleja del Sol y vuelve a ser visible a través de los telescopios, cada movimiento que hace provoca un tsunami de especulación. Y todavía quedan semanas de nuevas observaciones.

El dato que está dando que hablar. La noticia que ha desatado las teorías más excéntricas es que el cometa experimentase una ligera, pero estadísticamente significativa, "aceleración no gravitacional". Algo, además del tirón gravitatorio del Sol y los planetas, ha empujado a 3I/ATLAS.

Ocurrió el pasado 29 de octubre. Los datos del observatorio ALMA, analizados por un ingeniero del JPL de la NASA, revelan que el objeto se desvió "cuatro segundos de arco en ascensión recta" de la trayectoria que debería haber seguido si solo estuviera influido por la gravedad del Sol.

La explicación más probable. La noticia dio rienda suelta a los que intentan ver una "firma tecnológica" en todo lo que hace el objeto interestelar. Sin embargo, la explicación más probable no es que 3I/ATLAS sea una nave alienígena: hay una alternativa puramente natural que los astrónomos conocen bien.

La desviación del objeto, equivalente a diez veces el radio de la Tierra en un mes, encaja con una aceleración natural que ocurre en cometas muy activos a su paso por el Sol: el hielo sublimado actuó como un propulsor.

Cohetes de hielo. La física es simple: cuando el cometa se acerca al Sol, la radiación solar calienta su núcleo. Los hielos de su superficie (ya sean de agua, de monóxido de carbono o de dióxido de carbono) no se derriten, sino que pasan directamente de sólido a gas, un proceso conocido como sublimación.

Este gas escapa violentamente al espacio a través de grietas o zonas activas en la superficie, formando chorros o "jets". Por la tercera ley de Newton (acción-reacción), estos chorros de gas actúan como pequeños motores de cohete, empujando el núcleo del cometa en la dirección opuesta y alterando su órbita.

De ahí que brille tanto. Otra de las anomalías recién observadas en 3I/ATLAS es que se volviera extremadamente brillante antes de lo esperado, y en una tonalidad intensamente azul.

Según un estudio prepublicado en arvix.org, el cambio encaja con un brillo dominado por la emisión de gases, lo que demostraría que 3I/ATLAS es un cometa extraordinariamente activo, que encendió sus motores de sublimación al acercarse al Sol y comenzó a desgasificar material a un ritmo frenético.

Avi Loeb no está convencido. El controvertido cosmólogo de la Universidad de Harvard hizo sus propios cálculos para determinar cuánta masa tendría que haber perdido 3I/ATLAS para producir esa aceleración específica y descubrió que, como mínimo, tendría que haber perdido una sexta parte de su masa total.

Dado que la masa de 3I/ATLAS se estima en al menos 33.000 millones de toneladas, el cometa debería haber perdido 5.500 millones de toneladas de gas y polvo eyectadas al espacio en cuestión de semanas, lo que debería llevarnos a observar una nube extremadamente brillante de gas y polvo a su alrededor en las próximas semanas.

El momento clave. 3I/ATLAS pasará por el punto más cercano a la Tierra de su órbita el 19 de diciembre. Desde una distancia de 269 millones de kilómetros, la Red Internacional de Alerta de Asteroides y los telescopios espaciales Hubble y James Webb estarán observándolo en detalle.

Ellos tendrán la última palabra. Si ven una nube de gas colosal, cerraremos el caso: 3I/ATLAS es un cometa natural, aunque uno de los más extraños y activos que jamás hayamos visto. Si no ven nada, el misterio de los visitantes interestelares no hará más que intensificarse.

Imagen | NASA / SOFIA / Lynette Cook

En Xataka | Pasó de supuesta nave alienígena a definitivamente un cometa. Ahora 3I/ATLAS vuelve a sorprender con otra posibilidad

-
La noticia 3I/ATLAS muestra signos de aceleración no gravitacional: algo lo ha empujado, y creemos saber qué fue publicada originalmente en Xataka por Matías S. Zavia .

Leer más

Un astrónomo de Harvard ha acusado a la NASA de ocultar imágenes de 3I/ATLAS. Tiene una explicación

Un astrónomo de Harvard ha acusado a la NASA de ocultar imágenes de 3I/ATLAS. Tiene una explicación

Avi Loeb, el controvertido cosmólogo de la Universidad de Harvard, ha acusado a la NASA de retener datos importantes sobre el cometa interestelar 3I/ATLAS, y está movilizando al Congreso de Estados Unidos para exigir su publicación. Pero esta supuesta ocultación de pruebas no es lo que parece.

Semanas sin ver las fotos. En una publicación en su blog, Loeb denuncia que la NASA lleva semanas sin hacer públicas unas imágenes del objeto tomadas con la cámara HiRISE de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter desde la órbita de Marte. Estas imágenes, capturadas entre el 2 y el 3 de octubre, cuando 3I/ATLAS pasó a 30 millones de kilómetros del planeta rojo, son, según Loeb, datos científicos "extremadamente valiosos".

La razón es que poseerían una resolución de 30 kilómetros por píxel, tres veces mayor que la mejor imagen disponible del objeto interestelar, tomada por el Telescopio Espacial Hubble. Esta "perspectiva lateral" podría ser importante para entender la geometría del objeto y su brillo, así que Loeb pidió a la congresista estadounidense Paulina Luna que exigiera al administrador en funciones de la NASA, Sean Duffy, su liberación.

La explicación. La NASA ha justificado la falta de imágenes con un argumento muy terrenal: los retrasos provocados por el cierre del gobierno de Estados Unidos desde el 1 de octubre. La NASA figura oficialmente en "shutdown" y con el 83% de su plantilla de permiso sin sueldo por la falta de acuerdo en el Congreso sobre los presupuestos federales de 2026.

Solo continúan funcionando la sala de control de la Estación Espacial Internacional y los operadores encargados de la seguridad de naves y satélites, así como un puñado de trabajos críticos. El resto (gran parte de ciencia, divulgación, tramitación de ayudas, etc.) está en pausa.

Por qué tanto interés en 3I/ATLAS. El cometa 3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar detectado en nuestro sistema solar. Desde su descubrimiento, ha mostrado un comportamiento un tanto desconcertante que ha llevado a Avi Loeb a defender la hipótesis de que podría ser un objeto artificial extraterrestre.

La última anomalía ocurrió cerca de su perihelio (el punto más cercano al Sol de su órbita) el pasado 29 de octubre, cuando 3I/ATLAS brilló intensamente en color azul y experimentó una aceleración que no puede explicarse por la gravedad del Sol. ¿Lo más probable? Que el cometa se estuviera desgasificando al entrar en calor, y los hielos sublimados actuaran como propulsores.

Si no le prestan atención se aburre. Loeb ha calculado la posibilidad de que 3I/ATLAS sea un objeto natural: "inferior a una parte en diez cuatrillones". El astrónomo destaca la trayectoria casi perfectamente alineada con el plano de los planetas, una masa inusualmente grande (por confirmar), una baja proporción de agua y una sorprendente abundancia de níquel como pruebas.

Pero esta no es la primera vez que Loeb propone que un objeto interestelar es un objeto tecnológico y "posiblemente hostil". De hecho, es la segunda vez que lo hace (la primera con 'Oumuamua), y eso que solo conocemos tres objetos interestelares que hayan visitado nuestro sistema solar.

La comunidad científica no le sigue el juego. Frente a las hipótesis de Loeb, la gran mayoría de los astrónomos ofrecen explicaciones mucho más mundanas. El brillo azul es consistente con emisiones de gas ionizado de otros cometas activos. Otras características físicas podrían explicarse si 3I/ATLAS fuera la eyección de un trozo de exoplaneta por una colisión natural lejana a la Tierra.

En cuanto a la noticia de que "la NASA" activó su protocolo de defensa ante 3I/ATLAS, también tiene una explicación simple: la Red Internacional de Alerta de Asteroides eligió hace unos días medir la posición del cometa interestelar para una campaña de astrometría planeada desde 2024. No con el objetivo de defendernos de un ataque alienígena, sino de mejorar las técnicas de medida.

Imagen | Q. Zhang y K. Dattams

En Xataka | La teoría que dice que nuestro Universo fue creado en un laboratorio: cuando la ciencia se funde con la ciencia-ficción

-
La noticia Un astrónomo de Harvard ha acusado a la NASA de ocultar imágenes de 3I/ATLAS. Tiene una explicación fue publicada originalmente en Xataka por Matías S. Zavia .

Leer más