Imitar a la naturaleza funciona: este dispositivo de la Universidad de Cambridge es capaz de llevar a cabo la fotosíntesis artificial
Los científicos saben desde hace mucho tiempo que imitar a la naturaleza suele ofrecernos buenos resultados. Al fin y al cabo los mecanismos de la evolución trabajan desde hace milenios y se han responsabilizado de descartar aquellas soluciones que no permiten a los organismos adaptarse al medio de una forma eficiente. Y también han permitido que prevalezcan aquellas estrategias que han demostrado funcionar correctamente.
Este conocimiento es el punto de partida de la biomimesis, que es la ciencia que se inspira en la naturaleza para desarrollar nuevo conocimiento científico y soluciones tecnológicas innovadoras. Al fin y al cabo muchos de los problemas a los que nos enfrentamos como especie ya han sido resueltos previamente por la naturaleza. Uno de ellos nos invita a preguntarnos qué podemos hacer para reducir la concentración de dióxido de carbono atmosférico cerca de los grandes núcleos poblacionales y las áreas industriales, y la respuesta la tenemos, una vez más, en un proceso natural: la fotosíntesis.








