Sólo hay un héroe que puede salvar a las berlinas: el coche eléctrico. Y el Opel Insignia es el mejor ejemplo
No gustan y, por tanto, no se compran. Por imagen, por comodidad o por mayor espacio habitable disponible. Por un motivo u otro, los SUV han terminado por comerse el mercado de las berlinas. El mercado no las quiere y ya son un peligro en extinción. La última en dejar de fabricarse, el Opel Insignia.










