La queja de un trabajador, ¿una oportunidad de mejora o una mala influencia?
En las empresas las críticas muchas veces no están bien vistas. Un trabajador que se queja suele ser etiquetado como un elemento negativo en nuestro equipo de trabajo. Pero creo que hay que diferenciar cómo afecta estas opiniones negativas al propio empleado y a la empresa. Se puede tomar como una llamada de atención para ver un problema y una oportunidad para mejorar o simplemente que sea reiterada siempre y provoque parálisis o desmotivación.
Alguien encuentra algo que se podría hacer mejor, normalmente de forma más eficiente. Lo habitual es comentarlo primero con nuestros compañeros, de manera que se consensúe si realmente representa un problema para todo el mundo o solo para nosotros. Es en este primer caso cuando se puede elevar la queja a un responsable para tratar de darle una solución. Incluso a veces el propio empleado lleva la solución que el cree que es la mejor para realizar los cambios.



