El 80% del hábitat del koala ya está reducido a cenizas: el icónico marsupial está a punto de cruzar la línea de no retorno
Desde hace semanas, Australia está sumida en una sucesión sequías e incendios forestales como no se recuerdan. Y, como señalan en Forbes, eso tiene consecuencias. Consecuencias sociales, económicas, políticas… pero, sobre todo, ecológicas. El mejor ejemplo es el koala.
Deborah Tabart, presidenta de la Fundación Australiana del Koala (AKF), estimaba que estos días han muerto unos 1,000 koalas por los incendios y que el 80% de su hábitat se había reducido a cenizas.
Si en mayo la AKF publicaba un informe en el que los consideraban ya “funcionalmente extintos” y encendía las alarmas de toda la prensa internacional, ahora el futuro de los koalas se ha puesto muy cuesta arriba.










