El autónomo y la economía sumergida, ¿víctima o causante?
La economía sumergida supone en España una parte importante de las transacciones que se realizan. En total se calcula que puede ascender al 22% del PIB, una cifra muy elevada que en algunos casos hasta triplica la de otros países de la UE. A los autónomos y las pymes muchas veces se les acusa de ser en parte causantes de esta economía sumergida, pero a la vez también son víctimas de la misma.
Porque la economía sumergida implica que todos los trabajos o transacciones que se realizan sin emitir facturas no constan para la Hacienda pública y por lo tanto no se pagan impuestos por ello. Pero también parte de esta economía sumergida son actividades ilícitas que lógicamente nunca pueden estar reguladas ni pagar impuestos por ellos. Desde el tráfico de estupefacientes hasta la prostitución, por citar dos ejemplos.




