En agosto de 2016, un grupo de hackers desconocidos hasta la fecha llamado “Shadow Brokers” proclamó haber sido los primeros en acceder a la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, más conocida como la NSA. El grupo filtró toda una serie de exploits que posteriormente fueron utilizados para realizar múltiples ataques, como fue el caso del asunto “WannaCry” basado en el exploit “EternalBlue” que la propia NSA llegó a utilizar.
‘Shadow Brokers’ no querían enriquecerse o vender material, sino buscaban el reconocimiento de haber superado a sus rivales de ‘Equation Group’, nombre que recibe el equipo de hackers que trabajan para la NSA. Sin embargo lo que parecía un enfrentamiento entre grupos de hackers, ha acabado mostrándose como un acontecimiento más entre la ciberguerra que mantienen China y los EEUU.
Según ha descubierto la firma de seguridad Symantec, los mismos hackers chinos que la agencia de seguridad norteamericana había entrenado durante más de una década cambiaron de bando y aprovecharon su posición en la agencia para obtener información en favor de China.
Este episodio habría ocurrido meses antes de la primera aparición de ‘Shadow Brokers’, por lo que se cree que estos agentes dobles de la inteligencia china fueron quienes accedieron a la NSA para posteriormente compartir los exploits con grupos de hackers. Es decir, no fue un hackeo externo a los sistemas de la NSA sino que fueron agentes infiltrados quienes desde dentro copiaron y aprovecharon los exploits que desde la NSA estaban utilizando.
Como describe el New York Times; “fue como si un pistolero agarra el rifle de un enemigo y comienza a disparar”. Un hallazgo que pone de manifiesto cómo la agencia de seguridad más importante de los EEUU perdió el control de su propio arsenal de ciberseguridad, permitió que hackers chinos lo obtuvieran de sus propios ordenadores y posteriormente lo distribuyeran a grupos de hackers para atacar a múltiples compañías.
Leer más