Cuando a tu jefe no le preocupa tu familia
En pleno siglo XXI, donde el trabajo flexible es ya una norma y la conciliación casi un obligación todavía quedan jefes, muchos más de los que sería recomendable, chapados a la antigua. Jefes a los que no les preocupa la familia de los empleados, ni por extensión su vida fuera de la empresa.
Esto se traduce en dos cuestiones. Para empezar las horas en la empresa que se firman son indicativas no vinculantes. Horas se echan las que hagan falta para acabar un trabajo. Y eso de irse al día siguiente a casa antes para compensar el exceso de horas es algo impensable.












