Cómo poner límites a los clientes que piensan que eres una tienda de 24 horas
Son más de las once de la noche. Si trabajas por cuenta ajena, será sinónimo de ir a dormir o estar frente a tu serie favorita. Las posibilidades son muchas. Pero si trabajas por cuenta propia, hay una máxima que suele cumplirse:un cliente te localiza vía móvil y te pide un cambio, o ha tenido una idea sobre el proyecto en el que trabajas.
No se trata de coger una pataleta cada vez que esto ocurre. Lo correcto, lo sensato y lo normal sería dejar claro que a partir de cierta hora no estás para nadie. A no ser que se trate de un problema grave. ¿Y qué significa grave? Que tu cliente se quede sin web o algo similar, ¿el resto? Puede esperar.

