Las eléctricas buscan qué hacer con las plantas de carbón que cerrarán en los próximos meses: esto es lo que pasa en otros países
Hace unos meses, el Consejo de Administración de Endesa anunció que iba cerrar todas las centrales térmicas de carbón que tenía en la península. Compostilla (León) y Andorra (Teruel) unían su destino a As Pontes (Coruña) y Litoral (Almería) en la anunciada muerte de una industria que lo fue todo en España: la del carbón.
Desde principios de 2019, los mecanismos europeos para sacar el carbón del mercado están teniendo bastante éxito y los costes de mantener abiertas este tipo de centrales son demasiado altos. Es decir, si hacemos caso a los números, la decisión tiene todo el sentido del mundo.
Sentido económico, quiero decir. La misma Endesa sabe a ciencia cierta que la importancia socioeconómica de estas centrales en su entorno es muy difícil de sustituir. Por eso, ha convocado un concurso público para decidir qué hacer con esas cuatro centrales. Así que nos hemos preguntado, ¿hay forma de no dejar tiradas a las zonas que dependen del carbón?









