Se nos está olvidando conducir. No tiene ninguna importancia y los exámenes de la DGT lo saben
Freno de mano, soltar progresivamente embrague hasta el punto de mordida mientras aceleras y, simultáneamente, soltar también el freno de mano. A mi profesor de autoescuela le gustaba llevarme a pronunciadas pendientes. Gracias a ello, 10 años después las afronto sin menor problema. Quien se saque ahora el carnet no tendrá que pasar por este proceso, se permite la asistencia en pendiente.
Olvidarse de poner las luces (con los nervios de las 7 de la mañana en pleno invierno, cuando aún es de noche) también era una falta que podía costarte el examen, y ni qué decir de que se te calase una y otra vez. Ya no importa nada de esto. El coche se encarga de que no pasen estas cosas, y la DGT no le importa demasiado.









