‘Flight Simulator 2020’, análisis: la experiencia con el simulador de vuelo más realista contada por alguien que no es piloto
Analizar videojuegos no es sencillo y mucho menos cuando hablamos de ‘Flight Simulator 2020‘, el nuevo título de Microsoft. En Xataka ya tuvimos ocasión de probarlo hace algunas semanas, cuando todavía estaba en desarrollo, y ahora hemos podido jugar a la versión final, estable y por todos accesible desde Steam, Microsoft Store o Game Pass, así que he aquí nuestro análisis. Pero juegos especiales merecen análisis especiales y eso es, precisamente, lo que vamos a hacer.
La persona más indicada para analizar a fondo cada aspecto de ‘Flight Simulator 2020‘ sería, por supuesto, un piloto, alguien que esté acostumbrado a encender, despegar, pilotar y aterrizar un Boeing 747. No es nuestro caso, por ahora. A título personal, no soy un usuario que haya jugado muchas horas a simuladores de vuelo y, de alguna forma, cuando me enfrenté a ‘Flight Simulator 2020’ lo hice con cierta… inocencia, podríamos decir. Soy un jugador amateur y la idea de este análisis es explicar la experiencia de jugar a un título de semejante calibre a jugadores que, como yo, tampoco hayan pilotado una avión de casi 200 toneladas. Vamos a ello.










