El cambio a una silla gaming, contado por alguien que siempre trabajaba en una silla de oficina: esta ha sido mi experiencia
Tengo 26 años y llevo desde los 18 trabajando en remoto. Salvo seis meses que estuve trabajando en una oficina, toda mi vida laboral ha sido desde casa. Y oye, no lo cambio por nada del mundo: el teletrabajo es la auténtica salud. Mi casa es mi oficina y, como tal, está equipada con lo que podríamos encontrar en una oficina: mi ordenador, mi pantalla, mi teclado, mi ratón y mi silla, donde paso sentado toda mi jornada laboral y el rato que suelo pasar al día jugando a mis juegos.
Hasta hace un tiempo usaba una silla de oficina comprada en cierto gran almacén de color azul con productos con nombres impronunciables. 70 euros me costó hará… dos años o así. Antes tenía otras más sencillas, pero esta fue la primera silla de oficina hecha y derecha que entró en mi casa. El caso es que uno aprende que cuando trabajas desde casa es importante estar cómodo. Al final pasas mucho tiempo sentado y la espalda se resiente.










