El Gobierno ha utilizado un viejo truco para avalar las mascarillas en la calle: los Decretos Ómnibus
Pese a la dudosa eficacia del uso de las mascarillas en la calle, el Gobierno ha logrado que el Congreso apruebe mantenerlas. Para ello han utilizado un “truco”, como definen en El País. Resulta que el Real Decreto Ley que recuperó las mascarillas también incluía en el mismo texto otras medidas que poco tenían que ver como la actualización de las pensiones en base al IPC o la habilitación de profesionales sanitarios jubilados para ayudar con la pandemia. Si el Congreso votaba en contra de las mascarillas en la calle, también votaba en contra del resto.
El resultado es que las mascarillas en la calle siguen siendo obligatorias. Por la mínima de votos, pero suficiente. Pese a que los distintos partidos nacionalistas que votaron a favor habrían cambiado su sentido del voto de no ser por esta forma de avalar la medida.










