El primer experimento con carretera solar en Francia ha sido un fracaso: pavimento deterioriorado, ruidoso y poco eficiente
Las carreteras solares, o carriles solares, que quieren revolucionar la movilidad tal y como la conocemos, parecen ir de fracaso en fracaso. Si hace dos años conocíamos el desastre que había sido en Estados Unidos Solar Roadways, la primera carretera solar del país, ahora vuelven a llegar noticias negativas para el sector desde Francia, donde un pequeño tramo de vía solar está generando toda clase de problemas.
Allí, en la región de Normandía, se inauguró en diciembre de 2016 bajo el mandato de Segolène Royal como ministra de Medio Ambiente, un tramo de un kilómetro formado por 2.800 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos que serviría para probar la tecnología, y con el que se mostraría que las carreteras, que ocupan un espacio inmenso, también pueden ayudar a generar energía a la vez que cumplen con su función de movilidad.










