¿70 millones de usuarios de Spotify serán suficientes para convencer al mercado?

¿70 millones de usuarios de Spotify serán suficientes para convencer al mercado?

Los 70 millones de usuarios de Spotify son una buena noticia, pero todavía tiene que demostrar si es capaz de seguir ofreciendo música gratis con anuncios a una buena parte de sus usuarios.

Spotify anunciaba ayer los 70 millones de suscriptores Es un hito sin parangón para un compañía de streaming musical enfocada solo al servicio (sin hardware ni ecosistema añadido) que tiene a su favor su disponibilidad en casi todas las plataformas más populares del mercado. Estos números, como es lógico, acaban por alabar la trayectoria de la compañía para una inminente salida a bolsa, aún con las dudas sobre el ratio los usuarios de pago/gratis.

Lo cierto es que pese a que se desconoce el reparto de los usuarios que efectivamente activos que pagan la cuota completa, y de los números totales (140 millone el año pasado), aquellos que solo utilizan el modelo freemium y otros que bien tanto, que siguen encadenando ofertas de suscripción a precio reducido (incluso fuera del período de promoción). Lógicamente, los números son importantes para Spotify, que está creciendo a una tasa más o menos constante de uno 10 millones de usuarios cada seis meses, pero no está tan claro si puede mantener los números si el ratio de pago/gratis no crece a la misma constante.

Y es que a pesar de que, ciertamente, los 70 millones son una cifra espectacular, la realidad es que la compañía ha venido dando síntomas de que necesita rentabilizar de una forma más efectiva a los usuarios gratuitos, de esos que no dice el número, una losa que su competidor más directo, Apple Music, no tiene.

La compañía está constantemente buscando nuevas vías de negocio que permitan limitar su dependencia de los usuarios de pago. Vídeo, Podcast o incluso maquillaje han sido pruebas, venidas e intentos de Spotify por diversificar su exposición a que el ratio de usuarios de pago no paguen las cuentas de los gratuitos, y próximamente también las de los accionistas. Antes de verano, eran 50 millones los que pagaban por el servicio (frente a los 30 millones de Apple), una base de usuarios de pago que ha venido creciedo en torno a un 20 por ciento y que desde luego son el mejor indicador para la compañía.

Ahora viene la prueba de fuego. La compañía quiere (y necesita) la inyección de capital que aportará su salida a bolsa, como contrapartida se acabarán las medias tintas y la ambigüedad: las cuentas de Spotify estarán a la vista de todos, y veremos entonces si el modelo de negocio de dar la bienvenida a todos es suficiente para mantener un modelo de negocio que, a día de hoy, se ha convertido en la única alternativa de la música, o si el sueño de escuchar toda la música del mundo gratis con anuncios era solo una ilusión sostenida por la esperanza de sus usuarios.

Al fin y al cabo, la compañía ya ha dejado entrever en alguna ocasión que su modelo gratis no lo será para siempre.