Netflix pagó 1.5 millones a un ex empleado por una demanda de acoso

Netflix pagó 1.5 millones a un ex empleado por una demanda de acoso

El antiguo trabajador Benny Coleman demandó a la compañía porque afirma que hay una política no escrita de tolerar el acoso y la discriminación por parte de los ejecutivos.

El escándalo de acoso sexual por parte del productor de Hollywood Harvey Weinstein ha puesto de relieve un tema que va mucho más allá de un caso aislado. Según apuntaron personalidades del mundo del cine como la actriz Emma Thompson, el verdadero problema es que el acoso sexual es algo endémico dentro del sistema. Estos escándalos han sido también motivo de polémica en empresas como Uber, Tesla y otras compañías de Silicon Valley. Netflix ha sido la última en estar salpicada y, a pesar de que han logrado llegar a un acuerdo con el demandante, el caso ha salido a la luz.

Benny Coleman es el antiguo trabajador que ha denunciado al gigante del streaming unos meses después de que fuera contratado como director de Recursos Humanos. Los problemas empezaron en 2016 cuando un superior de la compañía se le insinuó y quiso invitar a Coleman a una cita que tenía con otro ejecutivo. “Siendo heterosexual, [Coleman] se sentía incómodo con los avances [del superior] e intentó mantener cierta distancia para no ofender a su superior”, afirmó una denuncia presentada en el Tribunal Superior de Los Ángeles y a la que tuvo acceso The Hollywood Reporter. A pesar del distanciamiento, estas invitaciones continuaron.

El entonces director de Recursos Humanos denunció lo ocurrido ante Barbie Graver, la vicepresidenta del área de talento de Netflix y que contrató a Coleman, aunque no se llevó a cabo ninguna investigación. Además, Graver le informó que el empleado en cuestión tenía un historial por hacer comentarios inapropiados y que había sido advertido en varias ocasiones. En la denuncia se expuso:

La Sra. Graver también le dijo que muchos ejecutivos de Netflix harían comentarios sexuales inapropiados y que ella no estaba en desacuerdo, pero entendió que otros pueden no estarlo.

Ante el consejo de Barbie Graver de no tomarse este tipo de comentarios muy a pecho, la rutina fue haciéndose cada vez más difícil para Benny Coleman. El demandante acudió a Graver porque fue ella la que le escogió para el puesto en 2015. En ese momento, la vicepresidenta del área de talento apoyó a Coleman después de que el hijo de este fuera asesinado. “Si trabajas a la mitad de tu velocidad normal durante los primeros seis meses, estoy bien con eso”, le dijo Graver frente a la depresión del trabajador, según documentos oficiales.

Poco después de que Benny acudiera a Barbie Graver, esta dejó el puesto y su remplazo no tuvo en cuenta el contexto personal del trabajador, por lo que fue despedido de la empresa. Coleman alegó que existe una política no escrita en Netflix de tolerar el acoso y la discriminación por parte de los ejecutivos.

Por su parte, la compañía ha negado las acusaciones y ha afirmado que la salida de Coleman se justificó por meses de desempeño inadecuado, además de que se encontraba muy en contadas ocasiones en la oficina y no realizó esfuerzos por conocer a su equipo. Respecto al presunto caso de acoso sexual, Netflix destacó que el demandante había malinterpretado a su compañero de trabajo.

En la demanda, Benny Coleman puso de relieve otro problema en el gigante del streaming. Según ha descrito, existe la “Manera de Netflix” de trabajar y de la que afirma fue víctima por su depresión. El demandante expuso su punto de vista sobre la política en la compañía que permite a los padres tomarse un año de permiso con sus hijos recién nacidos. A pesar de que esta medida ha sido muy aplaudida, Coleman dice que no es oro todo lo que reluce. “La presión para volver al trabajo sigue siendo fuerte y la gran mayoría de los empleados no se aprovechan de la nueva regla, tal vez porque pueden sentir lo que hay debajo”.

En las reuniones ejecutivas de recursos humanos celebradas a puertas cerradas, ejecutivos de Recursos Humanos de Netflix han declarado en repetidas ocasiones que si alguien aprovecha el programa, se le presionaría o se le pediría que se fueran. Dijeron que las mujeres en particular que toman ese tiempo no toman en serio sus carreras.

Para acabar con la polémica, Netflix ha llegado a un acuerdo con el demandante por 1.5 millones de dólares. Cuando Coleman presentó la denuncia, la plataforma de streaming pidió que la disputa se resolviera mediante un arbitraje, lo que fue aprobado por el juez. La Asociación Americana de Arbitraje estuvo a cargo del caso que permitió resolver más rápidamente la demanda.

Netflix ha reiterado en un comunicado que han investigado las acusaciones del antiguo director de Recursos Humanos y que no tienen ningún fundamento. Sin embargo, la compañía resolvió el problema antes del arbitraje por aproximadamente la indemnización estándar a la que Coleman tenía derecho tras ser despedido”.