Las claves del 5G en España

Las claves del 5G en España

2020 es el año clave para el 5G en España. Antes de ese año, el Gobierno licitará la banda de 700 MHz. La ITU y la 3GPP también definirán por completo el estándar en ese año.

2020 es el año límite establecido por Bruselas para la licitación del espectro radioeléctrico correspondiente a la banda de los 700 MHz. El Gobierno español no podrá aplicar el periodo de gracia de hasta dos años más que Bruselas había fijado inicialmente, lo que beneficiará a las compañías de telecomunicación y perjudicará a las televisiones.

La banda de los 700 MHz es utilizada actualmente para la transmisión de canales de televisión digital terrestre (TDT), pero la llegada de la conectividad 5G, cuyo estándar será congelado entre 2018 y 2020, obligará al Gobierno español a liberar dicho espectro y ponerlo a disposición de los operadores de telecomunicaciones móviles. Movistar, Orange y Vodafone estarán en la puja, aunque también se espera algún otro operador como MásMovil.

2020 es el año clave. El Gobierno licitará la banda de 700 MHz antes de ese año. La ITU y la 3GPP definirán el estándar también en 2020.

Se trata del “segundo dividendo digital” experimentado por la industria en España. El Gobierno español tomó medidas similares en 2011 con la licitación de la banda de 800 MHz, ocupada hasta entonces por los canales de televisión y utilizada en la actualidad por las compañías de telecomunicaciones para sus red 4G LTE.

En verano de 2011, cuando se licitó la banda de 800 MHz, Movistar, Orange y Vodafone desembolsaron 1.305 millones de euros. Con la licitación de la banda de 700 MHz, el desembolso total podría superar los 1.500 millones de euros, tal y como indica el diario Expansión.

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Las telecos, pese a las nuevas oportunidades de negocio que abrirá el 5G, se muestran reticentes debido a las fuertes inversiones que tendrán que realizar. Además de las licencias del espectro radioeléctrico, Movistar, Vodafone, Orange y, probablemente, MásMovil, tendrán que actualizar las antenas con las que cubren el territorio nacional para poder ofrecer sus servicios 5G, lo que aumenta los costes de la transición hacia esta nueva tecnología.

La última vez que el Gobierno licitó el espectro radioeléctrico transcurrieron dos años desde la propia licitación hasta la disposición comercial de los servicios 4G, detonada por Yoigo (ahora MásMovil). Dado el escaso interés por parte de los operadores en asumir las fuertes inversiones y el deseo del Gobierno y las televisiones de retrasar el “segundo dividendo digital” lo máximo posible, se podría esperar un patrón temporal similar al experimentado con la adopción del 4G y la banda 800 MHz.

La licitación de la banda de 700 MHz es solo una parte de la adopción del 5G. Esta nueva red operará sobre más bandas que otros “Gs”.

La banda de 700 MHz aporta numerosas ventajas para las telecos en la entrega de servicios 5G. Las ondas de “baja frecuencia” son capaces de cubrir un mayor territorio con menos antenas, al igual que penetra mejor en el interior de edificios; unos beneficios similares a los que ya se experimentan con la banda de 800 MHz y las redes 4G LTE.

No obstante, la banda de 700 MHz no será la única utilizada para el 5G. Esta nueva red requiere anchos de banda muy grandes y latencias muy bajas, para lo que se utilizan bandas más altas. En este caso se hablará de frecuencias del orden del gigahercio y no del megahercio.

Cualquier dispositivo será susceptible de trabajar con redes 5G. Y para satisfacer esa demanda se necesitaran frecuencias del orden del gigahercio.

La ITU espera una propuesta por parte de la 3GPP en 2020. Ese año será cuando el estándar del 5G quede definido en su totalidad. No obstante, entre 2017 y 2020, la 3GPP congelará algunas releases con “fases” del 5G que permitirán a los fabricantes comenzar a desarrollar productos y tecnologías sobre esta nueva red de telecomunicación.

El coche conectado, el internet de las cosas y otras tendencias aún no tangibles se nutrirán de las redes 5G que los operadores y organismos reguladores ya comienzan a desarrollar. Podrán abastecer a más dispositivos, con menores tiempos de respuesta y un ancho de banda mayor. El 5G influirá a la sociedad de una forma más profunda que anteriores “Gs”.