Ir a esquiar a buen precio es posible

Fuente: Manuel Garrote Franco/Pixabay

Fuente: Manuel Garrote Franco/Pixabay

El senderismo, los paseos en canoa, o el ciclismo, son algunos de los deportes que podemos practicar a lo largo de todo el año, pero hay ciertos deportes, como el esquí, que no se pueden realizar en cualquier momento del año, a no ser que tiremos de pistas artificiales como la de Xanadú, dentro de la ciudad de Madrid). Las estaciones tienen pocos meses para rentabilizar los costes de mantenimiento de las mismas, ya que los inviernos son muy cambiantes y el deshielo nunca tiene una fecha concreta, por lo que, generalmente, esquiar siempre ha sido considerado un deporte caro. Sin embargo siempre hay excepciones y, si sabemos buscar, podemos encontrar las mejores ofertas de esquí para un fin de semana a tan sólo un par de clicks. Lejos de la temporada más solicitada que son las Navidades y todos solemos tener mejores planes que desempeñar las estaciones son más baratas en las semanas posteriores, por lo que la probabilidad de encontrar mejores ofertas, aumenta.

Hay varios factores que sopesar antes de elegir la mejor estación. Puede que algunas nos resulten muy baratas con las ofertas, pero si tenemos que desplazarnos más de 400 kilómetros puede que sea mejor otra que esté más cercana y sea más cara. Además del transporte, el precio de la estación y los posibles bonos en forfait, hay que buscar también los hoteles más asequibles en relación calidad/precio.

Hay mejores zonas geográficas que otras, con mayor disponibilidad de pistas, siendo las favoritas de los españoles las localizadas en Sierra Nevada, Cadanchú o, la más popular, Andorra. Las pistas del país vecino son las preferidas de la mayoría por un motivo sencillo: entre las pistas más relevantes, VallNord y Grandvalira suman más de 300 kilómetros de pistas hábiles, lo cual asegura horas y horas de entretenimiento sin parangón. Vallnord es ideal para ir en grupo y en familias, pues sus pistas anchas permiten la participación tanto de novatos como de expertos. Además, es de las pistas más baratas de europa, oscilando el día de esquí entre los 30 y los 40 euros.

Algo más al sur tenemos Aragón, otro buen destino para esquiar de manera económica. Las estaciones conocidas son la de Formigal y de Candanchú, de las cuales podemos disfrutar por unos 25-30 euros, además de obtener descuentos si somos estudiantes. Al otro lado de España, en las fronteras de Granada nos encontramos con Sierra Nevada, la cual ofrece pistas de muy buena calidad pero con un coste más elevado, rondante a los 40 euros por día.

Una vez hemos seleccionado nuestra pista ideal, conviene, antes de comprar los bonos o forfaits, mirar los hoteles de la zona, ya que suelen tener convenios o descuentos si se contratan sus servicios de manera conjunta, lo cual nos puede hacer ahorrar bastante, ya que los descuentos suelen estar en torno al 10%, un número nada desdeñable.

Otro factor a tener en cuenta es contar con la ropa adecuada para ir a esquiar. Si es nuestra primera vez en el esquí deberemos comprar ciertas cosas imprescindibles, como son un buen pantalón, camisetas térmicas, una cazadora que guarde bien el calor, guantes (sin guantes, esquiar puede ser un verdadero infierno), una braga y, sin duda, unas buenas gafas, ya que sin ellas esquiar es prácticamente imposible. Si ya somos esquiadores avanzados y nuestro nivel nos permite esquiar por zonas más escarpadas, añadir a todo esto un casco no es una mala opción. Por suerte, tiendas de deportes como Decatlon u ofertas de temporada de otras tiendas pueden hacernos posible la compra de todo esto por menos de 100 euros. Os preguntaréis tanto por los bastones como por los propios esquíes, pero son utensilios que no es necesario comprar a no ser que tengamos pensado esquiar regularmente, y que podemos alquilar a módicos precios a pie de pista o en las ciudades adyacentes a las estaciones.

Otro consejo de cara a esquiadores novatos es la contratación de un profesor de los que dispone la pista, que en apenas día y medio hará de nosotros unos esquiadores mínimamente capaces para disfrutar de buena parte de la estación. De otra manera, el aprendizaje puede ser muy torpe, repleto de idas y venidas a por esquíes huidizos y, por tanto, una impresión negativa de lo que es el esquí. Es un desembolso de dinero sí, pero que de lo contrario puede significar la ruina del viaje, a no ser que vayamos acompañados de alguien más capaz que sepa ayudarnos en nuestros primeros pasos con los esquíes.

Por último, y ya fuera del precio del deporte, está la concienciación sobre la seguridad, el esquí no es un deporte libre de peligro, es más, pequeños despistes o meternos en pistas fuera de nuestros niveles pueden terminar, en el peor de los casos, con nuestra vida. Por lo que es imprescindible respetar las señales y, como antes se citaba, quedarnos en las pistas adaptadas a nuestro nivel. El esquí, bien practicado, es de las actividades más entretenidas que existen.