‘Los olvidados’ en México cobran 2.000 pesos al mes

‘Los olvidados’ en México cobran 2.000 pesos al mes

El salario mínimo no es suficiente para afrontar los gastos diarios en movilidad y alimentación, según un estudio de la UNAM.

Todos los personajes de la película de Luis Buñuel Los olvidados son pobres. El filme retrata una parte de la sociedad mexicana de 1950, pero la realidad de la película no dista, en algunos aspectos, de la situación actual en el país.

Trabajar y tener un salario que cubra las necesidades básicas es una tarea complicada en México. Los bajos salarios y las peores condiciones laborales se han convertido en un problema para los mexicanos, quienes no obtienen la suficiente cantidad para afrontar los gastos diarios y tienen una peor calidad de vida.

Unas condiciones de trabajo equitativas y un nivel de vida adecuados están considerados derechos humanos socioeconómicos, incluidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948.

Estos derechos son clave para que se mantenga la paz y la seguridad en los países, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), institución que impulsa la importancia respecto a estas libertades cada 20 de febrero, bautizado como el Día Mundial de la Justicia Social.

Desde la subida del precio del petróleo, el gasolinazo, el nivel adquisitivo de los mexicanos es más bajo, y los salarios mínimos no son suficientes para afrontar las consecuencias de la medida política.

Estos son los resultados de un estudio de la Escuela Nacional del Trabajo Social (ENTS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el cual arroja que una familia en la Ciudad de México gasta en promedio 445 pesos (unos 22 dólares) diarios en movilidad y alimentación.

“En una familia de tres a cuatro integrantes, aunque todos trabajaran, no podrían cubrirlo”, informa el trabajo publicado.

La subida del precio de la gasolina en México no solamente afecta al gasto en movilidad, también ha tenido muchas repercusiones económicas en el país.

Según las previsiones de BBVA Bancomer y el Banco de México para 2017, el gasolinazo podría provocar un aumento de la inflación del 20%. Además, los precios de los productos básicos para la alimentación diaria han sufrido también un incremento a causa de la subida del precio de la gasolina.

En general, todo es más caro. Desde la vivienda propia hasta las tortillas, el gasto calculado para la vida diaria ha ido en aumento desde que empezó 2017.

El precio de 15 productos de la canasta diaria, como un kilogramo de pollo, medio de carne y un litro de leche, ha pasado de 353.50 (17 dólares) a 401 pesos (20 dólares) en la central de abastos de la capital mexicana.

“Calculamos los precios de la Canasta Básica pero no con los alimentos que enumera la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, sino la recomendación en la dieta del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS). No preguntamos cuánto cuesta un bistec, sino cuánto cuesta medio kilo pensando en los consumos de familias con cuatro integrantes que comen tres veces al día”, explicó en entrevista con Hipertextual Kenya Sánchez Zepeda, académica de la ENTS y encargada de la Coordinación de la Investigación en Estudios e Intervención Social con Familias, Revisión y Análisis de Contenido.

A pesar de que el salario mínimo en México ha aumentado de 73.04 a 80.04 pesos (casi cuatro dólares) por jornada laboral, las familias mexicanas no han visto mejoras en su calidad de vida. “Con el actual salario mínimo sólo puede solventarse el 20 por ciento de la Canasta Básica”, remarcó Sánchez Zepeda en el estudio.

El país más caro para comprar gasolina

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Antes de la subida del precio del petróleo, la situación económica en México ya pasaba por un mal momento. El país gobernado por el presidente Enrique Peña Nieto ocupó uno de los últimos puestos en el ranking de salarios por países de América Latina.

Mientras que en Costa Rica el salario mínimo es de 534 dólares mensuales, en México no llega a los 100 dólares, ocupando el puesto 15 de 17 países.

Kenya Sánchez argumenta:

La realidad es que se llevan por lo menos de 12 a 15 años de políticas económicas en donde se privilegia la macroeconomía por encima de la protección de la economía familiar y eso está mermando la capacidad de consumo de las familias y no reconoce que las familias son agentes económicos de producción.

Según datos publicados, un 49% de la población ocupada gana menos de 5.000 pesos (245 dólares) al mes y 24.5 millones de personas ocupadas no reciben más de dos salarios mínimos por su trabajo. En la Ciudad de México, las personas que ganan hasta cinco salarios mínimos mensualmente no son más del 5% de la población capitalina.

Para llenar un tanque de 40 litros en México se necesita trabajar 8.25 días con una jornada laboral de ocho horas, según una investigación del Huffington Post. La República se encuentra en la posición número 33 de los 146 países donde los salarios bajos dificultan la compra de gasolina. De los países productores de petróleo y de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), México se encuentra en la última posición.

Según la investigación, en países como Afganistán y Mozambique son necesarias menos horas de trabajo para llenar un tanque de gasolina.

Por otro lado, el reporte de OXFAM “Desigualdad extrema en México: concentración del poder económico y político” afirmó que en la República hay 50 millones de mexicanos en condición de pobreza. Por su parte, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) reportó que durante los dos primeros años del Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto el número de nuevos pobres ha aumentado hasta llegar a los dos millones.

La desigualdad económica se ha convertido en uno de los retos más difíciles de afrontar para el Gobierno mexicano, ya que no solamente “genera pobreza, también violencia”, subraya la académica de la Escuela Nacional del Trabajo Social para Hipertextual.

Sánchez Zepeda afirma que los efectos de las políticas que se están llevando a cabo tienen una repercusión en la estabilidad emocional de los mexicanos y que sin unas garantías sobre los derechos universales es difícil llegar a una solución. “Si hay familias que apenas tienen para vivir, cómo vamos a garantizar una buena educación”, se pregunta.

Además de un mejor manejo de las políticas sociales, la licenciada propone educar a los ciudadanos sobre su condición como personas de consumo y su derecho frente a esta cuestión económica.

Es difícil conseguir que todas las voces de la injusticia sean escuchadas en México para que se lleve a cabo un cambio sustancial en la economía. Sin embargo, a todos los mexicanos, de todas las clases sociales, les afecta la corrupción y los abusos políticos. La exigibilidad ciudadana y las protestas son, según Kenya Sánchez Zepeda, necesarias para que se empiecen a visibilizar las injusticias en México y se pueda empezar a luchar por una mejor calidad de vida.