El dinero está en las correas

El dinero está en las correas

Las correas del Apple Watch tienen mucho mejores márgenes que cualquier producto que Apple pueda vender. Quizá el Apple Watch deba tener un “precio simbólico” y monetizar a través de las correas.

Nadie sabe cómo será la próxima versión del Apple Watch, aunque es fácil suponer un diseño continuista en vez de uno rompedor con el actual. La fecha también permanece una incógnita al ser un producto que Apple parece preferir mantener ajeno a ciclos anuales hasta que realmente ubique.

Las cifras de ventas sitúan al Apple Watch como líder del mercado de smartwatches, y dejan solo a Fitbit por encima en ventas en el agregado de dispositivos corporales. Pero los 12 millones de Apple Watch vendidos chocan con la experiencia de uso de muchos, incluso de sus más ardientes defensores. El Apple Watch permanece muy polarizador. Mientras recoge polvo en el cajón de algunos, es fiel compañero de otros.

El Apple Watch tiene mucho que mejorar, pero la revolución estará en vender las correas, no el dispositivo

El Apple Watch es tan “irrelevante” como era “rompedor” el iPad. Al final las tabletas han sido víctimas de sus propias expectativas: iban a cambiar la prensa para siempre. Las primeras impresiones y nuestras cábalas mentales iniciales no suelen ser buena impresión de un producto a largo plazo. Hay que dejar posar las ideas.

Durante esta semana han surgido muchos análisis de uso del Apple Watch tras un año en el mercado. Las críticas han sido, como decía, variadas en extremo. Modelos futuros deberán aumentar velocidad, batería o añadir conexión celular independiente. Pero quizá lo que necesiten es una reducción considerable de precio.

Regalando el Apple Watch

Las correas del Apple Watch de Hermès, se venden a más de 1.000 € cada una. Pero también incluso las de 60 € tienen unos márgenes altísimos.

Las correas del Apple Watch de Hermès, se venden a más de 1.000 € cada una. Pero también incluso las de 60 € tienen unos márgenes altísimos.

El Apple Watch 2 llegará cuando llegue, pero está claro que el principal negocio empieza a estar detrás de las correas. Quizá ya lo esté. El cuero, el acero y el fluoroelastómero tienen mucho mejores márgenes que el silicio de los chips. Y qué decir de las esferas, meros componentes de software que Apple podría empezar a monetizar desde la App Store. El margen sería escandaloso.

Si Apple se va a centrar en los servicios añadidos que marquen la diferencia y añadan integración, seguro han pensado en el modelo de negocio que ha puesto una impresora en cada hogar y maquinillas de afeitado en cada baño: regalar el componente principal, y capitalizar en los excelentes márgenes de los accesorios.

Al fin y al cabo necesitas una correa para el Apple Watch, pero la facilidad de intercambiarlas sumado al diseño del modelo, se convierte, poco a poco, en una adicción. Una para hacer deporte, otra para vestir bien, quizá una de diario. Otra que te quede bien con una prenda concreta.

En cierto sentido Apple ya lo hizo en los años finales de relevancia del iPod monetizando los accesorios de terceros que debían pasar por una certificación. E incluso creando los propios donde acumular los buenos márgenes.

Un Apple Watch a precio ridículo serviría para vender correas con mejores márgenes. Y mantener a la gente “atada” al iPhone y Siri

La rebaja del Apple Watch de 350 a 300 dólares puede ser una indicación en este sentido y siendo sinceros: es Apple, prefiere mantener márgenes de beneficio y de movimiento de precio. ¿Por qué vender a 100 dólares algo por lo que casi la misma cantidad de personas pagarían 300? Pero igual toca una evolución de precio acelerada. El iPod pasó a costar un 20% de lo que costaba el original mientras añadía funcionalidades a lo largo de los años. El Apple Watch quizá deba hacer lo mismo.

Cierto que muchos usuarios no comprarían más que una correa, o incluso optarían por selecciones baratas fuera del alcance de Apple, pero es inevitable. La mayoría acabará yendo a una tienda de Apple, las correas para el Apple Watch se convertirán en un objeto de regalo perfecto en ocasiones especiales con un rango de precios para todos los bolsillos.

Mantener el Apple Watch como gancho para vender correas serviría de cebo al iPhone y a los servicios de Apple: especialmente Siri e iMessages en una época en que se harán más centrales a la estrategia de Cupertino. Todos ganan, especialmente Apple. Aumentarían los clientes que estén dispuestos a pagar por el Apple Watch a pesar de no estar seguros de que les vaya a gustar. Sería la droga de entrada al ecosistema de Apple para muchos.