¿Funcionaría tan bien Game of Thrones en Netflix?

¿Funcionaría tan bien Game of Thrones en Netflix?

SPOILER: No.

La televisión tradicional se enfrenta a una brecha cada vez mayor con el público que prefiere consumir contenidos mayoritariamente por Internet. Aunque parezca baladí, hay millones de personas en todo el mundo, especialmente jóvenes y nativos digitales, que ya se han acostumbrado a ver lo que quieren y cuando quieran sin pausas publicitarias ni horas de inicio y fin.

La parrilla de contenidos con horarios impuestos y publicidad (TV tradicional) sigue teniendo mucha audiencia, especialmente en eventos en directo (partidos de fútbol, noticieros, galas de entrega de premios…), pero el modelo de televisión a la carta propuesto por servicios como Netflix (con fenómenos derivados como el llamado binge-watching, o atracón por ver una nueva serie) está cambiando la manera en la que consumimos contenidos audiovisuales y, por tanto, también afecta a las series y películas que vemos.

Game of Thrones vive del hype

La gente enloqueció con el episodio de la Red Wedding en Game of Thrones, en la temporada 3

Anoche se estrenó el esperadísimo primer episodio de la sexta temporada de Game of Thrones. Probablemente ahora estés esquivando spoilers en redes sociales o, en caso de que ya lo hayas visto, comentando con amigos o familiares lo que te ha parecido. El éxito de la serie radica en su capacidad de empatizar y conmover a millones de personas en todo el mundo, ansiosas por conocer cómo acaban las tramas principales. Vamos, la máquina perfecta para generar hype.

¿Lo mejor? Que esta máquina se retroalimenta cada vez más, se hace más grande, hasta que llega el desenlace del último episodio. La curva de expectación de la serie sube o se mantiene durante los tres meses en los que está en emisión la temporada nueva. En el caso que nos ocupa, hasta el 26 de junio, fecha en la que se emitirá el décimo y último capítulo de la sexta temporada.

Imaginemos ahora Game of Thrones en Netflix, es decir, que toda nueva temporada esté disponible desde el día del estreno. Se perdería parte de la “magia” de seguir la serie porque los spoilers serían inevitables e insoportables. Si desde el día uno se sabe que hay dragones o que tal personaje muere y que este otro resucita, el interés y la expectación se reducirían considerablemente. Y, sí, no olvidemos que es una adaptación literaria y que mucha gente conocía lo que iba a pasar antes que el resto, pero: a) eso ya no va a suceder en la sexta temporada y, b) no todo lo que aparece en los libros es fiel en la serie.

¿Habría tenido tanto éxito Juego de Tronos si todo se conociera desde el principio? Seguramente no, sobre todo porque no habría habido tanto boca a boca ni tanta expectación acumulada.

¿La aventura es el camino?

Game of Thrones en Netflix

En ficción se suele hablar de que la aventura es el camino, no el final. Y es cierto: aunque conozcamos cómo acaba una película, la queremos ver porque realmente lo que disfrutamos es cómo se llega a ese desenlace. Lo mismo se aplica a nuestras series, documentales o conciertos favoritos. Los hemos visto muchas veces, pero queremos seguir viéndolos porque nos encanta el camino.

Obviamente esto se puede aplicar también a Game of Thrones, y seguro que será la serie favorita de televisión de millones de personas aun cuando haya terminado, pero lo que estamos viviendo es un fenómeno colectivo, una manera de consumir contenido de manera conjunta, con su respectivo tiempo posterior (entre episodio y episodio) para comentar o especular sobre lo que vendrá después. La entrega episódica es la única vía de asegurar un fenómeno masivo tan grande y tan concentrado en un tiempo tan concreto. Todo el mundo va a hablar de la serie durante los tres próximos meses. El estreno de un nuevo capítulo es para ponernos de acuerdo, como “quedar” para después comentarlo.

¿Cuánto tiempo duró el hype con House of Cards o con la segunda temporada de Daredevil? Ojo, que son series muy vistas y populares, pero, desde luego, no van a encabezar el listado de series más “pirateadas” del año.

Un caso parecido a Game of Thrones se da en The Walking Dead, también estrenada por episodios. ¿Significa eso que Netflix renunciará a enormes fenómenos de masas con series que necesitan de un “calendario del hype” para hacerse grandes? Por ahora sí, y está bien, especialmente para nosotros, los espectadores, que cada vez tenemos más para elegir, pero quizá también esto descarte la idea de que un servicio como Netflix pueda ser el dueño absoluto de nuestro salón. Que también está muy bien.